Diario Vasco
Varios voluntarios preparan lotes de alimentos.
Varios voluntarios preparan lotes de alimentos. / LOBO ALTUNA

Se buscan voluntarios para el Banco de Alimentos

  • Algunos de los actuales, unos 150 en Gipuzkoa, han tenido que doblar turnos para cubrir los meses de vacaciones

No ha sido un verano fácil en los almacenes del Banco de Alimentos en Gipuzkoa. No porque la demanda haya aumentado, un hecho positivo tras años en los que las necesidades sociales se iban incrementado, sino porque los voluntarios que hacen funcionar el engranaje en las sedes de Oiartzun y Bergara no dan abasto. «Necesitamos más voluntarios», resume el presidente de la oenegé, José Manuel Pineda. Algunos de estos guipuzcoanos que dedican parte de sus horas libres a esta labor solidaria han tenido que redoblar esfuerzos en estos últimos meses de verano para cubrir huecos y posibilitar que la maquinaria haya seguido funcionando sin que se haya resentido la atención a las cerca de 230 asociaciones a las que asisten. «Como hacía falta gente y no hay relevo, al final los mismos de siempre han tenido que venir cuatro días en vez de dos», explica Pineda. Una situación que pasa factura y que quieren solventar, para lo que precisan ampliar la bolsa de voluntarios.

Estas personas son fundamentales en una oenegé que inició su andadura de una forma más o menos rudimentaria y que, debido a las necesidades sociales, ha llegado a generar un gran movimiento de productos que ha derivado en una organización casi empresarial, «con diferencia de que aquí no cobra nadie. Al responsable de personal se le llama responsable de voluntarios», suele decir su presidente. En la actualidad, hay unos 150 guipuzcoanos que destinan parte de su tiempo libre al Banco. Una cifra insuficiente, a tenor de lo vivido en las últimas semanas.

Uno de los principales motivos de la situación es que muchos de ellos tienen que anteponer las necesidades familiares, el echar una mano en el cuidado de los nietos, al voluntariado. «No hay que olvidar que muchos somos abuelos, y cuando acaba el curso escolar en junio y hasta que empieza, le semana pasada, hay muchas bajas. Muchos cuidan de los nietos, a lo que hay que sumar que es periodo vacacional», explica el presidente. Este año se han acentuado los problemas para cubrir esas bajas. «Pensábamos que una vez finalizado agosto la situación se iba a solucionar, pero este inicio de septiembre hemos andado muy mal para sacar el trabajo», reconoce Pineda. Es lo que les ha llevado a dar el paso de realizar un llamamiento público, «no solo con el objetivo de cubrir el verano, sino para contar con ese colchón de voluntarios para cuando los necesitemos».

Para Lasarte-Oria

Actualmente, al almacén de Oiar-tzun acuden una veintena de personas a diario y a Bergara una docena, más o menos. «Es bastante gente, y tampoco ha habido relevo. Si falla alguno, siempre echamos mano de los mismos. Si fulanito viene los miércoles, que venga también los martes. Al final, hasta abusando...», lamenta el presidente del Banco.

Para ser voluntario no hace falta más requisito que tener ganas de echar una mano. «No hay condiciones, cualquiera puede ayudar, acudiendo al banco un día a la semana, o dos...», explica. El horario es de mañana, de 8.00 a 13.00 horas, y las tareas habituales consisten en clasificar los alimentos que llegan, organizar los lotes personalizados para cada asociación beneficiaria y hacer las entregas cuando van a recoger los alimentos.

Pineda hace una petición expresa a los vecinos de Lasarte-Oria, donde precisan voluntarios, y también en general a todos los que estén interesados en colaborar y cuenten con carné de conducir, una de las principales carencias en la actualidad en el almacén de Oiartzun.

«Sería bueno que viniese gente que conduzca furgonetas», para lo que el permiso de conducir B es suficiente, explica el presidente. En la sede principal del Banco contaban hasta ahora con tres furgonetas, a la que se ha sumado otra cuarta gracias a Kutxa Fundazioa. Dos de los vehículos son conducidos por profesionales, en virtud de una acuerdo con una empresa del grupo Gureak. Pero hacen falta voluntarios que puedan hacer de chófer. «Estaría bien que hubiese más gente con ese perfil, porque así podrían ir dos personas en cada furgoneta, turnarse, echar una mano con la carga. Muchas veces va uno solo porque no hay más gente», señala Pineda, que más de una vez ha realizado esa labor al volante.

Las furgonetas de la asociación suelen realizar distintas rutas que les lleva a hipermercados o a tiendas de frutas, por ejemplo, en distintos municipios. Allí recogen lo que tienen preparado para el Banco, «en cajas manejables», que cargan y que transportan al almacén.

Así como hacen faltan voluntarios para la actividad del día a día, eventos extraordinarios como la Gran Recogida, que este año también se llevará a cabo el último fin de semana de noviembre, por lo general suelen estar cubiertos. Desde su primera edición hay una lista de voluntarios, a los que recurren. «Además, en cada establecimiento suele haber un voluntario habitual fijo, que generalmente tiene un grupo de colaboradores. Las necesidades son más para el día a día», añade Pineda.

Los guipuzcoanos que quieran empezar a colaborar con el Banco pueden llamar al teléfono 943493796 o escribir un correo electrónico a oiartzun@bancoalimentosgipuzkoa.org o bergara@bancoalimentosgipuzkoa.org.