La pasarela de Sergio Ramos

La pasarela de Sergio Ramos

El futbolista del Madrid descoloca con sus excéntricos looks, pero él aguanta todos los golpes

P asará a la historia como uno de los mejores defensa españoles, pero también como el futbolista que nunca se arrugaba con los looks que llevaba fuera de los terrenos de juego. Sergio Ramos lleva más de una década rompiendo moldes con unos extravagantes y contundentes estilismos. Ha abrazado casi todas las tendencias y nunca ha temido al qué dirán. El futbolista sevillano ha sobrepasado en numerosas ocasiones la frágil línea que separa lo friki de lo excéntrico.

Siempre ha dado la sensación de sentirse a gusto con sus elecciones, por fallidas que resultasen, que han sido bastantes veces. Con apenas 19 años, inauguró su particular pasarela, coincidiendo con su presentación como jugador del Real Madrid con un llamativo traje blanco de estilo mafioso. No ha dejado de sorprender desde entonces. Su afición a vestir camisetas agujereadas dejando desnudo su torso, 'borsalinos', boinas caladas y calcetines de dibujos han avivado encendidas polémicas en Twitter. Por no hablar de su pasión por los abrigos de piel.

Ha dado que hablar también con sus estrafalarios cortes de pelo. Lo mismo se lo rapa al cero que luce melenas largas, se lo engomina o llena de mechas. Cuando se dejó trenzas, las redes sociales saludaron su cambio tildándole de 'El Snoop Dogg de Camas', en alusión al famoso rapero estadounidense. Voces crueles le han llegado a tildar de 'Monchito', uno de los muñecos del ventrílocuo José Luis Moreno. Jamás pasa desapercibido.

Sin embargo, nunca habían arreciado tanto los ataques contra su figura como cuando acudió, a finales de enero, a un palco privado del Santiago Bernabéu transfigurado en Mario Bros, el popular personaje de videojuegos. Ramos sorprendió con un abrigo azul klein a juego con la gorra, zapatillas y un polo. Las reacciones fueron las previsibles: mientras los internautas volvieron a mofarse de su indumentaria, el 'rey de los memes' encajó el nuevo golpe con elegancia. Bromeó con los cinco aficionados que imitaron su vestuario en los pasados carnavales y hasta se atrevió a darles un consejo: «¡Un placer! El año que viene llamadme y lo preparamos mejor, que veo algún despiste en el calzado. ¡Un abrazo». Algunas editoras repararon en el grave fallo de Ramos al crear, a su juicio, el clásico efecto 'zapatos y bolso a juego', tan típico de la moda femenina.

A la Policía de Navarra

Haga lo que haga, no le perdonan una. Da lo mismo que lance un penalti a las nubes que se ponga encima, con muy poco éxito, lo último de lo último. Volvió a comprobarlo la semana pasada ataviado con una boina granate, a juego con la corbata y su pantalón listado, y una chaqueta negra. Su estilismo recordaba al uniforme que utilizaban los carlistas. La Policía Foral de Navarra hizo chanzas sobre el posible 'fichaje' del central. Ramos volvió a dar la callada por respuesta. Al fin y al cabo, este amante de los zapatos de punta afilada, gafas y cinturones supergrandes y sudaderas multicolor vive muy pendiente de la moda.

A sus 31 años, es un 'fashion victim' en toda regla y se pone todo lo que se lleva. Cumple al pie de la letra todo lo que dictan los diseñadores de turno. El capitán de la selección española se mueve en unas coordenadas muy determinadas. Perfila un estilo muy Versace, Gucci, Prada y Dolce&Gabbana. Apasionado de los logos y los trajes entallados de terciopelo, echa mano con frecuencia de gorras, chaquetas y botas de estilo militar y pantalones rasgados. A través de la moda, la pareja de Pilar Rubio y padre de dos hijos intenta modelar posiblemente una imagen moderna con la que trata de enterrar el personaje de hazmerreír que de él transmiten frecuentemente las redes sociales. Sus looks no son «ni de lejos los que elegiríamos ni siquiera para una cena de reunión de antiguos alumnos», han llegado a publicar importantes revistas de moda.

Expertos en estilismo también le echan en cara su excesiva afición a las camisetas de baloncesto y los pantalones de chándal muy ajustados. «¿O deberíamos decir mallas? Las cosas demasiado apretadas ya no se llevan. De hecho, las mallas están hechas para el gimnasio o para correr. Y así debería seguir siendo siempre», advierten expertos de la revista 'GQ'. «Entendemos que haya memes de él como repartidor, mecánico, trabajador de Carglass y Pocoyó», justifican.

Ramos parece el saco de todos los golpes. Hasta John Terry, leyenda del Chelsea, le ha lanzado algún que otro dardo envenenado: «Una estrella como él no puede seguir vistiendo eso», censuró. Dificilmente alcanzará algún día Ramos la categoría de icono de estilo. Pero nadie duda de que, en el fútbol como en la moda, apuesta por el riesgo y la aventura y juega siempre con alegría. No teme para nada las penas máximas con que le pueden sancionar los árbitros de la elegancia. Prueba de ello son los hastags #amirollo y #divertido que suelen acompañar muchos de los estilismos que cuelga en su cuenta de Instagram, donde suma más de 21,4 millones de seguidores. Por mucho que le tachen de hortera.

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