Diario Vasco

«En Noruega hay hasta 59 semanas de permisos por maternidad»

Petter Dotterud intervino en la ponencia 'Estrategias noruegas para la igualdad' en el Kursaal.
Petter Dotterud intervino en la ponencia 'Estrategias noruegas para la igualdad' en el Kursaal. / JUANTXO LUSA
  • Petter Dotterud Anthun, miembro del departamento de Igualdad de Noruega considera que «hay que empezar tempranamente a fomentar una educación por la igualdad y que todo el mundo tenga igualdad de oportunidades»

Noruega cuenta desde 2015 con un Libro Blanco sobre igualdad de género y permisos de paternidad de hasta 59 semanas. Petter Dotterud trabaja como consejero en el Departamento de Igualdad de Noruega y ayer intervino en el Congreso de Igualdad y Conciliación organizado por Diputación en el Kursaal.

- ¿Qué es la conciliación?

- Sencillamente la oportunidad de tener un trabajo flexible para poder combinarlo con la vida personal. Teniendo en cuenta que hombres y mujeres tengan condiciones laborales parejas, para poder ser igualmente activos en la vida familiar y en el cuidado de los niños, en caso de que los haya.

- ¿Qué repercusión tiene una buena conciliación en la sociedad?

- Es importante que todos los ciudadanos tengan una alta participación laboral, independientemente de su género, para que el sistema funcione. Porque si alguien combina bien vida personal y laboral no se cansará tanto. Nuestros estudios demuestran que si no trabajas en exceso no enfermas tanto, lo cual no deja de ser positivo.

- Hablas de igualdad de género. ¿Cuál es la estrategia principal para su consecución?

- En Noruega utilizamos muchas. Pero la principal consiste en que contamos con permisos de paternidad y maternidad de catorce semanas intransferibles para cada uno, y luego 49 semanas al 100% de retribución a repartir entre ambos. Opcionalmente hay otras diez, hasta las 59, al 80%. Esto permite que los dos progenitores puedan cuidar al bebé en igualdad de condiciones. Tiene una consecuencia de cara al futuro, que es una mayor implicación de los padres en el cuidado de los niños.

- ¿Trabajar a jornada partida dificulta la conciliación?

- Sí, sin duda, para nosotros esta cuestión es un desafío. En caso de tener una jornada partida, nuestras políticas no permiten trabajar más de dos fines de semana seguidos. Tampoco jornadas nocturnas más de dos veces por semana. Estas políticas también favorecen que, en caso de tener una cita médica o un hijo enfermo, se deba conceder un permiso sin que exista ningún tipo de discriminación.

- Habla de que la educación es importante para que haya igualdad.

- Imprescindible. Invertimos mucho dinero en estudios superiores. Hay que empezar tempranamente a fomentar una educación por la igualdad y que todos los alumnos tengan igualdad de oportunidades. Si ven eso desde pequeños, lo aplicarán cuando sean adultos.

- En Noruega no se puede despedir a una mujer embarazada.

- Para proteger a la mujer. Básicamente para que en ningún momento pueda sentirse discriminada.

- Se les protege mucho.

- Si se sienten protegidas tendrán mayor predisposición por quedarse embarazadas, lo que es importante para lograr un equilibrio demográfico en esta sociedad cada vez más envejecida. Tres semanas antes de salir de cuentas dejan de trabajar. Después del nacimiento ambos tienen dos semanas y posteriormente vendrían las otras catorce. Las siguientes semanas son las que pueden distribuirse como ellos quieran. No existe un patrón concreto sobre cómo deben distribuírselas, aunque normalmente los hombres vuelven a su puesto de trabajo y las mujeres se quedan en casa.

- ¿Cuál ha sido históricamente la posición de los hombres ante estas medidas?

- Si nos remontamos a los años setenta, los movimientos feministas se sumaron a los movimientos laborales, que estaban constituidos básicamente por hombres. Sin embargo siempre hubo mucha solidaridad y lazos muy estrechos entre ambos. Fuimos los primeros en introducir un permiso de paternidad de cuatro semanas, en 1993. Al principio muchos se mostraron escépticos, aunque después de probarlo vieron lo positivo que resulta.

- Sin embargo la mujer dedica un 58% más de tiempo a las tareas del hogar que el hombre.

- Es cierto. Es una realidad que debemos combatir. Pero, ¿cómo? A menos que impongamos una dictadura, no es posible. Cómo controlas lo que hace cada uno en su casa. Hemos lanzado distintas campañas para tratar de hacer de las tareas del hogar una cuestión más atractiva. Pero es un gran desafío porque no hay políticas que puedan corregir esto. Hay quien prefiere seguir el modelo tradicional.

- La brecha salarial en Euskadi es de un 25%.

- La nuestra es de un 14%. Una de las principales razones es que las mujeres trabajan más a tiempo parcial. Cuatro de cada diez en Noruega, para ser exactos, y son minoría en puestos de dirección. Sigue siendo un reto eliminar esta diferencia.

- ¿Trabajamos demasiadas horas semanales?

- No lo creo. En Noruega la jornada semanal son 37,5 horas, con media hora diaria para comer. Es correcto. Más si tenemos en cuenta que, como padre, es posible negociar con el jefe para que se reduzcan las horas. Cobrando menos, evidentemente, pero es posible.

- ¿Qué hay del teletrabajo? ¿Lo considera una buena medida para la conciliación?

- Sí y no. Creo que es importante tener la opción, pero personalmente me gusta más trabajar dentro de un entorno laboral, porque favorece las relaciones y la comunicación. Trabajando desde casa se pierde esto.

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