Diario Vasco

«Las piernas van a quedar bien», dice el espeleólogo rescatado de la cueva de Zestoa

  • El espeleólogo fue rescatado tras una laboriosa operación en la que se invirtieron catorce horas

«Me encuentro mejor y los médicos dicen que las piernas quedarán bien. Muchas gracias por vuestro interés». Ramón Martija, el espeleólogo de 43 años que fue rescatado de la cueva Hamabi Iturri de Zestoa se restablece de las fracturas que sufrió en ambas piernas después de que resultara alcanzado por piedra.

El espeleólogo fue rescatado tras una laboriosa operación en la que se invirtieron catorce horas. El herido fue trasladado ayer desde el Hospital Donostia hasta la Policlínica Gipuzkoa, donde se recupera de las lesiones que sufrió. Ramón Martija, aun cuando rehusó conceder una entrevista, admitió desde la habitación 229 de la clínica guipuzcoana que su evolución es satisfactoria y que a través de los canales de comunicación que utilizan los aficionados a esta actividad deportiva ha mostrado su agradecimiento a las personas que tomaron parte en el operativo.

Los hechos tuvieron lugar sobre las cinco de la tarde del sábado. Uno de los tres compañeros de Ramón Martija llamó al centro de coordinación de emergencias para informar del accidente. Un bloque de piedra había caído sobre Ramón y le había roto las dos piernas, una de ellas con una fractura abierta. Los cuatro espeleólogos, todos miembros de un grupo de rescate, sabían cómo actuar y mientras dos de ellos estabilizaban a su amigo, desde el exterior el cuarto comunicaba lo ocurrido y pedía mantas térmicas, comida, bebida y analgésicos.

Efectivos de la Ertzaintza y varios grupos de espeleología se dieron cita en la boca de la cavidad y diseñaron un plan de rescate. Agentes del grupo de la Policía vasca y otras personas permanecieron toda la noche acompañando al herido que finalmente logró ser rescatado.

Una muestra de la complejidad de la operación fue que invirtieron dos horas en recorrer 300 metros.

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