Diario Vasco

La Fiscalía de Gipuzkoa pide 5 años para un acusado de abusar de su sobrino de 8

  • El acusado niega los hechos que se le imputan

La Fiscalía de Gipuzkoa ha reclamado cinco años de cárcel para un hombre, aquejado de esquizofrenia, al que acusa de abusar sexualmente de su sobrino cuando el menor tenía ocho años, aprovechando que la madre lo había dejado a su cuidado mientras acudía a trabajar.

Los hechos, que han sido juzgados en la Sección Primera de la Audiencia Provincial, sucedieron la noche del 20 de diciembre de 2014, en un domicilio de una localidad del interior de Gipuzkoa, cuando la madre del niño lo dejó al cuidado de su hermano, quien niega rotundamente los hechos, para que le hiciera la cena y lo acostara mientras ella iba a su trabajo en un bar.

Sorprendido por una hermana del menor

Además de la madre, que por aquel entonces llevaba unos dos años separada del padre del menor, en el domicilio residía también un hermano mayor del pequeño y una hermana, que por aquel entonces tenía 16 años, y que presuntamente sorprendió a su tío, que pasaba algunas temporadas en la vivienda, junto al niño en la cama de uno de los dormitorios.

Esta joven, que en la actualidad ya tiene 18 años, ha comparecido en la vista celebrada y en San Sebastián, donde ha recordado que aquella noche salió de su habitación para marcharse con unas amigas, momento en el que le extrañó que no hubiera nadie en el domicilio, por lo que comenzó a abrir las puertas de las habitaciones.

En ese instante, al abrir la puerta del dormitorio de su madre se "extrañó" al encontrar a su tío en la cama junto al niño que estaba de rodillas frente a él, una situación en la que, a pesar de encontrarse ambos vestidos, le sorprendió la "extraña" cara que puso el pequeño, con los ojos "muy abiertos", por lo que tomó al menor y llamó a su madre, quien le pidió que se lo llevara al bar.

Por su parte, la madre ha aclarado que cuando interrogó al niño sobre lo sucedido, en el mismo establecimiento hostelero, el pequeño se mostró reacio a contarle los hechos, si bien finalmente admitió que estaba "jugando" con su tío y que éste le había realizado tocamientos en el culo y en su zona genital, y le había pedido que también le tocara a él.

Además, le había dicho que no contara nada de lo sucedido, si no quería que su madre lo echara de la casa.

Ha precisado que, ante esta situación, se puso "muy nerviosa" y se encaró a su hermano, que también se había desplazado al bar y quien se quedó quieto sin contestarle y con la cabeza agachada, por lo que presentó una denuncia ante la Ertzaintza.