Diario Vasco

Gipuzkoa pagará 18 millones por llevar tres años la basura a un vertedero en Mutiloa

Mutiloa. Un camión circu- la en el vertedero Lurpe de Mutiloa y, bajo estas líneas, la entrada de la instalación.
Mutiloa. Un camión circu- la en el vertedero Lurpe de Mutiloa y, bajo estas líneas, la entrada de la instalación. / IÑIGO ROYO
  • La factura será menor que la de llevar los residuos a Cantabria, a donde se seguirán enviando durante el año que viene

  • GHK adjudica a Ferrovial tratar el 62% de la fracción que no se recicla, para lo que deberá adaptar la instalación del Goierri

Gipuzkoa ha encontrado dentro de su territorio parte de la solución al problema de qué hacer con la basura que se genera y que no se recicla. Con el único vertedero en activo a punto de colmatarse -el de Lapatx en Azpeitia- y con un acuerdo para llevar parte de la basura a Cantabria que tiene fecha de caducidad en 2017, el Consorcio de Residuos gana un tiempo de oro con una solución que ha tramitado con discreción hasta ayer. Aunque el objetivo de GHK es acabar con el modelo de vertederos y apostar por la incineración, va a tener que 'abrir' un basurero en el corazón Gipuzkoa de forma temporal.

En los próximos tres años, hasta 102.000 toneladas anuales de fracción resto que se generen en el territorio serán tratadas en un vertedero de residuos industriales de titularidad privada en Mutiloa, que será adaptado para tratar este tipo de basuras. Hasta que esté lista la incineradora, Ferrovial se ocupará de esta gestión, tras haber resultado adjudicatario del servicio por 17,7 millones de euros (sin IVA).

Llevar 102.000 toneladas anuales a Mutiloa solucionará el problema de la gestión de la basura del año que viene. Pero en Gipuzkoa se generan al año 160.000 toneladas. La incineradora no estará lista hasta la segunda mitad de 2019 y el envío de residuos a Cantabria expira a final de 2017. Así pues, habrá que buscar un segundo destino donde llevar la basura, además de a Mutiloa.

De momento, el año que viene está resuelto. Que no es poco. En un comunicado escueto para la relevancia de la noticia y con errores de bulto en las cantidades, GHK dio cuenta ayer de la adjudicación del servicio de tratamiento de la fracción resto de los residuos urbanos de Gipuzkoa al Grupo Ferrovial, que la tratará en el vertedero Lurpe de Mutiloa, en el Goierri.

La adjudicación llega después de un proceso de licitación iniciado en pleno mes de agosto y del que ni la Diputación ni GHK han querido dar publicidad, más allá de la preceptiva publicación en el Boletín Oficial de Gipuzkoa. El servicio salió a concurso por un valor de 24,48 millones de euros divido en tres lotes. Según fuentes forales, este presupuesto se preparó tomando como base un precio de tratamiento de cada tonelada de 80 euros, es decir, cinco euros menos que el precio que se paga en la planta de Meruelo, sin contar el coste del transporte.

Según explicó ayer a DV el diputado foral de Medio Ambiente, José Ignacio Asensio, la licitación estaba abierta a cualquier empresa y cualquier vertedero. «No esperábamos que se presentase nadie, pero se presentó Mutiloa», aseguró. Así fue. Una única empresa, el Grupo Ferrovial -antigua Cespa-, se presentó al concurso «con los permisos del Gobierno Vasco» en regla para depositar y tratar residuos sólidos urbanos en el vertedero de residuos industriales de Mutiloa, una vez sea adaptada la instalación.

La adjudicación finalmente se realizó a la baja, ya que Ferrovial presentó una oferta de 17,7 millones de euros para acometer el servicio durante los próximos tres años.

El plan de GHK es empezar a comienzos de 2017 el vertido en Mutiloa, una vez que la empresa haya adaptado el vertedero. «Paulatinamente iremos incrementando el vertido allí, lo que nos alivia el coste económico de enviar los residuos fuera de Gipuzkoa. Entre canon y transporte, nos ahorraremos el año que viene unos 3,5 millones, comparado con llevarlo solo a Cantabria», señaló el diputado.

En concreto, GHK calcula que el precio de tratamiento de cada tonelada de basura en Mutiloa será de 60 euros, es decir, 25 euros menos que lo que cuesta en Cantabria. Además, según recuerdan, a ello hay que sumar el coste de transporte de llevar la basura a Meruelo, que ronda los 20-25 euros por tonelada. «El precio que negociamos con Cantabria no fue el más satisfactorio», recalca el también presidente de GHK.

La opción de Epele sigue

La adjudicación del servicio de gestión de residuos a un vertedero de titularidad privada llega después de que las opciones de llevar la basura a otras plantas públicas se cerrasen. Según recuerda Asensio, GHK solicitó a finales del año pasado ampliar Lapatx, a punto de colmatarse, algo que la mancomunidad de Urola Medio descartó. A raíz de entonces se buscó una «solución de urgencia» porque «ni Álava ni Bizkaia nos daban solución y no había en Gipuzkoa vertederos públicos ni privados que tuvieran calificación de vertedero para residuos sólidos urbanos». Así, se inició el envío de basura a Cantabria, un contrato que acaba a final de 2017. «Al mismo tiempo trabajamos en el territorio para buscar soluciones con vertederos de la zona, pero no aparecían». Se propuso habilitar el vertedero industrial de Epele, en el Alto Deba. Pero esta última opción tampoco recibió buena acogida en los ayuntamientos de la zona. Según el diputado, fue en el segundo trimestre de este año cuando se puso la licitación en marcha para que «apareciese un vertedero, fuera público o privado, en Gipuzkoa o fuera del territorio, para que nos diera una solución. Y eso ha sido lo que ha ocurrido», en el caso de Mutiloa.

No obstante, la vía de Epele no estaría del todo cerrada de cara al futuro. No en vano, a partir de 2018 ya no se podrá llevar la basura a Meruelo y, entre tanto no funcione la incineradora, GHK deberá buscar un destino a las 58.000 toneladas que no irán a Mutiloa -Gipuzkoa genera 160.000-. «La opción de Epele depende de la mancomunidad de Debagoiena. Si decide que quiere adecuar su vertedero para que reciba residuos urbanos, pues fenomenal. Pero a día de hoy no está en nuestras manos. Seguimos trabajando en ello», afirma Asensio.