Diario Vasco

La próxima revolución ferroviaria en Gipuzkoa liberará un terreno urbano similar a seis campos de fútbol

El soterramiento del Metro por el centro de Donostia liberará 21.310 metros cuadrados en Easo.
El soterramiento del Metro por el centro de Donostia liberará 21.310 metros cuadrados en Easo. / JOSE USOZ
  • Solo en el soterramiento de la estación del Metro de Easo en San Sebastián se ganarán 21.310 metros

  • También se recuperarán espacios en Errenteria, con el traslado de las cocheras del Metro, y en Pasai Antxo, por el soterramiento de la vía, entre otros lugares

Cuando entre en servicio la futura línea del Metro soterrada por el centro de Donostia, cada una de las tres estaciones que se crearán -Easo, La Concha y Benta Berri- serán utilizadas por 40.000 viajeros al día. Eso será en 2020, la misma fecha en la que se espera que entre en servicio el tren de alta velocidad, para lo que se va a construir una estación en Donostia. Entonces, pendientes del trazado entre Burgos y Vitoria, el viaje en tren entre San Sebastián y Madrid se cubrirá en poco más de tres horas.

Pero las actuaciones ferroviarias que se proyectan y se acometen en Gipuzkoa no solo van a suponer una revolución en los desplazamienros en tren. Las intervenciones a corto y medio plazo posibilitarán liberar miles de metros cuadrados que se incorporarán a las tramas urbanas. Donde antes había estaciones y playas de vías, en el futuro habrá plazas, parques y avenidas, además de viviendas. En total, en solo cinco actuaciones en el desarrollo del Metro de Donostialdea y en el proyecto del TAV se ganarán a corto y medio plazo hasta 42.950 metros cuadrados para San Sebastián, Pasai Antxo y Errenteria, una superficie similar a seis campos de fútbol. Solo con el soterramiento de la estación de Easo en Donostia se liberarán 21.310 metros2.

Metro en el Centro de Donostia

Está previsto que las obras del proyecto del Metro por el Centro de Donostia se liciten en primavera para iniciar las obras en otoño. El objetivo es que el suburbano entre en servicio en otoño de 2020.

El proyecto contempla la creación de tres estaciones bajo tierra -Easo, La Concha y Benta Berri- en un trazado de 4,2 kilómetros totalmente subterráneo para el que se van a invertir 165 millones (IVA no incluido) con los que realizar la obra civil.

Con la obra se convertirá la actual terminal de «fondo de saco» de Easo en pasante, lo que evitará los transbordos y permitirá incrementar las frecuencias y mejorar sustancialmente el servicio. La nueva estación subterránea se construirá bajo la ladera al oeste de la calle Autonomía, que forma parte del parque de Arbaizenea. Dispondrá de un acceso en la calle Autonomía y otro en la calle Azpeitia.

Con una nueva estación bajo tierra y un nuevo trazado subterráneo, la terminal de Easo en superficie y la playa de vías dejarán de ser necesarias, por lo que esos terrenos ferroviarios se integrarán en la ciudad.

Según datos de Euskal Trenbide Sarea (ETS), que se ocupa del proyecto, se liberarán 21.310 metros2 , todo un caramelo en una de las zonas más céntricas de San Sebastián. Donde antes había trenes y vías férreas, en el futuro habrá plazas, parques, avenidas, viviendas... A cuatro años de que ese espacio quede liberado para la ciudad, todavía se desconocen los usos que le esperan a esta zona de Donostia.

El soterramiento implicará además liberar el entorno de la barrera que suponía la estación y las vías, sobre todo para las viviendas y locales que ahora están situados en la calle Autonomía.

Junto a la de Easo, el proyecto de Metro por el centro de Donostia incluye nuevas estaciones en La Concha y Benta Berri. En el primero de los casos, la terminal se construirá debajo de las dos manzanas limitadas por las calles Urbieta-Easo y Arrasate-San Bartolomé. La estación de Benta Berri se ubicará bajo la ladera entre las calles Aizkorri y Zarautz.

Estación del Metro en Loiola.

Antes de que el soterramiento de la estación de Easo libere 21.310 metros2, finalizará una actuación ferroviaria cuyas obras ya están en marcha. El proyecto de la nueva estación de Loiola del trazado del Metro de Donotialdea termina con la trinchera que dividía este barrio de Donostia en dos y liberará 10.000 metros2 para uso ciudadano, según los datos de ETS.

Está previsto que la estación entre en servicio a comienzos del año que viene. Los trabajos avanzan a buen ritmo. De hecho, a comienzos de diciembre se procedió a derribar la vieja trinchera. En su lugar se construirá un viaducto con una estructura más liviana y que acogerá la nueva estación.

La nueva plataforma que discurrirá a lo largo de la calle Urbía tendrá menos puntos de apoyo, de modo que se favorecerá la permeabilidad del entorno y la recuperación de 10.000 metros cuadrados de espacio para disfrute del barrio (zonas verdes, juegos infantiles, bidegorris y áreas de descanso).

Una vez entre en servicio la nueva estación, se desmontará el viaducto provisional que se levantó para que circulasen los trenes durante las obras. Los trabajos de la nueva estación de Loiola fueron adjudicados por 9,2 millones de euros con un plazo de ejecución de 18 meses, con lo que estará en servicio en 2017.

Estación del TAV en Donostia

El proyecto de metrización de la línea de Euskotren no es el único que permitirá liberar terrenos en San Sebastián. La futura estación del tren de alta velocidad (TAV) de Donostia permitirá sumar una gran plaza de 4.800 metros2 que cubrirá las vías que ahora dividen la ciudad en dos en ese punto. De momento, no hay fecha ni de licitación ni de comienzo de obras de la nueva terminal. No obstante, se espera que esté operativa en 2020, fecha en la que está previsto que entre en servicio la 'Y' vasca de alta velocidad ferroviaria.

