Diario Vasco

La deuda de los vecinos morosos desciende en Gipuzkoa, aunque aún llega a 24 millones

El patio interior de un bloque de pisos de Donostia, donde rige la normativa de la comunidad de propietarios.
El patio interior de un bloque de pisos de Donostia, donde rige la normativa de la comunidad de propietarios. / JOSE MARI LÓPEZ
  • El 42,87% de las comunidades de propietarios de España cuenta con personas que no pagan

  • Las entidades financieras adeudan aún 5 millones en el territorio, aunque logran rebajar esa cantidad un 15% durante el último año

Primero comer, luego no pasar frío, la hipoteca, el colegio de los niños... y en el último eslabón de la cadena, la comunidad de propietarios. Esa agrupación de vecinos que afronta los gastos del bloque ha sido uno de los principales damnificados de la fragilidad económica de muchas familias desde que estalló la crisis. Uno de los blancos más fáciles para dejar de pagar la cuota. De este modo, esas tensas reuniones celebradas en el portal han ido constatando durante años que la deuda acumulada por la comunidad ha ido creciendo. Hasta el año pasado. La sangrante tendencia, por fin, se ha detenido.

Sea porque esos indicadores macro que apuntan a una mejoría han llegado a la economía real, o sea porque el nivel de la deuda ya era difícil de superar, lo cierto es que en 2015 los morosos han dejado de pagar menos que lo que venían haciendo en años anteriores. En Gipuzkoa, la reducción ha sido del 4% respecto al ejercicio de 2014, aunque los vecinos que no cumplen con su deber siguen acumulando una deuda de 24 millones de euros, según el último estudio elaborado por el Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas.

No todo es atribuible a aquellos particulares que por circunstancias personales complicadas, o por abandono, han dejado de pagar. Las entidades bancarias, propietarias de un importante número de pisos cuyos anteriores titulares fueron desahuciados, han dejado de abonar un total de 14 millones de euros en el último año. Los bancos siguen debiendo en Gipuzkoa cinco millones de euros a las comunidades de propietarios, si bien durante el último año han reducido su deuda un 15% (920.000 euros).

«El que se quiere escaquear»

Los administradores de fincas del territorio corroboran con sus sensaciones los datos oficiales. Según Javier Montero, que habla en nombre de la empresa que lleva su nombre, «aquí la morosidad nunca ha sido alta y podemos decir que somos diferentes en ese sentido, aunque es verdad que los últimos años hemos percibido una disminución del número de deudores». Sobre el perfil de moroso, reconoce que «hay de todo, aunque prolifera más el caso de quien se quiere escaquear».

Secunda sus tesis José Ángel Iradi, administrador de Itsas Adarra S.L., quien considera que «es muy poco habitual que un vecino deje de pagar su cuota». Asegura que «las deudas, que no han solido provocar especiales problemas en Gipuzkoa, han venido más de pagos extraordinarios como una obra puntual o la implantación de un ascensor. Incluso los que no pueden hacer frente a las cantidades que exige la comunidad suelen llegar a acuerdos para ponerse al día poco a poco. Es verdad que últimamente hay más gente que quiere actualizar sus pagos», constata.

Aunque el Colegio de Administradores de Fincas recomienda, tras intentar requerir el pago amistosamente, convocar una Junta General y acordar una reclamación judicial, desde Gonbel Administración señalan que «se recurre muy poco a procedimientos judiciales». Juan Guillermo González Belmonte, uno de los responsables de la firma guipuzcoana, llega a afirmar que «el que recibe una demanda por impago suele optar por saldar la deuda antes de ir a tribunales», lo que rubrica el sentir general de sus colegas de que «los que dejan de pagar son más los que se quieren hacer los despistados que los que realmente no pueden pagar». Además de notar «una disminución en las deudas», tiene la sensación de que «hay más dinero y se está haciendo más obras de rehabilitación que hace unos años».

Gipuzkoa ha sido uno de los territorios que ha liderado la disminución de la deuda que ha experimentado el conjunto de las comunidades de propietarios del Estado. El impago por morosidad ha disminuido un 2,32% en España, donde el importe global que se debe asciende a 1.812 millones de euros, con una bajada del 2,7% en Euskadi. Los vecinos morosos que habitan en la Comunidad Autónoma Vasca acumulan una deuda de 73 millones, de los cuales el 20% los han dejado de abonar los bancos. Los mayores descensos se han producido en Navarra (4,5%), Islas Baleares (3,62%) y Asturias (2,8%).

De los datos analizados en el mencionado estudio se desprende que el 42,87% de las comunidades de propietarios tienen vecinos morosos y que el importe medio de la morosidad en cada portal asciende a 1.377 euros. En cambio, el Observatorio Vasco de la Vivienda ha apreciado en su encuesta que en Gipuzkoa son dos de cada diez escaleras las que cuentan con algún moroso y que la deuda media se sitúa en 543 euros. Para Adolfo García, de Zugasti Administración de Fincas, «lo máximo que se ha podido deber es el 8% del presupuesto de la comunidad, o una cuota mensual, por lo que no vemos una gran preocupación por este asunto».

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