Diario Vasco
Una de las ramas de los Imaz, que vivenen Donostia, se retrató con el árbol hace unos diez años.
Una de las ramas de los Imaz, que vivenen Donostia, se retrató con el árbol hace unos diez años.

El haya de Altzo aspira a ser Árbol Europeo

  • La soprano Ainhoa Arteta le ha dedicado al haya su último disco y dentro aparece una foto del haya plantado hace ahora 180 años

Los vecinos de Altzo se hallan ilusionados ante la perspectiva de que el haya trasmocha singular de esa localidad pueda aspirar a convertirse en Árbol Europeo 2017. El jueves se celebró en el Ayuntamiento una reunión, en la que se escuchó a Pilar Zubiarrain -quien conoce bien la historia del árbol, plantado hace ahora 180 años- y al técnico foral Valentín Mugerza, experto en hayas trasmochas.

La historia del árbol empieza a ser bastante conocida. Fue plantado por el bertsolari Manuel Antonio Imaz en un terreno de su propiedad el mismo año que se casó con Paula Jauregi, es decir, en septiembre de 1836. Lo hizo en un paraje denominado Gaztaina-Motzeta, lugar que antes había tenido castaños trasmochos. Imaz nació y murió en el caserío Legarre, su esposa era hija del caserío Arzadun, del mismo Altzo.

El bertsolari Imaz escogió para plantar el haya un sitio próximo a su manzanal y su calera. Era un hombre cuidadoso. Cuenta el jesuita Antonio Zavala en un artículo publicado en 1967 en este mismo periódico que «cuando Imaz traía estiércol para los manzanos, abonaba también el haya en todo su contorno. (...) Nunca se ha oído que un haya recibiera tantos cuidados». El bertsolari Imaz amaba tanto a su criatura vegetal que en muchas ocasiones midió el tronco. Para ello, se desceñía la larga y tradicional faja, y luego en casa, comparando con las dimensiones de una barrica, sabía cuántos centímetros iba ganando el árbol.

Zavala sospechaba que «Imaz amó a este haya como a un símbolo de su vida y hogar». El jesuita tolosarra dedicó a este bertsolari uno de los tomos de su colección Auspoa, en 1967.

El bertsolari y su esposa eran arrendatarios en el caserío Legarre. Lo dejaron para trasladarse a otro caserío llamado Arretxe, y hoy en día Legarre está deshabitado.

Descendientes en Argentina

La memoria del haya ha perdurado hasta nuestros días, y los descendientes de Manuel Antonio Imaz siempre lo han venerado. Uno de esos descendientes, la abogada Pilar Zubiarrain, mantiene viva la llama. «Mi abuela Francisca siempre decía: ese árbol lo plantó el abuelo. Y contaba que de pequeñas jugaban allí y echaban piedras para tapar la cavidad que se le estaba formando en la zona del corte, cuando fue trasnochado. Por lo visto, el remedio le vino bien al árbol», cuenta ahora.

Un acontecimiento clave se produjo en 1987, cuando se celebró una reunión de descendientes del matrimonio Imaz-Jauregi, «y vinieron cuatro mujeres de Argentina, y la hija de una de ellas con un novio alemán», dice Zubiarrain, quien aprovechó la ocasión para repartir entre todos sus familiares una fotocopia de un documento del siglo XVIII que probaba la hidalguía de un antepasado del bertsolari.

Anteriormente ya habían pasado por cerca del árbol más descendientes residentes en Argentina. Hay que tener en cuenta que Manuel Antonio y Paula tuvieron tres hijos y cinco hijas, y que esos tres varones emigraron a esa nación suramericana.

Este año también ha habido reunión de familiares «y nos juntamos sesenta personas». Cuando se le pregunta a Zubiarrain por qué el poeta Kirmen Uribe dedicó un poema a este haya, responde rápido: «Porque se lo enseñó Joxean Lizarribar. Si hubiera vivido él sería quien llevase todo este tema del Árbol Europeo, porque también era descendiente de Miguel Antonio y Paula. ¿Ya sabes que la soprano Ainhoa Arteta le ha dedicado su último disco y que dentro aparece una foto del haya?».

Se necesitan votos

Con sus 180 años y su aspecto saludable, el haya trasmocha de Altzo se presenta ahora a este concurso europeo, organizado por Bosques sin Fronteras. Hay nueve candidatos para elegir el árbol de la península ibérica que se presentará al certamen europeo. El haya de Altzo es el único representante vasco y está compitiendo con el Pino Cascalbo de Ávila, el Tejo de Bermiego (Asturias), el Roble Grande de La Solana (Cáceres), el Árbol del Hierro (Cádiz), el Ficus del Paseo (Málaga), el Pino de La Víbora (Málaga), el Chaparro de las Ánimas (Cádiz) y el Álamo del Éufrates (Elche).

Para votar a favor de este árbol hay de plazo hasta el 6 de noviembre. Hay que acceder a la web http://arboleuropeo.es/registro-nuestra-web para registrarse. Tras el registro se recibe un correo con un link para verificar la cuenta y hasta que la cuenta no haya sido verificada, no se activa.

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