A la espera de que se configure el nuevo Gobierno del Estado, el Ayuntamiento de San Sebastián y el Gobierno Vasco han hecho sus deberes y han consensuado una propuesta de nueva estación, que ya se ha trasladado al Ministerio de Fomento para que le dé el visto bueno y se proceda a licitar el proyecto arquitectónico. La propuesta contempla construir un nuevo edificio de estación en la misma ubicación de la terminal actual, que será demolida, aunque se respetarán los elementos arquitectónicos singulares. Será un único edificio de una planta a pie de calle. La altura de este inmueble solo ocultará la planta baja de Tabakalera, dejando a la vista el resto de la fachada del centro cultural.

Será en la cubierta del nuevo edificio donde está previsto que se cree una gran terraza/plaza de 4.800 metros2 que se integrará con Tabakalera. La plaza, además, servirá como mirador al río, según destacó el alcalde de Donostia, Eneko Goia.

Para llegar a los andenes del TAV se propone crear un nuevo paso inferior, al que se accede por escaleras y ascensores. Este paso estaría conectado a su vez con la estación de autobuses y el parking de 400 plazas de que dispone esta instalación.

Cocheras de Errenteria

Otra de las actuaciones que tendrá lugar a corto plazo es el traslado de la actividad que ahora se lleva acabo en las cochera de Euskotren en Errenteria a las nuevas ya construidas en el polígono de Araso, en Irun. La operación supondrá que se libere en Errenteria una parcela de cerca de 3.000 metros2 junto al corazón de la villa.

Porque hace tiempo que las cocheras de Euskotren en Errenteria se quedaron pequeñas. Por ello, se decidió construir una nueva en Irun. La obra civil terminó en la segunda mitad de 2012 pero el retraso en los trabajos de instalaciones -todavía faltan los últimos remates- ha ido posponiendo el traslado definitivo de todos los trabajadores y de la actividad.

Las nuevas cocheras de Irun multiplican por seis su capacidad de albergar trenes de las de Errenteria. De hecho, desde hace años, debido a la falta de espacio, buena parte de los convoyes del Metro pernoctan en la playa de vías de la estación de Easo.

La parcela sobre la que se levantan las cocheras de Araso consta de 49.000 metros cuadrados, de los que 14.000 son edificados. En el exterior se ha construido una enorme playa con 22 vías muertas, que está pendiente de la ejecución de la catenaria. A ellas se llega desde una conexión férrea con la actual vía de Euskotren Donostia-Hendaia.

Las vías desembocan en dos grandes naves. El volumen más grande corresponde a los talleres, con ocho vías. La segunda nave está destinada a un uso de cocheras, con capacidad para 18 trenes a cubierto. No obstante, esta instalación podría ampliarse para albergar hasta 27 trenes.

El traslado de la actividad de los talleres de Gaztaño de Errenteria a Irun y su desmantelamiento permitiría liberar en la villa papelera una parcela de cerca de 3.000 metros cuadrados.

Esta superficie podría llegar a los 10.000 metros si en el futuro el proyecto del Metro de Donostialdea contemplase el soterramiento de las vías y la estación. Si se ejecutara este obra, la villa recuperará más metros que podrían destinarse a parques y zonas verdes. Y lo que es más importante: se eliminaría el paso para vehículos que cruza actualmente las vías. Además, el barrio de Gaztaño, que ahora queda cortado del resto de la villa, se integrará y se acercará al resto de zona urbana de Errenteria.

Metro en Altza-Galtzaraborda.

El desarrollo a futuro del Metro de Donostialdea cuenta con nuevos hitos que van a suponer la recuperación de más espacio para las ciudades de Gipuzkoa. El que más probabilidad tiene de ser acometido a medio plazo es el tramo entre Altza y el barrio de Galtzaraborda de Errenteria. Esta intervención supondría soterrar el trazado y la estación de Antxo, que ahora divide este distrito de Pasaia. En total, según fuentes de ETS, se ganarán un total de 3.840 metros2 con esta intervención.

Aunque no existe fecha de momento para activar esta obra -la prioridad ahora es la pasante del metro por el centro de Donostia-, todo apunta a que será el próximo tramo en acometer en Gipuzkoa. No en vano, este mismo año se estrenará el trazado y la nueva estación soterrada del Metro en Altza. Esta terminal nacerá «fondo de saco» o fin de trayecto. Los trenes entrarán en la terminal y, en lugar de continuar su camino en el sentido de circulación que llevaban, cambiarán de vía y regresarán a Easo. La continuidad de este tramo llegará cuando se ejecute el trazado siguiente: el Altza-Galtzaraborda.

Este tramo, además de dar continuidad a la línea que viene de Altza, supondrá toda una revolución para el distrito pasaitarra de Antxo. No en vano, soterrará la línea del tren a su paso por esta localidad, que actualmente vive dividida por la «cicatriz» de un trazado de tren a la altura del primer piso de los bloques de vivienda. Los vecinos de estas viviendas llevan años conviviendo con el paso de un tren que acaricia sus ventanas y balcones, además de provocar molestos ruidos.

El tramo, de dos kilómetros bajo tierra, contempla una estación soterrada en Antxo que pondrá fin a esta situación que se vive en el distrito pasaitarra.

Según explican fuentes de Euskal Trenbide Sarea, el tramo Altza-Galtzaraborda se encuentra en fase de redacción de proyecto.