Diario Vasco

Nuevo curso con subida en el alquiler

David y Joaquín han tenido suerte y siguen en su piso.
David y Joaquín han tenido suerte y siguen en su piso. / MICHELENA
  • El alza de precios, sobre todo en Donostia, dificulta la búsqueda de vivienda a los universitarios

  • Carlos, Jaime y Aritz cuentan su odisea para encontrar piso: «El agobio de vernos sin piso nos llevó a pagar más que el año pasado»

«Estamos a septiembre y yo sigo sin piso. Empecé a buscar hacia marzo y encontré alguna cosilla, pero me pareció demasiado caro. Ahora me arrepiento, directamente no encuentro piso», se lamenta Roberto. Este joven gaditano de 22 años estudia ingeniería en Donostia, y al igual que otros jóvenes de su edad, sigue sin piso y septiembre sigue su curso. De momento se queda en casa de un amigo, «con la esperanza de que haya un poco más de suerte».

El alquiler de pisos en Gipuzkoa se ha puesto cuesta arriba. En el último año el precio del arrendamiento de las viviendas ha subido un 10,6%, lo que supone que los inquilinos han pasado de pagar 829,5 euros de media al mes a 917,6, según datos del Observatorio Vasco de la Vivienda. José Luis Polo, presidente del Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (API) en Gipuzkoa, explica qué hay detrás de esta evolución.

Existen dos sectores económicos que trabajan con el mismo producto, los pisos. Por un lado, el turístico, y por otro el inmobiliario. En los últimos años se ha disparado el alquiler de los pisos que se alquilan a turistas, y esto ha supuesto un importante descenso en el stock disponible para el alquiler tradicional y la consecuente subida de precio de los mismos, analiza Polo.

Advierte de que esta situación «genera tensiones no tratadas en la ley turística», y propone «que se trate en una mesa las variables que inciden en esta cuestión y la problemática provocada por el trasvase de inmuebles del sector inmobiliario al sector turístico». Mientras la situación no cambie, muchas familias que buscan una vivienda habitual y los estudiantes que necesiten una vivienda temporal tendrán que pagar los precios de mercado. Cuenta Polo que los universitarios, por lo general, no buscan a través de inmobiliarias para ahorrar en costes, y recurren a páginas web o a servicios como 'Ostatu' de la UPV/EHU, que ayuda a los estudiantes a encontrar pisos completos o habitaciones compartidas.

Con suerte

David y Joaquín han esquivado el problema. Estos jóvenes veinteañeros de Bilbao y Madrid, respectivamente, han conseguido un alquiler a un precio razonable para lo que se paga en la ciudad, según dicen. «Es el tercer año en el piso y, por suerte, no nos han subido el precio», comenta David, que estudia violín como su compañero en Musikene. Reconocen que les gusta mucho vivir en el barrio donostiarra de El Antiguo, ya que «tiene mucha vida y hay muchos estudiantes». Ellos no tuvieron que buscar piso porque siguen en el del año anterior, pero reconocen que hay conocidos que aún están buscando piso «y las clases ya están aquí».

Lo mismo estuvo a punto de pasarles a Carlos, Jaime y Aritz, que hasta el sábado pasado no tenían un lugar de residencia. Se quejan del elevado precio que van a tener que pagar por un piso de tres habitaciones en el centro de Donostia. La cifra asciende a «880 euros al mes, ¡y eso sin gastos!». Se conocieron a través de internet y decidieron buscar un techo juntos, aunque el tiempo se les echó encima. «¡Ay, los precios del alquiler este año! El agobio de vernos sin un sitio en el que vivir nos pudo y decidimos pagar más que el año pasado», reconoce Jaime. Aritz, es más, estuvo a punto de irse a una residencia de estudiantes.

Los precios de alquiler llevan meses al alza. Aunque el precio medio se sitúa en los 917,6 euros, todavía no se alcanza el máximo anterior a la crisis, cuando había que desembolsar 1.086,5 euros de media por un piso en alquiler en el territorio, en 2008. Sin embargo, esta cifra es una media y significa que no en todos los municipios se paga lo mismo, ni siquiera dentro de la misma ciudad, donde varía el coste según el barrio que se escoja. Así, un piso en Amara o Intxaurrondo es más barato que uno de la misma superficie en el centro. Otra opción es buscar un piso en municipios cercanos y más baratos.

Esa fue la decisión que tomaron Izas, Eli y Ane. Comparten piso en Lasarte-Oria y el precio que pagan al mes «se aleja mucho de lo que se paga en Donostia». Cuando decidieron irse a vivir juntas empezaron a mirar precios y lo tuvieron claro. Por suerte, las tres trabajan y con su sueldo afrontan los gastos sin problema, aunque si tuviesen que vivir en la capital guipuzcoana el alquiler supondría un porcentaje demasiado elevado de su salario. Según un estudio del Observatorio Vasco de la Juventud, una persona de entre 18 y 24 años debería destinar de media el 98% de su sueldo para afrontar el pago del alquiler si quisiese emanciparse, y una de entre 25 y 29 años, el 70,9%.