Diario Vasco

Las instituciones reconocen la labor de los pastores y al queso como bien común

Representantes de las instituciones y de Artzai Gazta Elkartea posan en Donostia.
Representantes de las instituciones y de Artzai Gazta Elkartea posan en Donostia. / JOSÉ MARI LÓPEZ
  • Suscribieron un manifiesto de Artzai Gazta que pretende ser el altavoz del mundo rural en vísperas del Festival Internacional del Queso

Representantes del Gobierno Vasco y del Gobierno de Navarra, de las diputaciones de Gipuzkoa, Araba y Bizkaia y de 17 municipios de los cuatro territorios se reunieron ayer en el Ayuntamiento de San Sebastián para apoyar el manifiesto que han redactado pastores y pastoras con la intención de que se reconozca el queso como un bien común y la actividad del sector como un beneficio del entorno y de la tradición cultural vasca. Este manifiesto, que fue leído por cuatro pastoras de la asociación Artzai Gazta, Ana Lusarreta, Eider Soraluze, Mari Carmen Agirre y Marta Pérez Loperena, quiere ser «el altavoz del mundo rural en vísperas del Festival Internacional del Queso» que va a celebrarse el mes que viene en el Kursaal los días 16, 17 y 18.

Estas cuatro mujeres, en nomre de todo el colectivo Artzai Gazta, reivindicaron la tradición que ha perdurado en el tiempo. «Esto ha sido gracias al legado que ha sido transmitido, en algunos casos se podría decir que casi en el ADN, destacando el sentimiento hacia el pastoreo como una forma de vida y no como un oficio».

Subrayaron también la importancia del pastoreo en la gestión del territorio y el vínculo inseparable que éste tiene con la naturaleza, así como «la importancia cultural del mundo rural y su trabajo que nos identifica como pueblo».

El manifiesto se refiere también a la apuesta por elaborar un queso de leche cruda, una apuesta que, según recordaron, ha permanecido durante 35 años de trabajo común.

«En Artzai Gazta, los animales pasan toda la jornada con su pastor y su familia. Tienen pastos serios y distintos todos los días, camas con buena temperatura, zonas donde guarecerse del calor y la insolación. No hay hambre, el agua es de alta calidad y no hay dolor sino atención».

Obra de arte

Este manifiesto, que cuenta ya con el importante respaldo institucional que se plasmó ayer en el Salón de Plenos del Ayuntamiento donostiarra, no dudó en calificar cada queso «como una obra de arte elaborada con mimo, dedicación y saber hacer». Las queserías, argumentan, están unidas a las familias tanto física como emocionalmente y destacan además que las flores autóctonas y la hierba que colorean los paisajes de Anboto, Urbasa, Aralar, Irati, En-tzia, Gorbea o Urbia, no son las mismas y por tanto, «cada queso de la asociación es único».

El 80% de los socios de la asociación certifica su queso como Idiazabal y representa algo menos del 50% del total de esta denominación. Otro más certifica el queso Roncal y tres socios más al Ecológico. El grupo produce 600 toneladas al año. «Esto nos convierte en el mayor productor de queso elaborado con leche cruda propia del País Vasco y Navarra. Los ganaderos cuentan con un rebaño autóctono de más de 15.000 cabezas en lactación».

Las firmas oficiales concluían con el acto, aunque quedaba la foto en la terraza de Alderdi Eder, presidida ayer por un enorme queso, el rey de la fiesta.

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