Diario Vasco

La reparación del Canal Bajo del Añarbe, la otra gran obra pendiente

  • El abastecimiento de la mitad de la población de Gipuzkoa depende de este conducto, que necesita ser arreglado

La conexión de los embalses de Arriaran e Ibiur, con la toma de agua en la regata de Amundarain, es una de las grandes obras de abastecimiento pendientes en Gipuzkoa. Pero no la única. En la agenda de las instituciones que se ocupan de la gestión del agua está pendiente otro elemento muy importante: la construcción de la alternativa al canal bajo del Añarbe y la rehabilitación de este maltrecho conducto, del que depende el abastecimiento de agua de Donostialdea desde la presa del Añarbe. Esta obra también se contempla en el Plan Hidrológico del Cantábrico Oriental 2015-2021, entre los proyectos para «reducir los riesgos de desabastecimiento ante accidente o rotura» de canalizaciones.

La ejecución, en todo caso, correrá a cargo de la Administración del Estado, después de que fuera declarada de «interés general», como quedó recogido en la Ley de Presupuestos de 2010. Esto significa que será la Confederación Hidrográfica del Cantábrico quien sufrague los trabajos al 100%.

Construida en 1960, la infraestructura acumula desperfectos por el paso del tiempo. Según los gestores del Añarbe, es el elemento de la red con «mayor riesgo» de sufrir una avería. El conocido como Canal Bajo lleva el agua desde la presa del Añarbe hasta la estación potabilizadora de Petritegi en Astigarraga. De su buen estado depende el suministro de agua potable de diez localidades del Añarbe -Donostia, Errenteria, Hernani, Lasarte-Oria, Pasaia, Oiartzun, Urnieta, Lezo, Usurbil y Astigarraga-. Entre todos ellos suman más de 300.000 habitantes. Media Gipuzkoa.

«Fugas y filtraciones»

Según los técnicos, se trata de una conducción única, sembrada de «fugas y filtraciones», cuya reparación ha de hacerse en seco. Para ello, es necesaria la construcción de una alternativa, que utilizaría la cuenca del río Urumea como canal y cuyo proyecto lleva más de 20 años redactado a la espera de financiación.

El importe de la ejecución de la alternativa al canal ascendía, según las últimas estimaciones, a 24 millones de euros (IVA incluido), a sufragar por la Administración del Estado (Confederación Hidrográfica del Cantábrico). No obstante, este presupuesto, que tiene ya varios años, estaría totalmente desfasado.

En los últimos años, las instituciones guipuzcoanas han solicitado que se ponga en marcha esta obra. A finales de la pasada legislatura, en Juntas Generales, todos los grupos votaron por unanimidad una enmienda transaccional a una iniciativa del PSE, en la que pidieron al Estado que activara los trabajos y dedicara la partida correspondiente en los presupuestos.