Bailando con decepción en Santander

Bailando con decepción en Santander
Javier Cotera

«Manos arriba esto es un atraco», fueron los coros finales que se escucharon en El Sardinero

El Sardinero, a reventar. Miles de fans de Enrique Iglesias coreaban el nombre del artista hasta la saciedad porque, aunque estaba previsto que saltara al escenario a las diez y media, no lo hizo hasta las once en punto. Esto y los fallos de sonido se lo perdonaron los seguidores, pero el cantante no supo rematar un concierto en el que partía con un público entregado.

De la bendición inicial que se prolongó durante gran parte de la noche (recogida en la edición impresa del periódico hasta la hora de cierre), Iglesias descendió al infierno hasta el punto de que cientos asistentes terminaron coreando «manos arriba, esto es un atraco».

Con gorra verde y camisa negra -y sin la sudadera que le había acompañado desde su llegada a Santander-, el artista empezó el show con 'Súbeme la radio', mientras miles de móviles seguían cada movimiento.

La segunda canción -tal y como estaba previsto en el set list-, fue 'Freak' y, mientas Enrique bailaba con soltura por el escenario, en las pantallas gigantes que lo flanqueaban iban apareciendo manchas de pintura de colores.

Este es el listado de canciones que el artista había preparado para esta noche y, como puede leerse, incluía sus temas más conocidos, además de los efectos para cada letra.

Siguió el orden previsto pero no cantó el último tema -'Taking back my love'-, lo que enfadó al público y cientos de fans terminaron gritando "¡Manos arriba esto es un atraco'".

Pese al descontento generalizado por cómo terminó el concierto, el artista grabó un vídeo que colgó en sus redes en el que agradecía a "Santander, Cantabria y a toda España" el apoyo recibido en "una noche inolvidable".

Durante el concierto, el público se mostró entregado en cada tema. Bailaba y coreaba los temas como si no hubiera un mañana, y desde las inmediaciones del estadio se oía con fuerza todo lo que se estaba viviendo dentro. Pero Enrique no terminaba de convencer, porque los asistentes se quejaban de que casi no se le oía.

La locura máxima llegó con los primeros acordes de 'Bailamos', porque Iglesias se acercó al público y varios agentes de seguridad tuvieron que sujetarle mientras las fans de las primeras filas hacían lo imposible por tocarle.

Tamara Falcó, hermana del artista, compartió en su Instagram un vídeo de El Sardinero mostrando su pasión por sus 'enriquettes', que es como popularmente se conoce a los fans de Enrique Iglesias en las redes sociales. Cerca de donde estaba sentada Falcó, bailaba Alonso Aznar, hijo del expresidente Aznar y Ana Botella.

We are thousands of #enriquettes in Santander right now loving Enrique...

Una publicación compartida de Tamara Falco Preysler (@tamara_falco_) el

Para 'Loco', la banda y Enrique Iglesias se trasladó a un segundo 'miniescenario' que estaba en mitad del campo de juego, y antes de empezar se dirigió a los asistentes: "¡Buenas noches Santander. ¿Qué tal lo estáis pasando aquí está noche?", preguntó emocionado. El estadio vibró como en aquellas tardes de fase de ascenso del Racing.

Hasta ese mismo segundo escenario, llegó una bailarina que acompañó al artista moviéndose muy pegados, lo que puso los dientes largos a muchas asistentes. Con las últimas frases de este tema -"Te pido de rodillas, Luna no te vayas"-, el artista hincó la citada rodilla en el suelo para terminar. Pero el momento 'ñoño' lo rompió repartiendo chupitos entre todo los miembros de la banda al grito de "por Santander y por España".

Uno de los momentos más emocionantes de la noche llegó con 'Be with you', porque el artista se bajó del escenario para acercarse a las primeras filas y cantar poniéndoles el micro delante. Las mayores fans no dudaron en estirar sus brazos todo lo que les daban de sí porque Iglesias cogía todas las manos que le tendían entre la multitud.

«Muchas gracias por estar aquí»

Antes de cantar 'Hero', Enrique Iglesias recordó que lleva veinte años sobre los escenarios pero todavía se pone nervioso cuando canta en España: "Muchas gracias por estar aquí. Llevo 20 años haciendo esto y los últimos 15 años aún me pongo nervioso cuando hay que hacer un concierto en España. Perdonarme por los nervios. Cuando era un crío, con 15 años, nunca me imaginé que podía estar aquí en Santander ante tanta gente. Es un placer, un puto honor, estar en España y ahora soy la persona más feliz del escenario".

Mientras hablaba, fue caminando por el pasillo central para estar más cerca del público y cantar esta canción que viralizó en 2001 cuando publicó su disco 'Escape'. Las gradas se llenaron de luces de móvil para iluminar aún más esta noche llena de emociones.

Siguiendo el riguroso orden de 'set list', llegó el turno de 'Bailando' y los primeros acordes vinieron acompañados del típico grito de ilusión de muchos de los asistentes. ¡Por fin bailando! «Esos brazos al cielo Santander», gritó el artista para darse la vuelta a la gorra y continuar cantando y bailando así.

Con 'I like it', la fiesta estalló literalmente en El Sardinero porque el campo se llenó de confeti blanco y globos gigantes con las iniciales del artista. En ese momento, Enrique Iglesias se desabrochó la camisa para dejar al descubierto una camiseta blanca de tirantes.

Cuando terminó este tema salió del escenario, pero el público pensaba que iba a volver. Pero no lo hizo ni para cantar la última canción prevista, por lo que el público comenzó a gritar: «¡Manos arriba esto es un atraco!». Pero ni con esas volvió a salir y estaba claro que no lo haría porque las barras empezaron a cerrar y la organización a recoger.

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