Diario Vasco

Más mujeres y jóvenes en las consultas

Cada vez son más, y ya no sorprende tanto que sean tres mujeres las que se pongan delante de la cámara para presentar el Congreso Nacional de Tumores Gastroesofágicos. «Está cambiando, somos bastantes». Se calcula que el 48% de los profesionales que ejercen la medicina en España responden a nombres femeninos, así como el 75% del alumnado de las facultades y el 70% de los residentes. En la Oferta Pública de Empleo (OPE) de Osakidetza de febrero, el 81% eran candidatas.

Cada vez hay más mujeres en las consultas, son además más jóvenes y el trato poco tiene que ver con la relación paternalista de antaño. «A algunos les sorprende y les agrada. Precisamente, esta semana he atendido a un paciente que me ha dicho que con el recuerdo que tenía de los médicos de su infancia le daba miedo venir al hospital», explica Arrate Querejeta. El trato es más cercano. «Las cosas se proponen, intentamos hacerle entender, que el paciente forme parte del proceso de su enfermedad y que no esté al margen», añade Aitziber Gil-Negrete. Máxime al tratarse de una enfermedad como el cáncer, con el estrés añadido que supone. Al final, se crea un vínculo. «Los ves y los sigues viendo y se crea el vínculo con el enfermo y su familia», añade Emma Eizaguirre. Porque la información que fluye en las consultas va más allá de la puramente médica. «Cuando ves a un enfermo por primera vez le preguntas muchas cosas, con quién vive, cuál es su día a día, los apoyos que tiene, sus prioridades...», explica Gil-Negrete. «Nosotros giramos en torno al paciente. Por ejemplo, si tiene un evento, la boda de un hijo, y si se puede, retrasamos una semana el inicio del tratamiento. O les damos permiso para irse de vacaciones, aunque otras veces no es posible».