Diario Vasco

El atropello mortal de Villabona, un antes y un después jurídico

  • Al camionero portugués que acabó con la vida de una vecina de Errenteria se le imputó un delito de homicidio doloso. El chófer del camión incendiado ayer en Oiartzun también conducía con una tasa de alcohol muy superior a la permitida

Conducir al volante de un camión bajo los efectos del alcohol ha causado en Gipuzkoa accidentes de peores consecuencias que las de ayer. En agosto del año pasado un chófer de 55 años de nacionalidad portuguesa acabó con la vida de una vecina de Errenteria. Circuló de Alegia a Villabona en dirección contraria por la N-1 con una tasa de alcohol en sangre ocho veces superior a la permitida. Se le imputó un delito de homicidio doloso, por lo que el camionero se enfrenta a una pena de quince años de prisión.

Hasta este caso, la totalidad de asuntos de esta índole habían sido instruidos como imprudencias graves con resultado de muerte u homicidios imprudentes, pero esta vez se habó de «manifiesto desprecio por la vida de los demás en concurso con un delito de homicidio».

La resolución judicial del Juzgado de Instrucción Número 2 de Tolosa puede constituir un precedente importante en materia de seguridad vial. Fuentes jurídicas consultadas indican que sería la primera vez en Euskadi que un transportista implicado en un siniestro mortal sería juzgado bajo ese tipo delictivo.

En febrero de este año, la temeridad de otro camionero que septuplicaba la tasa de alcohol envió a tres miembros de una familia de Beasain a la UCI del hospital al chocar frontalmente con su vehículo en Etzegarate.

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