Salvador Sobral, conectado a un corazón artificial

Salvador Sobral./
Salvador Sobral.

ESPERA UN TRASPLANTE.

La agónica carrera de Salvador Sobral por conseguir un corazón que reemplace al suyo, enfermo, ha entrado en una nueva fase. Ya es incapaz de bombear sangre, por lo que el equipo médico que le atiende desde hace un mes en el Hospital Santa Cruz de Carnaxide, en Portugal, le ha conectado a una máquina externa que realiza esas mismas funciones y que lo mantiene vivo mientras llega un donante compatible. El joven artista luso, de solo 27 años, se alzó con la victoria en el último festival de Eurovisión con una delicada canción.

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