Diario Vasco

La lucha de Degant por volver a andar

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Degant ha añadido intensas sesiones de fisioterapia a los ensayos con células madre. / ATLAS

  • Un guipuzcoano, exguardia municipal de San Sebastián, prueba una innovadora terapia con células madre y logra recuperar gran parte del control de su cuerpo paralizado

Era policía municipal en San sebastián, pero un accidente de moto hace 9 años, lo dejó paralizado desde el pecho hacia abajo. No dejó de buscar, con ayuda de su familia, la posibilidad de recuperarse. Supo que el el doctor Jesús Vaquero en el hospital Puerta de Hierro, de Madrid, había concluído la investigación con células madre en animales para regenerar tejido nervioso. No lo pensó. Degant Cerviño entró en el ensayo, con otros 11 lesionados medulares por traumatismo.

Dos años después de recibir la inyección de células madre y tras mucho tabajo de fisioterapia y esfuerzo personal, Degant ha recuperado una gran parte del control de su cuerpo paralizado. Sin prisa por lograr resultados inmediatos, el exmunicipal donostiarra se muestra muy optimista de cara al futuro: «Esto puede ser la esperanza si no de andar, de ganar mucha calidad de vida. Aunque sea en la silla de ruedas».

Tras sufrir el accidente, no dejó de buscar junto a sus padres Nekane y Antonio alguna forma de luchar contra su lesión medular. Fue entonces cuando Degant entró en contacto con el hospital Puerta de Hierro de Madrid, lugar de trabajo del doctor Jesús Vaquero. Allí el profesional sanitario preparaba un ensayo clínico para probar el efecto de la terapia celular en lesiones medulares traumáticas, aquellas producidas por accidentes de tráfico, laborales o caídas. Y Degant era un buen candidato.

Comenzó con el tratamiento hace dos años. Primero con inyecciones de sus propias células madre obtenidas de la médula ósea. Después llegó la fisioterapia y un duro trabajo personal. El resultado: Degant puede desplazarse gateando, ha progresado en el control de su cuerpo y ha ganado masa muscular en las piernas.

Su progresos los comparten el resto de pacientes que acompañan a Degant en este ensayo clínico. Los resultados son mucho más que esperanzadores. Aunque los pacientes tratados aún necesitan sus sillas de ruedas y muletas para desplazarse, todos han experimentado alguna mejoría. El cien por cien ha recuperado algún tipo de sensibilidad y han mejorado su espasticidad —rigidez muscular—; el 75% ha notado un aumento del control de esfínteres y más de la mitad han mejorado su dolor y recuperado parte de su función motora. Los pacientes varones también han experimentado una mejoría de su función sexual.

«Todos van a mejorar con el tiempo»

La investigación, realizada en el Hospital Puerta de Hierro de Madrid con el apoyo económico de la Fundación Mapfre y la Fundación Rafael del Pino, es el fruto de un trabajo de más de veinte años y del empeño personal de un médico, el neurocirujano Jesús Vaquero. Tras demostrar la capacidad regenerativa de la terapia celular en ratones y cerdos, Vaquero logró autorización para probar el tratamiento con pacientes reales. El ensayo comenzó en julio de 2013 y ahora se acaban de publicar sus conclusiones en la revista científica «Cytotherapy».

La investigación ha involucrado a los pacientes más difíciles, «aquellos que no tenían ninguna posibilidad de recuperación», explicó Vaquero. Lesionados medulares de larga duración —con una media de cuatro años en una silla de ruedas— y con la médula seccionada a la altura de la zona dorsal. A todos se les aplicó el mismo tratamiento, pero adaptado a cada lesión. Pasaron por el quirófano para limpiar las cicatrices y adherencias de la lesión y en el mismo acto quirúrgico recibieron varias dosis de células madre aisladas de su propia médula ósea.

Después una segunda dosis de sus propias células madre tres meses después. Además del tratamiento médico, todos mantuvieron una terapia rehabilitadora intensiva que mantienen a día de hoy. El responsable del ensayo cree que los pacientes aún pueden seguir avanzando. «Todos van a mejorar con el tiempo», apunta el neurocirujano.