Salvador Sobral, ingresado a la espera urgente de un corazón

Sobral, en uno de sus últimos conciertos antes de retirarse para tratarse la dolencia cardiaca que le tiene pendiente de un trasplante. / AFP
Sobral, en uno de sus últimos conciertos antes de retirarse para tratarse la dolencia cardiaca que le tiene pendiente de un trasplante. / AFP

El ganador de Eurovisión aguarda en un hospital de Lisboa la llegada de un órgano compatible para someterse a un trasplante

PEDRO MUÑOZ

El tiempo no corre a favor del joven cantante portugués Salvador Sobral (solo tiene 27 años), que ayer fue ingresado en estado crítico en el Hospital de Santa Cruz en Carnaxide (Lisboa) a la espera de que llegue con urgencia un corazón compatible que le permita someterse a un trasplante. El último ganador de Eurovisión anunció hace unos días que se retiraba temporalmente de los escenarios para dedicarse en cuerpo y alma a cuidar su maltrecho corazón. La hospitalización de Sobral obedece a la necesidad de que permanezca bajo control médico y monitorizado las 24 horas del día para evitar que su dolencia cardiaca empeore y a la espera de que llegue el ansiado órgano. Según la revista lusa 'TV7 Dias', se encuentra vigilado por el personal sanitario y ahora corre «mucho menos riesgo». «Las máquinas hacen ahora las funciones que normalmente despeñarían sus órganos y está mucho más controlado», cuenta un allegado a la citada publicación.

Sobral, que el pasado mes de mayo fue recibido como un héroe en Portugal tras ganar por primera vez para su país el festival más importante de la canción, se vio obligado a suspender tres conciertos previstos en agosto después de una gira de más de veinte actuaciones que inició a su regreso de Kiev, donde conquistó Eurovisión con la balada 'Amar pelos dois' (Amar por los dos), compuesta por su hermana Luísa. Su última aparición antes de poner su cuerpo «en manos de la ciencia», como dijo en su despedida, fue el pasado día 8 en Estoril, ante miles de personas. El concierto fue muy corto, no llegó a la hora, y acabó entre lágrimas de emoción en una velada llena de sentimientos, esperanza y melancolía, y en la que su legión de seguidores portaban globos blancos con forma de corazón. «Espero que alguno me sirva», dijo desde el escenario. Muy conocido en Portugal y algo menos en España (estuvo afincado en Barcelona), Sobral asombró al mundo con la sensibilidad de su jazz-pop y las letras de sus canciones. Resulta reveladora, en los momentos dramáticos que atraviesa, esta estrofa de 'Amar pelos dois': «Si tu corazón no quiere ceder/No siente pasión, no quiere sufrir/Sin planear lo que vendrá después/Mi corazón puede amar por los dos».

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