Diario Vasco

Pareja joven que quiere casarse en la intimidad, perfil de los contrayentes

  • «Quieren venir en vaqueros y camisa, firmar el papel, casarse y listo. Para ellos suele ser un trámite más», señalan los notarios

Probablemente varios factores hayan sido los que han provocado que este año en el que ha estado en vigor la nueva ley de Jurisdicción Voluntaria no haya tenido los resultados que se esperan. «Son bajos», señalan varios profesionales. El desconocimiento de las nuevas labores que tienen los notarios y también de esta nueva legislación conllevan que en los despachos aún no se haya recibido un aluvión de peticiones para contraer matrimonios.

En este sentido, Inmaculada Adánez, miembro del Consejo del Colegio de Notarios del País Vasco, traza el perfil de los contrayentes que estos primeros meses han acudido ante el fedatario para sellar su unión. «La mayoría suelen ser parejas jóvenes que no quieren demasiada pompa para la celebración. Quieren venir en vaqueros y camisa a la Notaría, firmar el papel, casarse y listo. Con este procedimiento para ellos ya es suficiente. Para los contrayentes es un trámite más que llevar adelante», explica.

A pesar del bajo número que ha obtenido la ley estos meses, Adánez recalca que «dentro de un tiempo puede ir a más, lo único que hace falta es que la gente comience a acostumbrarse». Para que el notario pueda sellar un matrimonio debe cumplir una serie de requisitos: «El fedatario debe contraer el matrimonio en el lugar en el que tiene competencia. Por ejemplo, si trabaja en San Sebastián deberá celebrar la boda en Donostia».

Requisitos

Lo cierto es que para que una pareja pueda separarse ante notario también debe cumplimentar una serie de requisitos. Desde el Consejo General del Notariado aseguran que para que se puedan divorciar han tenido que pasar al menos tres meses desde la celebración del enlace, que el divorcio o la celebración se produzca de mutuo acuerdo y que no haya hijos menores o hijos con la capacidad modificada judicialmente que dependan de ellos. «Para este tipo de parejas, con toda seguridad, la formalización de la escritura de separación o divorcio ante notario ha sido una vía rápida y segura», afirman fuentes del consejo.

Además de la potestad que les da para casar o separar a parejas, la ley de Jurisdicción Voluntaria también confiere otra serie de funciones. Entre ellas se encuentra la reclamación de deudas dinerarias, la aceptación de herencias a beneficio de inventario y la declaración de herederos abintestato -herederos de personas que no han hecho testamento- de parientes colaterales o de parejas de hecho.

Aunque la ley ha dado una vuelta de tuerca a los enlaces y separaciones, lo cierto es que Salvador Torres, vicepresidente del Consejo General del Notariado, asegura que aún hay pasos que dar como «conectar telemáticamente las notarías, así como incrementar la colaboración entre los distintos órganos colegiales».