Diario Vasco

Reducir en un 25% la inactividad física disminuiría en un millón los enfermos

  • Un estilo de vida sano permitiría reducir en 15 millones los casos de alzhéimer para 2050, en caso de que no se encontrase el fármaco

Que la salud de nuestro cerebro depende en cierta medida de nuestro estilo de vida no es ninguna novedad. 'Mens sana in corpore sano'. Seguir una dieta mediterránea, practicar ejercicio regularmente, estimular la mente y la vida social es positivo. Por el contrario, el tabaco, la hipertensión, la diabetes, el colesterol, el aislamiento social y el sedentarismo son los grandes enemigos. «Son los siete pecados capitales del alzhéimer, pues participan en su origen», desvela el neurólogo Gurutz Linazasoro.

Esta enfermedad constituye un desafío sociosanitario de magnitud creciente en las envejecidas sociedades occidentales, y debe afrontarse con medidas de salud pública urgente y responsabilidad personal. «Cuidando nuestro cerebro estamos alejando el fantasma del alzhéimer», asegura. Hay acciones fundamentales que deberían tenerse en cuenta, «sobre todo pasados los cuarenta años».

Lo primero sería dejar de fumar. Además, es importante tratar la hipertensión, controlar la diabetes y evitar la obesidad. Reducir en un 10% estos factores de riesgo o en un 25% la inactividad física reduciría en un millón el número de personas con alzhéimer en el mundo. «Si para 2050 seguimos sin un tratamiento eficaz, controlando esos factores de riesgo habría cerca de 15 millones de casos menos», asegura el neurólogo.