Amaia Montero alega «problemas de sonido» para justificar su actuación en Cantabria

Amaia Montero

La cantante donostiarra afirma que es «terrible» que le acusen de actuar «borracha como una cuba»

DV

Amaia Montero ha respondido a las críticas por su errática actuación del pasado fin de semana en las fiestas de Renedo de Piélagos, en Cantabria, en la que llegó incluso a pedir a los músicos que dejaran de tocar, asegurando que todo se debió a unos severos «problemas de sonido».

«Tuvimos bastantes problemas de sonido y seguramente tendría que haberme retirado del escenario, pero por una cuestión de absoluto respeto hacia el público no me rindo jamás», ha resumido en declaraciones al programa Anem de Tarda de Radio 4 recogidas por Europa Press, después de que la polémica se desatara en las redes sociales y hasta el Ayuntamiento de Piélagos se haya planteado estudiar si puede reclamarle los 25.000 euros de caché que se pagó a la artista por su actuación en las fiestas de San Antonio.

La cantante llegó tarde y el concierto empezó con casi una hora de retraso. Tras este arranque se sucedieron escenas que dejaron ojipláticos a sus fans. Su voz, cómo se movía por el escenario, su falta de afinación y cómo se dirigía a los músicos que le acompañaban en el escenario. Y eso que ella misma se mostraba cabreada con sus músicos por cómo estaba sonando: «This is a disaster, guys. This is an absolute disaster. I don't know where I am. No, no, guys, no!» (Esto es un desastre, chicos. Esto es un desastre absoluto. No sé dónde estoy. No, no, tíos, no), decía.

Sobre todo ello, Montero ha dicho que le parece «terrible» todo lo que de ella se está diciendo en las redes sociales, en las que ya se ha hecho viral su desastrosa actuación en Renedo. «Estoy leyendo cosas realmente terribles, que si estaba borracha como una cuba, me están llamando Amy Winehouse... El otro día me decían que me había trasformado el rostro. Está una harta, voy de polémica en polémica».

Así, ha explicado que todo empezó con problemas para escuchar bien su «pinganillo», donde tiene una «mezcla concreta» de la música: «No escuchaba bien a la batería y se descompensó. Tuvimos muchos problemas de sonido y todo eso hace que se vaya generando un cúmulo de situaciones».

«Llevo veinte años en la música, no sé cuantos conciertos he podido hacer en mi vida. Un día una tiene un problema técnico y te ponen a caer de un burro», ha defendido, antes de sentenciar: «No creo en la mentira, en la falsedad, en el hablar por hablar, en lo fácil que le resulta a la gente hablar sin saber lo que dice y sin pensar en el daño que puedan hacer».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos