Diario Vasco
Racismo. Nykhor Paul denuncia la marginación que sufren las modelos negras.
Racismo. Nykhor Paul denuncia la marginación que sufren las modelos negras.

Activistas de la moda

  • Modelos de éxito levantan la voz para denunciar los abusos que sufren millones de personas

Cameron Russell nunca posa con pieles ni ropa militar, Karen Elson recauda fondos para construir colegios en Kenia, Hanne Gaby Odiele se solidariza con jóvenes intersexuales como ella, Nykhor Paul denuncia el trato discriminatorio y la falta de diversidad en las pasarelas e Iskra Lawrence se rebela contra la tiranía de las tallas pequeñas. Esta última modelo (Reino Unido, 1990) ametralló hace un año las redes sociales disparando a las conciencias de todos los que se mofaron de sus poderosas curvas.

Harta de tantas burlas, se fotografió tendida en el suelo en ropa interior y rodeada de bolsas de patatas fritas al estilo de Mena Suvari en 'American Beauty', mientras se desahogaba con un mensaje que 'viralizó' rápidamente a través de Instagram: «Lo siento, no puedo evitarlo. Esto es por todos aquellos que alguna vez me llamaron gorda. Gracias por esas inspiradoras palabras». Lawrence, que colabora con la asociación nacional inglesa de desórdenes alimenticios, se convirtió desde aquel día en un icono dispuesta a aguantar toda clase de chaparrones, pero no a callarse. Y como ella, este ejército de maniquíes que buscan significarse fuera de las pasarelas. Son activistas que denuncian los abusos de todo tipo que sufren millones de personas. Saben de lo que hablan porque los han padecido en sus carnes.

Nykhor Paul (Sudán del Sur, 1989) disfruta de estatus de estrella, pero continúa sufriendo humillaciones constantes en una industria inmisericorde con las mujeres negras. Ha desfilado para algunas de las marcas más grandes, como Louis Vuitton, Diane von Furstenberg y Vivienne Westwood, pero siente que le faltan al respeto. Hace dos años sacó los colores al mundo de la moda al confesar que tenía que llevarse sus propios cosméticos a los desfiles mientras que sus compañeras blancas «no tenían que hacer nada más que sentarse y esperar a que las maquillasen. No tratéis de hacerme sentir mal por el color de mi piel», se quejó. Su protesta alcanzó un eco mundial. «Siempre he asumido quién soy en un lugar, este mundo, que no acepta al tipo de ser humano que soy». Su historia daría para un serial. La guerra civil vivida en su país la obligó a huir a un campo de refugiados de Etiopía antes de afincarse en Estados Unidos. Se siente una «privilegiada» que emplea la tecnología de altavoz para denunciar el racismo. «Es muy duro. Uso mi voz en nombre de todas esas personas que sufren en silencio. Yo he aprendido a ser paciente porque todo llega», confesó a 'Vogue'.

«Cirugías peligrosas»

La belga Hanne Gaby Odiele, famosa por su aspecto andrógino, reveló a principios de año su condición intersexual. No pudo más y estalló: «Ver esa palabra en la portada de una revista me ha hecho llorar en varias ocasiones», explicó tras revelar que con sólo dos semanas de vida sus padres la llevaron a un hospital por una infección. Unos análisis de sangre constataron que tenía el síndrome de insensibilidad a los andrógenos. Pese a su juventud, carga desde hace tiempo con el sambenito de 'la modelo hermafrodita'. Ahora protagoniza una campaña de concienciación en Instagram, donde cuenta con más de 140.000 seguidores, para «romper tabúes. A los niños intersexuales se les insta a operarse, a hacerse cirugías peligrosas y no consensuadas», censura.

A sus 29 años, la estadounidense Russell lucha «desde fuera del sistema» contra el cambio climático -«los líderes indígenas americanos siempre han estado preocupados por la naturaleza y es necesario fomentar su presencia en la conversación global», matiza- e intenta erradicar también las fronteras del género y de la sexualidad. Agradece las repercusiones de sus movilizaciones, pero le molesta que alcancen tanto impacto por tratarse de una mujer «guapa y blanca», que es precisamente lo que denuncia. Licenciada en Economía y Ciencias Políticas, no se ha mordido la lengua al atacar a una industria que le ha hecho millonaria. Se ha rebelado contra los ritmos de producción. «Tenemos que abandonar la parte de proponer una nueva colección cada siete días. La moda puede jugar un papel importante en la evolución de la sociedad», esgrime.

En vísperas del estreno de su segundo disco, la británica Karen Elson reconoce que sigue trabajando en la moda «porque hay que pagar las facturas». Sus compañeras de pupitre se burlaban de su extrema palidez. Hoy también parece recuperada del miedo irracional que tenía a tropezar y caer en las pasarelas. La 'belleza del nuevo milenio', como la definió Karl Lagerfeld, es embajadora de Save the Children en Sierra Leona, organización dedicada a proteger a los niños del ébola. «Esta iniciativa me permite ser tan sincera, real y vulnerable como siempre deseé», remata esta modelo que utiliza su cara bonita para algo más que triunfar en la moda.

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