Diario Vasco

El Hospital Donostia atiende cerca de 450 cánceres ginecológicos al año

Arantza Lekuona, en su despacho, junto a una vitrina donde conserva instrumental antiguo.
Arantza Lekuona, en su despacho, junto a una vitrina donde conserva instrumental antiguo. / LUSA
  • El consejo genético, la cirugía menos invasiva o las nuevas oncoguías, temas que abordarán desde hoy expertos reunidos en Donostia

Aunque el de mama es el más prevalente y conocido, hay otros cánceres ginecológicos que afectan a las mujeres, como el de endometrio, ovario, cérvix y vulva. Unas enfermedades sobre las que cada vez se conocen más aspectos, son atacadas con cirugías menos invasivas y tratadas con terapias más personalizadas gracias a los avances en genética molecular. Cerca de 450 médicos abordarán desde hoy y hasta el sábado en el Kursaal los últimos avances en la reunión nacional de la sección de ginecología oncológica y patología mamaria de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, un encuentro que por primera vez se celebra en San Sebastián y que supone un reconocimiento a la labor del Hospital Universitario Donostia (HUD).

En este centro se atendieron el año pasado 447 cánceres ginecológicos, la mayoría de ellos, 305, de mama. El resto fueron de endometrio (80), ovario (38), cérvix (15) y vulva (9). Estos datos se mantienen «bastante estables», aunque en los últimos años se ha registrado un «ligero aumento» de los tumores de mama, un incremento que Arantza Lekuona, jefa del servicio de la OSI Donostialdea y presidenta del comité organizador del encuentro científico, atribuye a que probablemente, con los programas de cribado, «hacemos un diagnóstico de lesiones en estadios más precoces».

Aunque el cáncer de endometrio se diagnostica generalmente en mujer mayores y el de ovario también se suele detectar a partir de los 50 ó 60 años, en el caso del de mama muchos ciudadanos conocen a alguna mujer joven afectada. Y en ciertos casos se puede plantear una valoración del cáncer hereditario, un aspecto que será tratado por los expertos en Donostia.

Lekuona explica que la mayor parte de los tumores se deben a procesos esporádicos. Se estima que cerca del 5% de los cánceres de mama y entre un 10 y 15% de los de ovario tienen un componente hereditario, cifras que aconsejan «sensibilizar» a la población pero huyendo de cualquier alarmismo. «Estamos hablando de una probabilidad baja, pero es importante que podamos hacer un diagnóstico de una serie de mutaciones genéticas y plataformas genómicas que se conocen en este momento, tanto de la paciente que tiene cáncer como de aquellos familiares muy seleccionados», añade la ginecóloga, quien incide en la importancia de que en los hospitales haya unidades de consejo genético, en este caso de cáncer, «con personal muy cualificado» y que se huya de fenómenos mediáticos como el que surgió a raíz de las intervenciones a las que se sometió la actriz Angelina Jolie. Desde el HUD quieren evitar que este tipo de casos lleven a creer que «todas las mujeres con una mutación genética se tienen que someter a una mastectomía profiláctica. No se trata de eso».

Lekuona insiste en que el hecho de que haya una mutación significa que hay una posibilidad. «El porcentaje es bajo y además hay una probabilidad, pero no quiere decir que sistemáticamente va a haber un cáncer». Por eso, insiste en la importancia de realizar una correcta historia clínica, informar, realizar un estudio «con hasta tres generaciones» y volver a asesorar sobre el seguimiento que se va a hacer a la paciente o al familiar o las opciones terapéuticas existentes, que en algunos casos puede suponer una mastectomía profiláctica o la extirpación de las trompas de falopio y los ovarios, «unas técnicas que tienen una cierta repercusión, que precisan de apoyo psicológico y tienen que hacerse en unidades de consejo genético con personal preparado».

Otro de los aspectos que analizarán es el cáncer de ovario, el que «más nos preocupa» porque es el más silente. Así como el de vulva o endometrio se pueden detectar a partir de ciertos síntomas que pueden hacer sospechar, como dolor o sangrado, el de ovario no suele dar señales de alerta «y en la mayoría de veces nos encontramos con mujeres que son diagnosticadas de un cáncer en estadio avanzado, por lo que las cirugías suelen ser muy radicales». Se trata de intervenciones en las que además de los ginecólogos participan cirujanos generales y urólogos, porque se trata de intervenciones que afectan a distintos órganos y «la supervivencia está íntimamente asociada la cirugía radical, a lograr quitar todo el tumor».

Por contra, en los últimos años la tendencia ha sido claramente hacia la de avanzar a cirugías mínimamente invasivas y más conservadoras. Así, en el Hospital Donostia intervienen mediante laparoscopia tumores de endometrio y cérvix.

Ensayo con ganglio centinela

Hace años que se dejaron de realizar por sistema mastectomías y extirpaciones de los ganglios de la axila en casos de cáncer de mama. Gracias a la técnica del ganglio centinela, al primero que pueden llegar las células malignas si se dispersa el tumor de mama, los médicos saben si el cáncer se ha podido diseminar o no. Una técnica que permite a los médicos ser más conservadores en los casos en que el ganglio no esté afectado y que el HUD está ensayando, junto a otros hospitales españoles, para tumores de endometrio y cérvix, un tema muy candente entre la comunidad médica y que será tratado en la reunión científica. El Kursaal acogerá también la presentación de las actualizaciones de las oncoguías, que reúnen las recomendaciones para que haya criterios homogéneos de cómo actuar en cada caso y que recogen también «lo que se hace en otros países. Hoy en día no hace falta ir a Houston».

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