Diario Vasco

Bisbal no se 'esconde' en San Sebastián

David Bisbal en la barra junto a los responsables del bar Antonio, en la calle Bergara de San Sebastián.
David Bisbal en la barra junto a los responsables del bar Antonio, en la calle Bergara de San Sebastián.
  • David Bisbal se refugia en Donostia junto a su novia, la venezolana Rosanna Zanetti, alejado del foco del rumor

Cuando aún resuenan los ecos de un multitudinario reencuentro después de 15 años desde el fenómeno 'Operación Triunfo', el protagonista del momento, David Bisbal, el más mediático, el más exitoso, el más buscado, esquiva toda polémica y busca cobijo entre nosotros, alejado del foco del rumor y en compañía de la venezolana Rosanna Zanetti. David Bisbal visitó este fin de semana San Sebastián, «una de sus ciudades favoritas», según escribió en su cuenta de Twitter.

Humilde, cercano, David Bisbal derrochó simpatía en su fugaz visita a San Sebastián, dejándose fotografiar y regalando besos y abrazos a quien, sorprendido, se encontraba con él. El sábado, de sport y tratando de pasar desapercibido con una gorra, se dejó ver en el mercado San Martín, en pleno bullicio. El tímido gesto de incredulidad de los allí presentes se tornó pronto en nerviosismo y algarabía. Saludó a los trabajadores, agradeció el cariño y se dejó fotografiar con sus seguidores. Acompañándole, un donostiarra, José Casla, a quien le une una estrecha amistad y a quien, el almeriense, ha visitado en varias ocasiones. La pasión por el ciclismo que une a ambos -Bisbal militó en el equipo juvenil del Yoplait antes de ser cantante y Casla es director de Giant Ibérica- ha forjado una amistad muy fuerte, tanto es así que el almeriense ha pasado en su casa el fin de semana. Es frecuente ver a los dos compartiendo escapadas para practicar deportes de aventuras.

Ya por la tarde, Bisbal se paseó por el centro y por la Parte Vieja. El frío y la lluvia no mermaron la voluntad de recorrer las calles y disfrutar de la gastronomía. Pudimos verlo en el Perku y, como colofón, en el Antonio. En la barra, junto a su novia y el propio Casla, degustaron las delicias de su cocina; hongos, raviolis de cigala, cocochas rebozadas y un chuletón. Bisbal estuvo atento a su chica en todo momento. Agradeció lo respetuosa que se mostró la gente, dejándole cenar tranquilamente y sin intromisiones. Antes de marchar, devolvió el favor saludando y compartiendo un rato de charla con los allí congregados. Todos coincidían en la cercanía y simpatía del almeriense. En el restaurante, el portavoz de los populares vascos Ramón Gómez e Íñigo Argomaniz, promotor de Get In, que cenaban con un grupo de amigos, tampoco perdieron la oportunidad de fotografiarse con él. Todos reconocieron el gesto amable del cantante.

David Bisbal dejaba ayer San Sebastián para acometer la promoción de su último single 'Antes que no', primero de los sencillos de su nuevo álbum, 'Hijos del mar', que saldrá a la venta el 2 de diciembre. Bisbal, lejos de cobras, rencillas con sus compañeros y rumores de distanciamiento, se mostró como un hombre divertido, cercano y que, lejos de esconderse, disfrutó como uno más. Eso sí, damos fe de que, esta vez, no terminó viendo el sol, que cantaría con Chenoa.

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