Diario Vasco

La maratón de tres modelos en la semana de la moda de Nueva York

Shapirova (i) y Lubiteleva, en Nueva York.
Shapirova (i) y Lubiteleva, en Nueva York. / Catherine Triomphe (AFP)
  • «Caminamos de 25 a 30 km por día para llegar a todas nuestras citas», reconoce una modelo

Krystall Schott, 21 años, de Los Angeles. Bibi Sharipova, 22, de Kazajistán. Arina Lubiteleva, 19 años, de Ucrania. Desde este jueves, inicio de la semana de la moda, estas tres jóvenes modelos correrán en vaqueros y zapatos deportivos de desfile en desfile por las calles de Nueva York. Sus testimonios fueron recabados a la salida de un bar reservado a los modelos de la New York Fashion Week (NYFW) cerca de Union Square, en Manhattan.

¿Cómo es la vida en la NYFW?

Krystall: "Este es mi segundo año de Fashion Week. Las semanas de la moda no son tan importantes en términos de dinero, pero son muy divertidas. Hay mucho trabajo, corremos por todos lados, encontramos a muchas personas, hacemos fácilmente 15 castings o pruebas de vestuario por día (...) Pero es después de la Fashion Week que ganamos dinero, durante la realización de las campañas" publicitarias.
- Arina: "Es mi primera Fashion Week en Nueva York y ha sido un shock ver el ritmo absolutamente loco de aquí: la gente no duerme, corre siempre a algún sitio, hay que verificar permanentemente los mensajes en el teléfono. Hace poco tiempo que llegué a Nueva York, trabajé en tres países en unos meses y desde hace una semana hice una tonelada de castings. Comienza a bajar un poco el ritmo ahora con el comienzo real de la Fashion Week".

¿Es cierto que aún se alienta a las modelos a perder peso?

Bibi: "Sí, a veces ayuno durante dos o tres días antes de los castings, pero si no, intento sobre todo comer bien: como de todo, pero en pequeñas cantidades, y muchas proteínas en la noche, para mantener el ritmo. Peso 54 kilos y mido 1,80 m".
- Krystall: "Escuché hablar de agencias que hacen eso, pero mi agencia nunca me pidió perder peso. Si subo un poco, dicen 'Súper, vamos a proponerte para esto o lo otro', y si bajo, dicen 'Vamos a proponerte más bien para aquello'. Mido 1,80 m. Pero no pongas lo que peso, porque no quiero que otras piensen que es lo que deben pesar. Como mucho durante la Fashion Week, muchas proteínas, azúcares complejos, porque caminamos de 25 a 30 km por día para llegar a todas nuestras citas".

¿Cómo comenzaron en el mundo de la moda y cómo se ganan la vida hoy?

Arina: "Nunca había pensado en ser modelo, y francamente, nunca me consideré bella. Pero es verdad que de niña, en lugar de mirar los dibujos animados, ¡miraba siempre una cadena de moda con desfiles! Hace dos años participé en un desfile en Ucrania, llegué a la final y le gusté mucho a uno de los especialistas que estaban allí (...). Simpatizamos y ahora hace un año que modelo y trabajamos juntos".
- Bibi: "Mi madre quería que yo fuese modelo, yo no (...). Los ingresos, hay que decirlo, son muy irregulares. Pero soy independiente".
- Krystall: "Yo estaba en el último año de liceo (...) una amiga me empujó a registrarme con su agencia, no estaba segura de querer hacer esto. Pero me divierte y comienza a funcionar. Tengo dinero en mi cuenta bancaria, mis padres solo pagan mi abono de teléfono móvil. Lo máximo que he ganado son 12.000 dólares en un mes, pero hay meses que no gano nada".

¿Ya saben qué quieren hacer después de ser modelos?

Bibi: "¡No, vivo día a día!".
- Arina: "Para mí lo esencial es ser feliz, puede parecer banal, pero es lo más importante".
- Krystall: "Me gustaría ir a la universidad. Ser modelo es un buen trampolín para pagar los estudios. Quizás en un año o dos, cuando sepa qué quiero hacer (...) Mientras espero, ser modelo es una buena opción, me siento libre y abierta, aprendo mucho sobre mí misma".

¿Hay cosas a evitar cuando una es modelo?

Krystall: "Ser modelo es bueno siempre y cuando no te dejes arrastrar en el juego de las noches (...) Cuando eres bonita, la gente quiere que vayas a su fiesta, y te dan muchas cosas gratuitas. Hay que saber decir que no".
- Arina: "Me doy cuenta de cómo es la gente con facilidad. No me gustan los promotores, los que te ofrecen cosas gratis, las bebidas, las cenas, las entradas gratuitas a conciertos... El 90 % de aquellos que te ofrecen cosas supuestamente gratuitas, luego te exigirán algo a cambio. Pero para mí es fácil decir que no. Mi madre me lo enseñó".

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