Diario Vasco

Las siete claves para ahorrar energía en el hogar

Rafa Irastorza, consultor energético de Uhin, imparte esta tarde en el exterior del Koldo Mitxelena un taller sobre cómo optimizar la energía en el hogar.
Rafa Irastorza, consultor energético de Uhin, imparte esta tarde en el exterior del Koldo Mitxelena un taller sobre cómo optimizar la energía en el hogar. / LUSA
  • Unas jornadas en Donostia ofrecen hoy talleres sobre eficiencia energética del hogar

A quién no le gustaría poder ahorrar en su factura eléctrica. Los expertos en consumo energético aseguran que con algunos trucos y pequeñas inversiones podríamos reducir un 30% la factura de la luz y del gas. Los últimos datos del Ente Vasco de la Energía indican que el consumo por vivienda en Euskadi es de 1.000 euros anuales, por lo que estaríamos hablando de 300 euros de ahorro al año por hogar.

En el marco de las jornadas de energía organizadas por la Diputación Foral de Gipuzkoa, Rafa Irastorza, consultor energético de Uhin, imparte esta tarde un taller práctico para aprender a hacer un uso eficiente de la energía en la vivienda.

La calefacción

Es sin duda lo que más gasto genera en los hogares, y también el elemento que peor se utiliza. Supone el 60% de la factura, por lo que cualquier mejora en los dispositivos o en la forma de consumo repercute bastante en el total. «Un error que se comete frecuentemente es llegar a casa y poner la calefacción a tope, es como ir en coche dando 'acelerones'. Lo recomendable es programar el sistema mediante horarios para que mantenga un nivel de calor confortable durante todo el día», señala Irastorza. También es importante no sobrepasarse con la temperatura. «Durante el día lo ideal es mantenerla entre los 20 y los 21 grados, y mientras dormimos no superar los 18». Otra forma de ahorro es mediante un cambio en el funcionamiento de la calefacción. Colocando una caldera de condensación en cinco años se puede generar un ahorro del 30%.

El agua

Otro de los mayores fallos se comete en el consumo de agua. «La mayoría de los grifos vierten ocho litros de agua por minuto o incluso más, y está comprobado que con cuatro litros por minuto el confort para el usuario sería el mismo o incluso mayor», asegura Irastorza. El consumo de agua caliente supone el 20% de la factura, y colocando un reductor de caudal en duchas y grifos se podría reducir a la mitad. «Además estos sistemas son baratos y se pueden adquirir fácilmente en las ferreterías».

La luz

El gasto en luz supone el 20% de la factura. Hoy en día la tecnología LED, la más eficiente, está muy implantada en el mercado y además a precios realmente competitivos. Para hacerse una idea de la diferencia frente a las bombillas de bajo consumo, cincuenta vatios equivaldrían a nueve vatios en una bombilla LED. «Dan la misma luz, pero con una tercera parte del consumo, por lo que el ahorro es del 60%». Si cambiásemos todo el sistema de luces de una casa a un sistema LED, el ahorro en la factura eléctrica podría ser de en torno al 25%. «Si no se puede cambiar todo de una vez, se recomienda ir reemplazando aquellas bombillas que más tiempo están encendidas en nuestro hogar».

Electrodomésticos

El rey del gasto es el frigorífico, ya que funciona durante las 24 horas del día. Pero se puede controlar el gasto de otros aparatos como la lavadora, eligiendo programas en frío que consumen muy poca energía. En el caso del lavavajillas (que supone el 8% del consumo energético del hogar), hay quien piensa que se ahorra más limpiando a mano, pero eso solo ocurre si «se utiliza agua fría para fregar. Si utilizamos agua caliente el gasto sería mayor, ya que el lavavajillas con menos agua lava más cosas a la vez». A la hora de cocinar, las placas de inducción son las más eficientes energéticamente, y si encendemos el horno se recomienda asar varias cosas al mismo tiempo para optimizar la energía que gasta.

Lo barato sale caro

Nunca es un buen momento para que se estropee un electrodoméstico. La lavadora siempre empieza a fallar cuando menos conviene, pero es importante tener en cuenta que se trata de aparatos de larga vida y de uso diario. «La inversión en los electrodomésticos es fundamental, y además puede suponer un ahorro a largo plazo. Cuando tengamos que comprar uno nuevo recomendamos elegir el más eficiente, de clasificación energética A+++, que suele suponer un sobre coste de unos 150 euros. En el caso del frigorífico, por ejemplo, amortizaríamos esa inversión en un año».

Aparatos eléctricos

El televisor, los ordenadores, los cargadores de móviles y tablets... Son muchos los aparatos eléctricos que se mantienen conectados durante todo el día. Se recomienda no hacerlo, aunque la influencia de ello en la factura sea mínima. «Sería mejor desconectar todo aquello que no estemos usando, pero el consumo tampoco es excesivo», reconoce el técnico, que recuerda que «aunque en mi casa no suponga mucho gasto, si millones de personas en todo el planeta hacen lo mismo resulta un suma y sigue de derroche energético».

Energías renovables

Las nuevas tecnologías pueden contribuir, y mucho, a mejorar la eficiencia energética de nuestras casas. «Hoy en día existen tecnologías sobradamente probadas, como pueden ser la energía solar térmica o energía solar fotovoltáica, donde la energía que generamos lo hace por medios que no emiten CO2». Todos los avances en eficiencia son importantes, ya que según un informe elaborado por la Diputación de Gipuzkoa, la pobreza energética afecta hoy en día a dos de cada diez hogares guipuzcoanos. El ente foral ha anunciado que presentará un nuevo observatorio sobre esta problemática en enero.

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