Diario Vasco

Fuerte crecimiento de los delitos cometidos a través de las redes sociales

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Crecen los delitos cometidos por menores a través de las nuevas tecnologías, la mayoría ligados al acoso escolar. / GUILLERMO CARRION

  • El resumen fiscal en Gipuzkoa constata el crecimiento del bullying y de los casos de violencia de genero

La violencia de género no hace distingos de edades. Adultos y adolescentes protagonizan reiterados episodios agresivos contra las mujeres. La Sección de Menores de la Fiscalía Provincial de Gipuzkoa apreció el pasado año un aumento en las denuncias por ataques contra chicas. El número de casos pasó de 3 registrados en 2014 a los 11 contabilizados en 2015. Los datos vienen recogidos en la Memoria Fiscal de Gipuzkoa. El informe constata asimismo un incremento en los casos de acoso escolar, pero un descenso en las denuncias por violencia entre hijos y padres.

El año pasado el número de menores imputados experimentó un leve descenso, al pasar de 594 a 548. Las cifras, aun cuando no dejan de ser preocupantes, quedan lejos de las 1.012 acusaciones que se formularon en 2008 o las 780 del 2009.

Las infracciones que han dado lugar a los expedientes que se abrieron el pasado año contra menores son de «muy distinta naturaleza», precisa la Fiscalía. Un caso de homicidio, 49 de lesiones, 29 de robo con violencia o intimidación, 47 de hurtos, 46 de violencia doméstica, 11 de violencia de género y 2 de agresión sexual... son algunos de los ilícitos cometidos.

La memoria destaca el crecimiento experimentado en las denuncias por violencia de género que pasaron de 3 casos en 2014 a los 11 del pasado año. Todos los expedientes se refieren a varones excepto dos. En uno, una joven causó daños a la moto de su expareja y le insultó, y en el otro una chica agredió a su novia. Del total de asuntos, en 4 no se presentaron denuncia y de los varones acusados, 4 eran de nacionalidad extranjera, y 3 españoles.

La memoria pone asimismo de manifiesto el aumento observado en las denuncias relacionadas con el delito de acoso escolar. En 2012 ascendieron a 9 y un ejercicio más tarde se registraron 5. En 2014, sin embargo, se investigaron 13 denuncias y el pasado año se contabilizaron 16 casos. Seis de ellos fueron archivados ya que los autores eran menores de 14 años, por lo que eran inimputables.

La Fiscalía precisa que en los delitos de acoso predominan las denuncias por insultos, amenazas y vejaciones leves.

Nuevas tecnologías

También crecieron los delitos cometidos por menores a través de las nuevas tecnologías, buena parte de los cuales están «íntimamente ligados» con el acoso escolar, ya que normalmente se realizan en dicho contexto». En 2015 se registraron 24 casos. La mayoría fueron por insultos a través de Whasap o Instagram, y consistieron en la divulgación no consentida de fotos en las que aparece la víctima desnuda.

La memoria destaca tres procesos por su gravedad. En dos de ellos, los autores, uno mediante la creación de un cuenta falsa en Instagram y el otro a través de la página Mil Anuncios, se hicieron pasar por las víctimas y ofrecieron servicios sexuales gratis al tiempo que proporcionaron sus números de teléfono.

En otro expediente y a través de la misma red social, se incorporaron cerca de 50 fotos de niños manteniendo sexo oral con adultos. «Estas infracciones nos descubren a una juventud que ha perdido completamente la inocencia», se indica en la memoria que destaca que en el pasado año solo se registró un solo un intento de suicidio cuando el año anterior se denunciaron seis tentativas.

Pero no todos los datos en el resumen fiscal son negativos. El ministerio público califica de «altamente positivo» el descenso que se ha observado en el apartado de la violencia filio-parental en los dos últimos años, al pasar de 58 a 53 en 2014 y bajar a 46 en 2015. La memoria indica que de 34 expedientes analizados, 25 de los agresores eran varones y 10 féminas, «con lo cual se empieza a aproximar la ratio entre un grupo y otro», afirma.

La acción más utilizada por los jóvenes contra sus padres es casi siempre idéntica: empujones, puñetazos, mordiscos, amenazas e insultos. Las agresiones se extienden tanto a la madre como al padre y en ocasiones alcanzan a los hermanos. «Deja de ser, por tanto, el padre una figura de autoridad en el hogar familiar», precisa el resumen.

La Fiscalía pone de manifiesto el «importante» número de casos en los que los padres no han querido presentar denuncia. En total fueron doce. «Los progenitores agotan antes de acudir a la vía judicial las posibilidades que ofrecen los Servicios Sociales o la Diputación».

Se da la circunstancia de que en cinco expedientes los jóvenes agresores eran menores de 14 años.

El caso más violento que llegó a conocimiento de la Fiscalía fue el de un joven que fracturó las costillas a su madre. El autor era menor de 14 años y los padres no quisieron presentar denuncia.

En cuatro de los expedientes analizados, los jóvenes se encontraban en tratamiento psiquiátrico.

Pero también entre la población adulta los casos más frecuentes de violencia doméstica son aquellos en los que los padres denuncian a sus hijos con el que conviven. En estas situaciones, los progenitores solicitan órdenes de protección «ya que sienten el temor de que su hijo atente contra su integridad física», precisa el informe.

Tres denuncias de género al día

La memoria de la Fiscalía Provincial analiza asimismo el problema de la violencia de género entre adultos. En este ámbito, el ministerio público contabilizó el pasado año 1.150 casos -tres al día- frente a los 962 registrados en 2014. Asimismo, el pasado ejercicio se dictaron 382 sentencias condenatorias, de las que 174 fueron de conformidad, y 110 absolutorias.

En Gipuzkoa no se produjo ningún homicidio consumado ni tampoco intentado contra una mujer.

En el capítulo de los autores, en 271 casos el delito fue cometido por el cónyuge, en 106 por el exmarido, en 157 los perpetró la pareja de hecho, en 145 la expareja de hecho y en 129 el novio.

Asimismo, se emitieron siete órdenes de prisión, al tiempo que dictaron otras 215 de alejamiento y 379 de protección.

El resumen detalla un año más las dificultades que plantea el uso del dispositivo telemático de vigilancia y control de la orden de protección. «Se producen numerosas incidencias en la utilización de dichos dispositivos por pérdida de cobertura de los mismos y por un uso inadecuado del investigado que dificulta el correcto funcionamiento e impide una adecuada protección a la víctima», afirma el informe fiscal.