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Guisasola, con la medalla de Girep.
Guisasola, con la medalla de Girep. / MICHELENA

Jenaro Guisasola: «En Estados Unidos nos llevan 15 años de ventaja en la enseñanza de la física»

  • Profesor de física en la Escuela de Ingenieros de Gipuzkoa de la UPV, Cree que los profesores deben usar metodologías para «comunicarse con los alumnos con el fin de que luego estos argumenten sus conocimientos»

«¡Qué aburrida es la física! ¡No me entero de nada!». Con la intención de acabar con este tipo de sensaciones entre los estudiantes trabaja el profesor Jenaro Guisasola. Las investigaciones de este docente de la Escuela de Ingeniería de Gipuzkoa de la UPV/EHU están encaminadas a mejorar la metodología a la hora de enseñar esta disciplina. De hecho, su trayectoria le ha servido para ser galardonado recientemente con la medalla del 50 aniversario del Girep (siglas en castellano del Grupo Internacional de Investigación en Enseñanza Física).

- ¿Todo el mundo puede aprender física?

- Toda persona puede comprender los principios básicos de esta materia a nivel de divulgación científica con vistas a disponer de una comprensión general y poder desenvolverse en su vida diaria. No solo se pueden aprender, sino que se debe hacer para tomar decisiones basadas en la ciencia y no en ocultismos o pseudociencias. Sin embargo, quizá no todo el mundo pueda cursar una física dirigida al campo de la ingeniería o la ciencia.

- ¿Por qué resulta tan costoso estudiar esta materia?

- Están los tópicos sobre que los conceptos de física son difíciles, aunque yo creo que resultan tan complicados como los de cualquier otra disciplina. No obstante, los factores que más influyen están relacionados con que la enseñanza no suele tener en cuenta que el estudiante no viene a nuestras clases con la mente en blanco, sino que parte de unos conceptos de física cotidianos que no tienen que ver con los científicos. Hay que saber transformar estos conocimientos.

- La enseñanza se presenta clave para que una materia como la física, que no cuenta con mucha simpatía entre los estudiantes, guste.

- El área en el que trabajo, centrada en cómo enseñar más y mejor física, nace en los años 90 al detectarse que cada vez era menor el número de estudiantes que accedía a disciplinas de física. Los gobiernos se encontraron con esta preocupación y buscaron indagar los factores que influyen en que los estudiantes no asimilen bien esta materia y también aquellos que puedan ayudar a mejorar el interés por la física. Esta investigación surge a dos niveles: para la enseñanza secundaria y luego la universitaria. El objetivo es transformar la enseñanza para que esta disciplina guste más.

- Comenta que esta investigación se realiza a dos niveles. ¿Una buena enseñanza en ese primer contacto con la física será vital para que los estudiantes se interesen por esta materia?

- Se debe trabajar mucho en esta fase, sobre todo hasta los 16 años. Hay que guiar a los alumnos a resolver estos problemas en contextos cotidianos o familiares. Un estudiante no va a tener interés en aprenderse de memoria las Leyes de Newton, pero sí se preocupará en indagar sobre este conocimiento para aplicarlo a situaciones que sin ello no podría resolver. Esta es la base y luego ya habrá tiempo para plantearles otros conceptos.

- ¿Llegan los jóvenes de hoy en día bien preparados a la universidad?

- Actualmente, los alumnos acceden con un nivel superior al de hace 10 años en inglés y en conocimientos sobre tecnologías informáticas y de web. Han tenido un temario más corto, pero lo que saben lo recuerdan bien. También es cierto que no se puede comparar la sociedad de hoy con la de hace 25 años. Ahora los jóvenes vienen con unos conocimientos adaptados a la sociedad actual, ya que antes no existían los teléfonos móviles y las calculadoras científicas no eran tan potentes.

- ¿Cómo se debe enseñar la física a los universitarios?

- Habría que enfocar los conocimientos a sus disciplinas para que resuelvan problemas relacionadas con ellas. El docente tiene que saber adaptar y guiar a sus alumnos, algo que antes no se hacía, ya que únicamente se transmitían las enseñanzas verbalmente y los estudiantes copiaban de la pizarra esos conocimientos sin reflexionar sobre ellos. El profesor debe plantearles buenos problemas, con una dificultad adaptada al nivel de sus estudiantes y al que le pide su carrera. No pueden ser ni súper difíciles, porque el estudiante se vería incapaz de resolverlos; y tampoco sencillos, porque se aburriría, sobre todo los alumnos buenos.

- ¿Cómo se identifican a esos buenos estudiantes?

- A nivel de universidad estudiantes malos no hay. Nos encontramos con alumnos que se despistan o no trabajan, pero no hay tontos. Eso sí, yo no puedo enseñar a quien no quiere. Una vez superada esta fase se realizan diferentes técnicas de evaluación, como pueden ser las de trabajo en grupos y otras de manera individual. Un buen expediente siempre cuenta, pero no es lo que hace que una empresa contrate a una persona. Alumnos que saben trabajar y liderar grupos, y que cuentan con buenas dotes de comunicación son los que triunfan.

- Comparativamente con otros países, ¿es buena la enseñanza en física que se imparte en España?

- No. Estaremos unos 15 años por detrás de la docencia que se realiza en Estados Unidos, y unos 5 o 10 respecto a la de Europa. La universidad española en su conjunto sigue siendo muy tradicional y desconectada de las competencias que se exigen hoy en día en la enseñanza, lo que no quiere decir que sea igual en el apartado de la investigación.

- Después de muchos años investigando, ¿cuáles diría que son las claves de una buena enseñanza en física?

- Encontrar un método en el que el profesor y los estudiantes dialoguen, y gracias a ello los alumnos sean capaces de argumentar el conocimiento que van adquiriendo y saber justificarlos con una base científica. En física no vale de nada aprender las cosas de memoria, porque luego el ingeniero o el físico se va a tener que enfrentar a diferentes problemas y resolverlos, y esto no lo van a conseguir con la memoria.

- ¿Qué le supone este galardón obtenido por su trabajo?

- Estoy encantado de unirme a las filas de los premiados con la medalla Girep a una trayectoria de aportaciones relevantes en la investigación e innovación de la enseñanza de la física. También me complace reconocer mi deuda con los profesores pioneros, como Daniel Gil, Laurence Viennot y Lillian McDermott.

- ¿Qué queda por hacer en este campo?

- Debemos dirigir los esfuerzos a conseguir que crezca el número de profesores que opta por aplicar una enseñanza más práctica e interactiva, porque en la universidad somos una minoría. Hace falta que los docentes quieran y conozcan nuevas técnicas para poder aplicarlas con el objetivo de que aumenten los alumnos con vocación científica y que incremente el éxito en las asignaturas de física. En el apartado de investigación debemos introducirnos en nuevas áreas, como el electromagnetismo, en la que todavía faltan por unificar criterios.

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