Chenoa confiesa: así fue la dolorosa ruptura con David Bisbal

EFE

La cantante rememora sus momentos más íntimos en su libro 'Defectos perfectos', agotado en Amazon en solo dos horas

DVSAN SEBASTIÁN

«Con nadie. Esas dos palabras se me clavaron en el pecho como dos balas. No podía respirar. Su ropa estaba en el armario». Lo que sigue es el doloroso relato de cómo David Bisbal rompió con Chenoa contado por la propia cantante. O más bien, de cómo el almeriense abandonó sin previo aviso el hogar común, cambió de número y, sin dar más explicaciones, anunció en una rueda de prensa desde Caracas que se encontraba oficialmente soltero.

Todo esto lo cuenta María Laura Corradini -que así se llama- en su libro 'Defectos perfectos' que ha publicado este miércoles y que se ha agotado en solo dos horas en Amazon. Uno de sus compradores, Emilio Martínez, ha compartido en Twitter las jugosas páginas pertenecientes al quinto capítulo, que poco han tardado en volverse virales. El fin de una relación de tres años que comenzó entre las paredes de la aislada academia de intérpretes 'Operación Triunfo' durante su arrolladora edición debut, en el año 2001.

En la biografía, la artista habla por primera vez de aquella escena que quedó grabada a fuego en la memoria de los fieles seguidores de la primera generación de 'OT': una Chenoa rota, en chándal, llorosa y algo desorientada confesaba a los periodistas en la puerta de su casa que se acababa de enterar por televisión de que Bisbal le había dejado. Antes, recuerda como unos días antes David volvió de un largo viaje solo para marcharse. «Cuando regresó, yo estaba trabajando y, al volver a casa, me lo encontré con la maleta hecha». «Tengo que pensar, necesito tiempo, mejor lo dejamos», le dijo el almeriense. No era la primera vez: siempre volvía «al poco tiempo, arrepentido y con las cosas claras: él me quería». Esta vez sería diferente.

«Unos días más tarde, alguien me llamó por teléfono. No soy capaz de recordar quién fue. 'Pon la tele'. Allí estaba David, en una rueda de prensa en Caracas, encantado de la vida, diciendo que no estaba con nadie», recuerda con angustia. «Aquello tenía que ser una broma de mal gusto, pero no: era el peor día de mi vida». La cosa solo empeoró cuando ella quiso buscar explicaciones y se dio de bruces con un contestador: «Le llamé y una voz contestó que aquel número no correspondía a ningún usuario. Él no estaba con nadie y el teléfono no era de nadie. Volví a marcar. Nada». Tres años de relación y Bisbal había cambiado su número de teléfono sin avisarla. «No habíamos hablado de cómo hacer aquello público. De hecho, no habíamos hablado de absolutamente nada durante varios días. No pude decidir cómo afrontarlo. No avisé a mi familia ni a mis amigos para que estuvieran conmigo. 'Si me has querido, aunque sea un poco, ¡protégeme, coño!», exclama.

Bisbal y Chenoa en la presentación de la gira 'Generación OT' en 2003. / EFE

Y es aquí donde llega la infame y conocida escena: «En ese infierno andaba, cuando vi que mi portal estaba lleno de cámaras y, que nadie me pregunte por qué, se me ocurrió bajar de aquella guisa. Nadie en mi situación sabría contestar. Imagino la cara de mi amiga cuando me vio, lacrimógena perdida. Vino volando a rescatarme, metió algo de ropa en una bolsa y me llevó a su casa para atiborrarme de valerianas y vino».

Así pasó los primeros momentos hasta que su madre la llevó de vuelta a la casa que había compartido con su ahora ex: «Al abrir aquella puerta sentí cómo me atravesaba otra bala, esta vez en el estómago». Lo que siguió tampoco fue agradable: la familia Bisbal mandó un camión de mudanzas a recoger las pertenencias del cantante, pero tenía que ser ella quien lo recogiera todo: «¡Ah, por cierto... cuidado con los premios! ¡Sus putos premios!», clama la artista. «Recuerdo a mi madre mirando aquellas cajas que nosotras debíamos montar, toda aquella ropa que nosotras debíamos doblar y todos aquellos premios que debíamos tratar con cuidado. Otra madre lo habría tirado por la ventana sin ningún miramiento, pero ella no es así». Y fue su madre quien finalmente se encargó de la tarea, mientras Laura sollozaba en su dormitorio acompañada de su perra Shirley: «David me había regalado aquella princesa peluda un par de meses antes 'para que no estuviera tan sola».

Elena Tablada y David Bisbal sostienen a Ella, su hija, a la salida del hospital South Miami, en Florida, en 2010. / EFE

Chenoa no lo vio venir, a pesar de los rumores de infidelidad que precedieron a la ruptura y «que David siempre negó». Un par de meses después, el almeriense formalizó su relación con Elena Tablada, con quien hace siete años tuvo a su única hija, Ella. «Cuando salió a la luz su relación no tenía fuerzas para enfadarme. Solo me flagelaba. Qué gran error».

«¿Qué cobra de qué?»

En 'Defectos perfectos' también hay espacio para uno de los momentos más famosos de la historia reciente del binomio Bisbal-Chenoa: la famosa 'cobra' que supuestamente le hizo Bisbal en el concierto del reencuentro de los 'triunfitos' de la primera generación. Aquella noche volvieron a llevar al directo 'Escondidos', uno de los temas más famosos de la primera edición de 'Operación Triunfo' y que marcó el inicio de su relación. «Estaba desbordada por la emoción, pero también muy preparada. Sabía que cualquier microgesto sería analizado con lupa, como así fue -recuerda Laura-. Yo sé lo que la gente vio y sé lo que yo viví, sé que David me dijo algo al oído que jamás desvelaré y que la actuación fue maravillosa, como tenía que ser. Cuando, al terminar de cantar, fui a mi camerino para quitarme los tacones, que me estaban matando, Javián abrió la puerta y me dijo que no leyera Twitter, por lo de la cobra. '¿Qué cobra de qué?' No tenía ni puñetera idea de lo que estaba hablando. Ni yo ni nadie que estuviera allí y hubiera visto la actuación. A partir de ahí, la nube inmensa de comentarios, que me la trae al pairo no, lo siguiente».

Chenoa y Bisbal se abrazan tras interpretar 'Escondidos' en 'OT: El reencuentro'.

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