La otra novia del año

La otra novia del año

Rosanna Zanetti toma el relevo de Meghan Markle y se convierte en la famosa del momento por su inminente boda con Bisbal. No habrá exclusiva, ni estará Elena Tablada

Arantza Furundarena
ARANTZA FURUNDARENA

Es tan venezolana como las arepas o el pabellón criollo y se expresa con ese acento meloso y cascabelero que ha convertido en irresistibles a muchas de sus compatriotas afincadas en Madrid, desde Ivonne Reyes a Astrid Klissans, Virginia Troconis o Fabiola, la mujer de Bertín Osborne... A punto de cumplir los 30 (el próximo viernes), Rosanna Zanetti cuenta ya los días que faltan para su boda con David Bisbal, que será íntima, por la iglesia y en España. Lo confirmó ella misma hace unos días en la inauguración de Casa Corona Madrid, un 'oasis urbano' donde la modelo posó ante la prensa e impartió una clase magistral de simpatía caribeña. Habló tanto y con tal desparpajo que parecía que iba a contarlo todo... Pero no.

Para empezar, Elena Tablada no está invitada al enlace. La 'ex' de Bisbal deslizó que acudiría a la boda del padre de su hija si recibía la invitación. Zanetti envolvió su respuesta en una dulce cobertura de chocolate blanco... «Hay una buena relación por Ella, que es nuestro punto de encuentro, pero al final nuestras vidas privadas, tanto la de Elena con su pareja y familia como la nuestra, son eso, privadas, y las manejamos separados, aparte». En resumen, que Tablada se puede ahorrar el modelazo para la ocasión.

La novia no llevará tiara, pero sí velo. «Una novia sin velo, como que le falta algo», opina. Esta no será «la boda de 500 personas» con la que Zanetti soñaba a sus 17 años, sino un enlace íntimo. Pero, aún así, ella está dispuesta a contratar a una asistente para no sucumbir, «como otras novias», al estrés de los preparativos. Y no habrá exclusiva. «Compartiremos lo que creamos que tenemos que compartir. No todo», avisa la novia. Sobre la fecha, no suelta prenda. «Será este año, cuando termine la gira». El enclave elegido es otra incógnita. La pareja está barajando Almería, ciudad natal de Bisbal, pero no lo confirma.

Ella Bisbal, la hija del cantante, ha decidido llevar los anillos

En el universo del famoseo cañí, Rosanna Zanetti es la mujer del momento. Olvidando con pasmosa rapidez a Meghan Markle, la revista '¡Hola!' incluso la considera «la novia del año». Como tal, ha posado para dicha publicación en un reportaje playero y almibarado como un cuento de hadas... Pero ella se ha encargado de rebajar el azúcar en su cuenta de Instagram con un sincero mensaje: «Me encanta cuando me toca hacer fotos en la playa... La parte no tan divertida fue levantarme a las 04.30 horas. Maquillaje, a las cinco y fotos, a las seis para captar el hermoso amanecer de Valencia, pero lo valió!». Mujer «relajada y sin pretensiones», tal como se define ella misma, Zanetti asegura que para ser feliz solo necesita «salud y familia».

Lleva trabajando como modelo desde los 15 años y en su país ha combinado el teatro con los culebrones. «Allí no soy una actriz consagrada, pero me estaba yendo muy bien, hacía un proyecto por año». En 2016 fichó por la agencia Traffic Models, que lleva a 'tops' internacionales como Miranda Kerr... Pero aparcó la pasarela y su carrera como actriz. Dejó atrás a su familia y su vida en Caracas por el 'efecto Bisbal', otro géminis, como ella, al que considera su alma gemela. El cantante, nueve años mayor, también describe a su novia como «mi doble en versión femenina».

«Cero celosa»

Hoy Zanetti se define «cero celosa» y lo suficientemente lúcida como para no competir con las fans de su chico... «Es normal que le quieran». Convertidos en pareja de hecho, aseguran que se casan para formar una familia numerosa. «A mí me encantan los niños. Y por David tendríamos un equipo de fútbol, aunque eso habrá que negociarlo...», bromea. Su relación con Ella Bisbal, la hija que tuvo el cantante con Elena Tablada, parece idílica. A sus ocho años, la niña ha decidido ser ella la que entregue los anillos a los contrayentes. «Está muy ilusionada con su vestido. En casa siempre se está disfrazando de princesa o de gitana». Rosanna la lleva a veces al colegio y solo lamenta que esté creciendo deprisa... «Ya no quiere que la cargue».

El día que Bisbal sacó del bolsillo el anillo de compromiso «no fue en una escapada a la nieve, como cree la gente -aclara su novia-, sino en un viaje anterior en el que estábamos con Ella». A la niña no hizo falta decirle nada... Vio el tremendo anillo (diseñado por el propio Bisbal) y soltó del tirón: «Te lo ha regalado mi padre. Os vais a casar, ¿verdad?». Ella fue la primera en saberlo.

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