Diario Vasco

La conexión de Arriaran e Ibiur garantizará el suministro de agua a 100.000 habitantes

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La presa de Ibiur y el embalse de Arriaran. / UNANUEY ROYO

  • El proyecto incluye una toma de agua de la regata Amundarain a la presa de Tolosaldea

  • La obra, cofinanciada por la Diputación, Ura y el Consorcio de Gipuzkoa, se ejecutará entre 2016 y 2021 y busca garantizar el abastecimiento en épocas de sequía

Los sistemas de abastecimiento de agua de Gipuzkoa garantizan un suministro a los hogares del territorio adecuado y de calidad, incluso en épocas de sequía. Una red de nueve embalses se encarga de hacer acopio de agua que, una vez tratada, llega a los grifos y duchas de las viviendas. Pero hay alguna excepción que, en condiciones de escasez de lluvia, podría tener serios problemas en cumplir con el objetivo del abastecimiento de agua a las poblaciones. Y ese riesgo no solo llega en época veraniega. Puede aparecer en cualquier momento del año. En diciembre del año pasado, sin ir más lejos, cuatro embalses de Gipuzkoa se encontraban en situación de prealerta por su bajo nivel: Ibaieder, Urkulu, Ibiur y Arriaran. Pero es sobre todo esta última presa -y el conjunto de poblaciones del Goierri a las que abastece- la que más preocupa a las instituciones gestoras del agua por los problemas que puede sufrir en época de sequía.

Para sortear cualquier inconveniente y garantizar el suministro de agua, la Diputación de Gipuzkoa, la Agencia Vasca del Agua Ura y el Consorcio de Aguas de Gipuzkoa (que gestiona estos embalses) llevan tiempo trabajando en una solución que ahora se impulsa.

El proyecto consiste en tomar agua desde la regata de Amundarain para llevarla al embalse de Ibiur (Tolosaldea). La intervención incluye la posterior conexión de la red de distribución de esta presa y la de Arriaran (Goierri), lo que posibilitará que localidades como Legorreta, que actualmente son abastecidas desde Arriaran, pasen a recibir agua desde Ibiur, que tiene mayor capacidad. Con ello se garantiza el suministro de las cerca de 100.000 personas que residen en las poblaciones que abastecen estos embalses.

La actuación, que actualmente está en fase de redacción de proyecto por parte del Departamento de Medio Ambiente y Obras Hidráulicas de la Diputación, supondría un desembolso de 8 millones de euros a pagar entre las tres instituciones (porcentajes por concretar).

Esta intervención, que es una de las últimas grandes obras de abastecimiento pendientes en Gipuzkoa, está recogida además en el Plan Hidrológico del Cantábrico Oriental 2015-2021, aprobado a comienzos de año mediante un Real Decreto. En el documento, la actuación se incluye dentro de las nuevas infraestructuras para el abastecimiento o refuerzo de las existentes. El calendario que figura en el plan indica que los trabajos comenzarían en el período 2016-2021.

Según explica el director de Obras Hidráulicas de la Diputación de Gipuzkoa, Francisco Casado, en la actualidad, la zona de Gipuzkoa que tiene «problemas de abastecimiento es el sistema del embalse de Arriaran. Este año, en febrero, el Consorcio de Aguas estaba preocupado porque la presa estaba claramente en alerta. Afortunadamente llovió a tiempo. Arriaran -insiste- es el sistema más frágil de Gipuzkoa, no tiene las mismas garantías que el resto y, en una época de sequía importante, los vecinos del Goierri serían los primeros en quedarse sin agua».

El director foral de Obras Hidráulicas recuerda que en los últimos años «ha ido disminuyendo apreciablemente el consumo de agua en todos los sistemas de Gipuzkoa, fundamentalmente porque todos los gestores han ido haciendo inversiones en las redes de distribución, mejorando las partes más antiguas y disminuyendo pérdidas y fugas. Pero a pesar de eso, todavía consideramos que Arriaran no tienen las mismas garantías que el resto de Gipuzkoa», recalca.

La solución que se plantea para que Arriaran aleje esa fragilidad en época de sequía ya está en marcha. «Se piensa solucionar de una forma indirecta. Haciendo un trasvase desde la regata Amundarain al embalse de Ibiur. Luego, una vez conectadas las redes de distribución de ambas presas, poblaciones que ahora dependen del embalse de Arriaran, pasarán a depender de Ibiur», añade Francisco Casado.

De momento, el detalle de la solución definitiva está «sin definir». En la actualidad, la dirección de Obras Hidráulicas de la Diputación se encarga de redactar el proyecto de ejecución. «Estamos trabajando en el diseño de las tuberías de distribución de la regata de Amundarain a Ibiur y de Ibiur a la red de Arriaran, en la parte baja del Oria», explica.

Eso sí, falta por tomar una decisión que todavía no se ha despejado: el punto exacto de la regata de Amundarain donde se tomará el agua para llevarlo a Ibiur. «Es un punto conflictivo», añade Casado.

Se barajan dos puntos. O tomarlo aguas arriba de Zaldibia o aguas abajo de esta localidad. «Si se toma aguas arriba, afectaría al caudal ecológico de la regata de Amundarain. En cambio, si se toma agua en la parte baja, ya casi en la desembocadura en el Oria, apenas se detraería agua de la regata. Eso sí, a cambio habría que bombear», asegura. Y eso implica la construcción de una estación de bombeo. «Cada alternativa tiene sus pros y sus contras. Además, hay que recordar que en esta zona, cualquier actuación va a ser mirada con lupa, porque está integrada en la Red Natura 2000, con lo que el estudio de evaluación ambiental será complicado», explica el director foral de Obras Hidráulicas.

Proceso participativo

Ante esta situación, en la Diputación están redactando un proyecto «abierto». Se trabaja ahora en el diseño de la «parte común que no está en discusión», es decir, la tubería desde la regata hasta Ibiur y la interconexión de las tuberías a los depósitos de la red de Arriaran. Además, se avanza en una solución de la toma de agua desde Amundarain, aguas abajo de Zaldibia, lo que incluye una estación de bombeo. «Es un proyecto abierto, que se puede cambiar. Queremos que haya un proceso participativo para la toma de decisiones. Mientras tanto, avanzamos», añade el director foral de Obras Hidráulicas.

La ejecución del proyecto, que incluiría además un bidegorri, supondría una inversión de 8 millones de euros. En un principio, está previsto que la Diputación, el Consorcio de Aguas y la Agencia vasca del Agua cofinancien los trabajos, si bien, como recuerda el director foral de Obras Hidráulicas, «está por definir».

Cuando esté ejecutado, distintas localidades que ahora se abastecen desde Arriaran, como Legorreta, pasarán a recibir suministro desde Ibiur, gracias a la interconexión de las redes de distribución de ambos embalses.