Diario Vasco

La regeneración de Pasaia, inminente

Paseo peatonal que unirá Herrera y Trintxerpe, junto a una zona ajardinada, según recoge el proyecto de Eusko Trenbide Sarea, entidad adjudicadora.
Paseo peatonal que unirá Herrera y Trintxerpe, junto a una zona ajardinada, según recoge el proyecto de Eusko Trenbide Sarea, entidad adjudicadora.
  • El concurso para construir la conexión peatonal y ciclista entre Herrera y Trintxerpe rebaja casi un millón el presupuesto de licitación

La primera piedra de la nueva Pasaia se colocará durante las próximas semanas. La UTE formada por Construcciones Moyua y Altuna y Uria hará los honores una vez que culmine los trámites administrativos y contractuales pertinentes. Su propuesta ha resultado vencedora en el concurso de adjudicación para realizar la obra de conexión peatonal y ciclista entre la estación de Eusko Trenbide Sarea (ETS) en Herrera y el distrito de Trintxerpe, la primera de las que en los sucesivos meses se orientará a materializar, por fin, la regeneración de la bahía de Pasaia.

ETS ha adjudicado los trabajos por un importe de 3.111.896,30 euros -iva excluido-, con una baja de casi un millón de euros respecto el presupuesto base de licitación, de 3.997.811,30 euros. La UTE concesionaria ha resultado vencedora de un total de quince propuestas, competencia que ha motivado el abaratamiento. El Gobierno Vasco financiará en su totalidad este proyecto tras firmar un convenio con el Puerto de Pasaia. 19.000 metros cuadrados de usos portuarios serán recuperados para la ciudadanía con esta obra.

Los trabajos que se iniciarán durante el mes de octubre configuran un hito histórico en la extensa carpeta documental que ha ido recabando diversos planteamientos para abordar la regeneración de una de las zonas más degradadas de Euskadi. Romperán con décadas de desencuentros y frustraciones, y supondrán el pistoletazo de salida a un conjunto de actuaciones llamado a transformar desde el punto de vista urbanístico y social el entorno de la bahía pasaitarra.

La obra cobra importancia por su misión de conectar la estación de Herrera -punto neurálgico para los visitantes que procedan de Donostia- con Trintxerpe, pero sobre todo entraña el valor que se otorga a la prueba del algodón en los casos de retos inverosímiles como el que ha supuesto durante años la regeneración de Pasaia. El resultado de esta primera actuación tiene el encargo de enterrar escepticismos y proyectar una imagen que puede servir para que los pasaitarras esbocen cuál puede ser el aspecto visual de toda la conurbación Herrera-San Pedro. Desde que las máquinas empiecen a trabajar, la UTE adjudicataria dispone de 14 meses para ejecutar el proyecto. Las cuentas sitúan en diciembre de 2017 o enero de 2018 la fecha para comprobar el resultado final.

La Autoridad Portuaria de Pasaia se ha encargado durante el verano de allanar el camino de la obra. Ha derribado los viejos edificios de Herrera, liberando un terreno necesario para construir la nueva pasarela peatonal y ciclista. Todo listo.

Aprovechando los desniveles existentes en la zona, el objetivo de la actuación será consolidar un nuevo parque a la altura de la cubierta de los pabellones del puerto. Este parque permitiría aumentar la dotación de zona verde del entorno -otra constante en el plan global de reurbanización- así como resolver la conexión entre el área urbana de Trintxerpe y la estación de Euskotren a través de «un recorrido agradable y seguro».

Los recorridos peatonales se efectuarían en el terreno que queda entre la parte trasera de los pabellones y el límite de la carretera de acceso a la zona. Mediante rellenos, se puede mantener una cota constante que permite llegar a la intersección entre el recorrido de peatones y el de camiones de entrada al puerto con una diferencia de nivel como para poder salvar el cruce a través de una pasarela elevada, lo que elimina el riesgo existente en esta zona y da una sensación de continuidad e integridad al conjunto del parque. Una vez salvado este punto, el recorrido descendería hasta llegar a Euskadi Etorbidea -principal arteria de Trintxerpe- a través de una ladera arbolada.

Al margen del Plan Especial

El proyecto tiene su acotación en cuanto a plazos y presupuestos, pero está diseñado para encajar en el conjunto del espacio portuario que será objeto de regeneración durante los próximos años. Guardará una premeditada coherencia paisajística. Por ejemplo, el bidegorri que conectará el topo de Herrera con Trintxerpe tendrá continuidad en el futuro con el paseo que se alargará hasta el muelle de San Pedro, atravesando la cubierta ajardinada de la lonja pesquera, espacio que tendrá en cuenta criterios estéticos similares.

Pero eso serán intervenciones futuras, ligadas todas a lo que se apruebe definitivamente -antes de final de año- en la revisión del Plan Especial de ordenación de las zonas portuarias, documento que sigue tramitando la Diputación de Gipuzkoa y que se encuentra en plena fase de incorporación de aportaciones.

Las instituciones implicadas en la regeneración -Gobierno Vasco, Diputación y Ayuntamiento de Pasaia fundamentalmente- acordaron extraer de la extensa zona geográfica objeto de la revisión del Plan Especial -77 hectáreas- el área donde se construirá la conexión Herrera-Trintxerpe para agilizar el trámite bajo el argumento de que la transformación no iba a alterar la ordenación anterior.

Con la renovación urbanística a punto de arrancar, el reto pendiente para el futuro será el de la generación de la suficiente actividad económica y cultural en el espacio portuario para transitar de una regeneración urbanística a una reactivación integral. Paso a paso.

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