Diario Vasco

Guitrans apoya la ampliación de la AP-8 en Irun pero pide soluciones para la frontera

Uno de los innumerables atascos en la autopista AP-8 causados por el aumento de controles policiales en la frontera.
Uno de los innumerables atascos en la autopista AP-8 causados por el aumento de controles policiales en la frontera. / LUSA
  • El sindicato de transportistas HIRU cree que se debe dar prioridad al problema de los atascos por el aumento de controles en Francia

El proyecto de ampliación a tres carriles de la autopista AP-8 en Irun, que la Diputación ha descartado acometer a medio plazo, cuenta con el visto bueno de la patronal del transporte guipuzcoano Guitrans que considera que las mejoras en la citada vía «contribuirían a agilizar el tráfico en las inmediaciones de la frontera», pero insiste en que la solución a los atascos que viene sufriendo el sector por el aumento de los controles policiales al otro lado de la muga tras los atentados de París en noviembre del año pasado, necesitan otra solución inmediata. El sindicato de transportistas HIRU también cree que la prioridad debe ser resolver el problema de las retenciones, «una cuestión de voluntad» en la que señala directamente a la Administración francesa. «¿Por qué en la frontera catalana de La Junquera no hay atascos y aquí sí?», pregunta en busca de respuestas Esteban Muruamendiaraz, portavoz de la central.

Desde la patronal Guitrans insisten en lo que vienen defendiendo desde el pasado 13 de noviembre, la fatídica fecha de la masacre yihadista en París: «Los controles en la frontera han sido una constante que los transportistas están sufriendo estoicamente». Hasta el 31 de agosto ha habido retenciones en la muga directamente relacionadas por el refuerzo de la seguridad en el país vecino durante 248 días, unas 1.033 retenciones, una media de 4,38 kilómetros al día y 4,16 horas de retención diaria, cifran, «en las que los conductores de vehículos pesados han debido esperar con la consiguiente pérdida económica que ello supone», denuncia la patronal que calcula que cada vehículo pierde en torno a 55 euros por hora de retención. Y por ese punto pasan cada día 9.000 camiones.

Guitrans sostiene que el proyecto de ampliación a tres carriles de la autopista AP-8 entre la frontera y Ventas de Irun, el único tramo que no cuenta con tres vías en el trayecto hasta Orio, permitiría mejorar el tráfico en la zona, aunque sin dar solución a cómo se están realizando los controles el embudo seguiría siendo causa de problema. Al mismo tiempo, son conscientes de que la Diputación no cuenta con retomar el proyecto a medio plazo. En los presupuestos para 2017 «ni menciona la ampliación», confirma la patronal que, en todo caso, cree que deberían analizarse los datos de flujos de tráfico «con rigor y responsabilidad» para tomar una decisión al respecto, «teniendo presentes los intereses de todas las partes implicadas, la de la ciudadanía, y la de los profesionales que generan riqueza».

El proyecto de ampliación de la autopista en Irun lleva años en los despachos. Se empezó a hablar de la idea en 2005 cuando se inauguró el ensanche de la carretera a tres vías entre Irun y Errenteria-Oiar-tzun y la última mención ha sido el proyecto de ampliación del peaje de Irun este año.

La Diputación insiste en que la obra no está justificada con los datos de tráfico actuales, y reitera que los atascos en verano, a los que hay que añadir los provocados por los controles en Francia, no son suficiente motivo como para invertir en la ampliación de la infraestructura. «No sería ni prudente ni proporcional que los recursos de una pequeña población como la guipuzcoana hicieran frente a inversiones para solucionar un problema puntual», han argumentado desde la institución foral.

Al Ministerio del Interior

«El problema de las retenciones en Biriatou es otro», sostienen desde el sindicato HIRU. «Pueden poner tres carriles, pero a nosotros nos seguirían haciendo circular por el derecho y seguirían los atascos», que relaciona directamente con el aumento de controles. «La solución es cuestión de voluntad no de cuántos carriles haya», reclama Esteban Muruamendiaraz que pide que los controles se hagan respetando el trabajo de los transportistas. «Que nos dejen hacer nuestro trabajo», insiste en nombre del colectivo.

Desde la patronal Guitrans coinciden en señalar a la administración francesa como responsable de los atascos kilométricos de los últimos meses y piden que intervenga el Ministerio del Interior para que los controles «se realicen utilizando todos los medios humanos y de infraestructuras posibles, abriendo todas las cabinas de paso y utilizando las campas disponibles en el lado francés para incorporar allí los vehículos que se quieran inspeccionar» para no entorpecer la ruta.

Luis Murguía, asesor de movilidad y seguridad vial del Real Automóvil Club Vasco Navarro, también cree que el problema «es el tapón en la frontera», por lo que reclama, al igual que el sector del transporte en carretera, que se dé prioridad para buscar soluciones. En este sentido, no considera que la clave sea ampliar la capacidad de la vía a tres carriles, que sí mejoraría la circulación hasta ese punto, pero no harían desaparecer los temidos atascos. «Se pueden poner más carriles, pero el problema seguiría produciéndose».