Diario Vasco

Un interruptor a nanoescala

  • Investigadores del DIPC dan con un novedoso método para activar moléculas

Un equipo internacional de investigadores en el que participa el Donostia International Physics Center (DIPC) ha descubierto un novedoso método para accionar un interruptor formado por una única molécula, aplicando una fuerza externa para accionarla. A nanoescala. Esta técnica podría llegar a utilizarse para la activación de moléculas como las que conforman las pantallas de diferentes dispositivos electrónicos.

Durante este estudio, investigadores del DIPC, el Fritz-Haber Institute de Berlin, la Universidad de Liverpool y la Academia Polaca de Ciencias de Varsovia, han logrado activar con éxito de una manera controlada un «interruptor uni-molecular» ejerciendo fuerza con la punta de un microscopio de barrido de última generación. Esta molécula que actúa como un botón, se puede «pulsar» como si se tratara del interruptor de la luz, pero a una escala muchísimo más pequeña y de una forma nueva. Hasta ahora los científicos eran capaces de activar interruptores de moléculas con la luz, calor o electricidad.

Según el investigador del DIPC encargado de este estudio, Thomas Frederiksen, «el hito de este estudio es que seamos capaces de manipular una materia a una escala muy, muy diminuta». Y cree que esta investigación es «un paso profundo para entender una reacción química muy importante en química orgánica y biología molecular».

La activación de esta molécula puede transmitir información en diferentes ámbitos, como en química, electrónica orgánica o biología. Por ello, es fundamental entender la reacción que se ha estudiado a través de este estudio, dado que, en opinión de los investigadores, es un fenómeno muy interesante «para el desarrollo de dispositivos electrónicos moleculares».

Frederiksen cree que, «a corto plazo», esta molécula no tendría una aplicación definida, «ya que nunca podemos prever lo que pasará en un futuro». No obstante, destaca el hecho de que con este nuevo método, se podría llegar a «entender todo lo que pasa dentro de algunos de los dispositivos electrónicos que utilizamos habitualmente en nuestro día a día», como las pantallas de nuestros teléfonos móviles u ordenadores.

Gracias a esta investigación, se abren nuevas posibilidades para el estudio de la activación por medios mecánicos de moléculas individuales.