Diario Vasco

Roser Torras (directora de San Sebastian Gastronomika-Basque Country): «Gastronomika se ha consolidado como el gran congreso de cocina»

Roser Torras, ayer en el paseo Bizkaia de San Sebastián.
Roser Torras, ayer en el paseo Bizkaia de San Sebastián. / AYGÜES
  • «El secreto del éxito es que San Sebastián respira gastronomía; este congreso sería imposible realizarlo en Madrid o Barcelona», explica

Donostia ha rezumado gastronomía por los cuatro costados gracias a la XVIII edición de San Sebastian Gastronomika-Basque Country. Su directora, Roser Torras, realiza un balance positivo de lo que ha sido esta edición pero con la vista puesta ya en el año que viene. «Cada edición tenemos que sorprender, esto es como una carrera de fondo y desde el lunes empezaremos ya a trabajar en lo que viene», dice.

-¿Qué balance realiza de esta XVIII edición de San Sebastián Gastronomika?

los protagonistas
  • EntrevistaEl chef Hilario Arbelaitz, en Gastronomika

  • FotosLas imágenes de la última jornada

  • Entrevista Gerard Basset, el mejor sommelier del mundo

  • EntrevistaRodrigo de la Calle y la gastrobotánica

  • Entrevista Xavier Pellicer y el Neovegetarianismo

  • EntrevistaPeio García Amiano y la iniciativa solidaria Zaporeak

  • Entrevista Marcos Morán y la cocina asturiana

  • Entrevista Yoshihiro Narisawa, cocina japonesa en Gastronomika

  • EntrevistaShinobu Namae, sabor japonés para Gastronomika

  • EntrevistaAnder González y Ramón Roteta enseñan cocina los más pequeños

  • EntrevistaEl chef Sergio Garrido, en Gastronomika

  • EntrevistaToni Romero y Joaquim Coll, jóvenes cocineros

  • EntrevistaPeter Gilmore, prestigioso chef australiano

  • EntrevistaCristina Martínez, divulgadora gastronómica

  • ESPECIALSan Sebastián Gastronomika 2016

-Cada año es un reto, la pasada edición crecimos un 20% y en este lo hemos hecho un poquito más si cabe, pero lo importante es la consolidación como, me atrevo a decir, el gran congreso de cocina. Que hayamos puesto a Donostia y a Gipuzkoa en el mundo ha sido muy importante. Este año ha sido impresionante por la implicación ciudadana, porque han sido muchos los donostiarras que han participado en varios eventos que se han llevado cabo durante el congreso.

-¿El secreto del éxito reside en la participación de los donostiarras en las actividades?

-La Gastronomika Popular por ejemplo es una actividad que llevamos haciendo desde hace unos seis-siete años el domingo pero cada vez vamos incrementando más. Incluso para los próximos años tengo pensado hacer más cosas, como actividades en torno al mundo del aceite, del vino o de los quesos y dar la posibilidad de hacer alguna cata para los ciudadanos.

-Año tras año el número de asistentes supera al de la edición anterior...

-El crecimiento del Street Food ha sido impresionante. Hace tres años tuvimos un paso importante cuando vinieron los pizzeros italianos, pero este año Turquía y Hungría se han desmarcado. El acto que se hizo en el Boulevard el sábado fue precioso, nunca se había montado una cocina así en la calle. Otra de las actividades que para nosotros es muy importante, se lleva a cabo el miércoles por la mañana y es Gastronomika Adolescente, donde implicamos a niños de todas las escuelas de San Sebastián junto a Eurotoques. Hay muchos ingredientes que hacen que esto sea un éxito. Pero además hay un valor añadido que es la propia ciudad. Seguramente, este congreso es especial porque se consigue una comunión entre los pasillos entre gente que no se ha visto los últimos cuatro años. Este evento no se podría hacer en Madrid o Barcelona porque la ciudad respira gastronomía.

-Se enfrentaban a la edición más especial. Gastronomika se convertía en mayor de edad y había países invitados de los cinco continentes. ¿Ha sido complicado?

-Piensa que nosotros el lunes ya estamos trabajando en el año siguiente. Pero ha costado porque ha habido siete países invitados más España, y porque de Hungría y Turquía han venido con 50-60 personas a San Sebastián entre el séquito de los políticos y los cocineros. Además, el diálogo se hace difícil porque no saben inglés. El hecho de que haya un congreso con tantos países cuesta más.

-¿Con qué imagen o sensación se queda este año?

-El congreso crea tendencias o al menos las muestra. Por ejemplo, la cocina vegetal marca ahora el camino y aquí ha habido una muestra con diferentes ponentes. Hay ponencias magistrales aunque no quiero destacar una. Pero es un congreso que los cocineros tienen como referencia. Imágenes hay miles, la que me gusta mucho es la de la parrilla, como la foto publicada por el periódico con todo el jurado profesional, el público y los participantes. Pero a mí la que más me gusta es la del cierre, cuando subimos todos los que hemos trabajado -alrededor de 400 personas- al escenario.

-¿Cuáles son los retos de futuro a los que se enfrenta Gastronomika?

-Está el año que viene, que ya tenemos bastante claro por dónde ir y que será de tierras lejanas. Pero también estamos pensando dentro de dos ediciones, que será el veinte aniversario. Esto es una carrera de fondo y cada año tienes que ganarla e intentar superarnos.

-¿Qué sensaciones ha notado entre los cocineros y congresistas?

-El miércoles nada más cerrar estábamos con el comité técnico, que nos ayuda muchísimo, y me comentaban el buen rollo que se ha vivido estos día en el Kursaal. Es que es un evento muy armónico y a la vez muy vibrante porque se viven muchas emociones. La cocina es pasión, devoción y vocación. Todo esto es lo que intentamos transmitir.

-Será especial que cocineros con más de cuarenta años de trayectoria sigan implicados como el primer día.

-Ellos a veces dicen que hay que dar paso a los jóvenes, este año por ejemplo la cena inaugural la han dado los cocineros jóvenes, pero es verdad que para el congresista que viene ellos son un reclamo y quieren ver a gente que ha marcado una tendencia en el mundo de la cocina.

-¿Enorgullece que el congreso sea punto de encuentro para que los profesionales vengan a aprender?

-Una de las prácticas de nuestro congreso es la humildad sabiendo lo que se hace bien. Hay que hacer un análisis de lo que te llena de orgullo y claro que lo consigue.

-¿Qué podemos esperar el año que viene?

-Me acuerdo el año pasado cuando vino Singapur que fue impresionante. Sobre todo, traer a cocineros y ponentes que no conozcamos porque aprendes de lo que se hace en otras tierras. La cocina tradicional húngara y turca para mí este año han sido un descubrimiento. El año que viene seguro que conseguimos mejorar en muchos aspectos.

-Este año el congreso también ha tenido su vertiente solidaria. ¿Por qué se han involucrado con el proyecto Zaporeak?

-Pienso que estas personas con este voluntariado han conseguido un proyecto muy importante. Creo que la gente de la cocina no se puede quedar atrás cuando se habla de dar de comer. Cuando a veces nos gastamos mucho dinero en la comida, destinar una pequeña parte al proyecto Zaporeak no nos cuesta nada. Con un euro podemos dar de comer a un niño. Queremos que la gente reflexione en torno a ello.

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