Diario Vasco

Aparcamiento gratuito para los donantes en la nueva sede de Donostia

  • En el local, donde hay cuatro máquinas para obtener plasma mediante aféresis, se han realizado 3.770 extracciones

Este 2016 está siendo un año especial para la Asociación de Donantes, entre otros aspectos porque ha estrenado nueva sede central en Donostia. A finales de enero se mudaron desde la calle Sánchez Toca, ubicada en el centro de la capital guipuzcoana, a Manuel Lekuona, en el barrio de Venta Berri, junto al campus universitario, donde esperan captar nuevos donantes. El nuevo local, mucho más amplio que el anterior, está acondicionado no solo para favorecer una mayor comodidad y ofrecer más servicios, sino que está pensado para adaptarse a las nuevas necesidades de Gipuzkoa como, por ejemplo, la mayor demanda de plasma y plaquetas, que se obtienen mediante el método de aféresis. En la nueva sede cuentan con cuatro máquinas para realizar este procedimiento.

Además, para donantes que se desplazan en vehículo privado, no hay problemas de aparcamiento. «Hay vado para tres coches y este espacio casi nunca está ocupado. También tenemos un convenio con el parking de Venta Berri, en caso de que esté todo lleno, con lo que hay txartelas de aparcamiento a disposición de los donantes», añade.

En la sede física de la asociación las donaciones también mantienen una tendencia a la baja. En 2012 se contabilizaron 5.035, y el año pasado 4.252. En lo que va de año suman 3.770, una cifra que se espera superar con las donaciones que confían que hagan los jóvenes alumnos que estudian tan cerca. «El descenso obedece a una tendencia general, y además es lógico, porque todavía nos llega gente diciendo que acababa de estar en Sánchez Toca y aún no se han enterado del traslado». Una vez en el nuevo local, los donantes valoran muy positivamente las nuevas instalaciones.

Han renovado el local, pero Urcelay también se refiere a otro aspecto al que, según comenta, también le vendría otra renovación. «Yo llevo 16 años de presidente y como yo hay muchas personas que llevan muchos años en las delegaciones. Hace falta gente nueva, porque cuando llevas tanto tiempo te mantienes en velocidad de crucero, en tu zona de confort».