Pantoja y el churro flotante

La tonadillera se marca un 'Lady Di' marinero y unas vacaciones de lujo en Ibiza, pero a la prensa del corazón no le salen las cuentas

ARANTZA FURUNDARENA

Ni Sara Carbonero, que se ha pasado casi todo el verano vestida, ni Ana Obregón, que ya solo posa en biquini debajo del agua aguantando la respiración... La auténtica sirena de la presente temporada estival ha sido Isabel Pantoja. Después de tanto tiempo a la sombra, una maestra de la escena como ella tenía que salir al sol por todo lo alto. Y ha cumplido. Casi cuando ya estaba a punto de expirar agosto, pero más vale tarde que nunca. Isabel no ha escatimado en gastos: pedazo de chalé de alquiler en Ibiza, yate de 45 pies (y un par de estupendas piernas, las suyas), jornada marinera con toda la familia, reflexiones en la popa, baños de sol en cubierta, brazadas en alta mar... Como los de la 'jet' pero con la ayudita de un flotador en forma de churro, que ha habido muchos ahogamientos este verano y no ha nacido una con barco de recreo ni es 'pijonáutica' de toda la vida.

Solo le ha faltado ser abordada en plena singladura por la Guardia Civil del Mar en inspección rutinaria, para poder compararse con Cristiano Ronaldo, la baronesa Thyssen y otras insignes figuras del megayate. Pero a Pantoja la autoridad, por esta vez, la ha dejado tranquila. Los 'paparazzi' no tanto. Y ahora el debate está en si la tonadillera ha posado cobrando o si le han robado esas imágenes que esta semana muestra '¡Hola!' en exclusiva.

Viendo las fotos podría decirse que el posado «se non è vero...», que diría un italiano «è ben trovato». Si no es cierto que ella se ha puesto voluntaria, la verdad es que lo parece, porque el resultado es espléndido. Tiernas estampas familiares llenas de armonía, Chabelita y Kiko disfrutando de la diversión acuática con sus respectivos hijos ante la mirada risueña de la matriarca... Madre e hija, e incluso suegra y nuera, compartiendo confidencias (eso sí, churro va, churro viene, porque los Pantoja en el mar son churreros). Y lo más importante para una estrellona como ella: la espléndida figura que luce en bañador a sus 61 años. Traje de baño azulado, mar turquesa, yate 'blue navy'... Después de haberlas pasado moradas, por fin un verano azul para Isabel Pantoja.

El precio de un falso 'robado'

Ni un michelín, ni celulitis, ni barriga... Poses como de anuncio. Y luego, ya de remate, el 'momento Lady Di'... Esa Pantoja sentada en popa ensimismada y reflexiva, como una versión folclórica y cañí de aquella inolvidable imagen de Diana de Gales, pensativa, encaramada a la pasarela de un imponente yate y con la mirada perdida en el horizonte, que casualmente también fue portada de '¡Hola!'. Veinte años después, en pleno aniversario de la muerte de Diana, la historia se repite... ¿Cómo farsa? ¿Será cierto que Pantoja ha cobrado entre 40.000 y 50.000 euros por fingir un 'robado'?

La prensa del corazón no para de hacer sumas estos días. 'Vanitatis' asegura que la tonadillera ha apoquinado 4.000 euros por el alquiler del barco. 'Lecturas', que ha pagado 4.500 por la mansión ibicenca (un magnífico chalé que está a la venta por casi tres millones de euros), a los que hay que añadir un suplemento de 1.200 euros por servicios de privacidad... Las cuentas no cuadran. Sorprende tanto dispendio en alguien cuya situación económica se consideraba hace solo unos meses «crítica», que tuvo que vender su casa de La Moraleja para hacer frente a la multa de más de un millón de euros a la que fue condenada y que hace solo unos meses ponía a la venta otro piso para saldar su deuda de casi dos millones con Hacienda.

O quizá no haya nada de lo que sorprenderse. Sencillamente, Pantoja habría aceptado sustituir a Obregón en el tema del posado estival en bañador. Sale guapa, su familia unida y feliz, y encima han veraneado a gastos pagados... Cualquiera habría hecho lo mismo. Estaba intentando salir a flote, y se ha agarrado a ese churro.

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