Emiliano Suárez se reinventa

«No ha habido trauma ni ruptura en  la familia Suárez», asegura. /  PEPE BOTELLA
«No ha habido trauma ni ruptura en la familia Suárez», asegura. / PEPE BOTELLA

Tras dejar la empresa familiar y montar una agencia, el joyero debuta como fotógrafo. «Vivo más tranquilo con el que soy ahora»

ARANTZA FURUNDARENA

Un proyecto personal inserto en la nueva etapa que estoy viviendo». Así define Emiliano Suárez 'Textures of N Y', la exposición fotográfica que inaugurará en Madrid el próximo miércoles. Hace tiempo que el joyero bilbaíno decidió dar un giro a su vida personal «y empezar a acostarme temprano», pero ahora acaba de ejecutar una sorprendente pirueta en el terreno profesional. Ha dejado su cargo como director de márketing en la empresa familiar, ha fundado la agencia Do The Right Thing, desde donde sigue llevando la comunicación de Suárez y Aristocrazy, y ha decido dar rienda suelta a su faceta creativa, tanto en el terreno de la fotografía como en el de la ópera, donde aspira a debutar algún día «en un pequeño rol» apto para su voz de tenor.

Nieto del hombre que fundó la joyería Suárez en el Bilbao de 1943, Emiliano lleva en los genes el afán emprendedor de su familia. Tiene tantos proyectos entre manos que es fácil creerle cuando afirma que trabaja «14 horas diarias». Y, por si alguien tuviera dudas, descarta hacerse un hueco en las artes plásticas. «Me gusta hacer fotos, pero no quiero justificarme como artista porque no lo soy», puntualiza. Su exposición sobre Nueva York va acompañada por la obra gráfica de la artista Ana Garay y será efímera. Solo permanecerá abierta un día, el 14 de marzo, en un espacio «muy peculiar» de la calle Gravina de Madrid.

«En la continua y obsesiva búsqueda de la felicidad, siempre aparece en mi vida Nueva York», relata Emiliano. «Más allá de lo turístico y de lo obvio, la ciudad me atrapó hace años. Residí en Chicago en el año 2000 y visité Nueva York muchas veces. Algunas en taxi, otras en limusina... Pero no la ves de verdad hasta que pateas sus calles o te recorres Brooklyn en bici al amanecer. Es una maravilla. Ahí encontré mis texturas».

«Como el amor de tu vida no te agarre en un buen momento te lo cargas en dos meses»

Vida desordenada

Decidido a desmentir por enésima vez su fama de vividor y mujeriego, Suárez admite haber pagado un precio por la fama. O más bien por haber tenido acompañantes famosas (Cecilia Gómez, Mónica Hoyos, Vicky Martín Berrocal)... «Pero yo no me acabo de sentir famoso. Por suerte, nadie me para por la calle -matiza-. Y el precio más alto lo he pagado cuando me he equivocado, he llevado una vida desordenada o no he sabido lo que quería». De aquello ya solo queda el recuerdo. Hace tiempo que tomó cartas en el asunto y cambió radicalmente su estilo de vida. «Antes quizás vivía de una manera más excitante, más egoísta. Pero vivo mucho más tranquilo con el que soy ahora».

La mutación de Emiliano Suárez comenzó a fraguarse con Jacqueline Sastre, que fue su pareja y hoy es una amiga imprescindible en su vida. Pero se ha consolidado junto a la actriz Carola Baleztena. «Me enamoré como un loco de Carola y enseguida me di cuenta de que era la mujer de mi vida, pero eso como no te agarre en un buen momento personal te lo puedes cargar en dos meses». No fue el caso. Llevan juntos más de dos años y él confiesa que con ella «ha habido un antes y un después, en el sentido de desear construir otra vez una familia, solo que ahora con más madurez». Emiliano tiene un hijo de 14 años y una hija de 10 de su anterior matrimonio. Carola, dos niñas pequeñas con las que conviven. «Cuando tomas una decisión la tomas con todas sus consecuencias. Y yo tengo la obligación de cuidar y querer a esas niñas y sacar la familia adelante».

Inmerso en la producción de un montaje de la ópera 'La Bohème', con dirección artística de Juan Echanove y la participación de Ainhoa Arteta, Suárez piensa retomar su faceta como tenor el año que viene. «Estoy tratando de perder el miedo escénico», avisa. Además, continúa como consejero de la empresa familiar. «No ha habido trauma ni ruptura en la familia Suárez -asegura-. Al revés. Dejo mi labor ejecutiva pero sigo en el órgano de gobierno de la empresa». Su marcha se ha debido, según explica, a que su trabajo ya no colmaba sus inquietudes vitales y profesionales. «Creo que puedo aportar más desde fuera. Y así lo planteé». Pero había que planificarlo, tener paciencia... «Y la impaciencia es uno de mis peores defectos. Así que he procurado frenar esa parte mía menos racional, más impulsiva, y agarrarme fuerte del brazo de mi tío, de mi padre y de mis hermanos para poder tomar las mejores decisiones», relata el recién reinventado Emiliano.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos