Diario Vasco

Chicote: «Muy listo no soy, pero muy tonto tampoco»

Chicote: «Muy listo no soy, pero muy tonto tampoco»
  • laSexta estrenó este jueves la quinta temporada de su programa insignia con una doble entrega

'Pesadilla en la cocina' regresó este jueves con su quinta temporada a laSexta con una doble sesión que incluyó la intervención de Alberto Chicote en un restaurante en un barco y en un local de pollos.

En su primera entrega, el cocinero acudió a la llamada de Freud, un francés que compró un barco y lo convirtió en un restaurante bautizado como Némesis. Camareras que en realidad son bailarinas, marineros convertidos en cocineros y un propietario que intenta abordar demasiadas tareas son los errores de un negocio que necesitaba un lavado de imagen y un liderazgo fuerte.

Pero, fue en la segunda entrega de la noche cuando Chicote sacó todo su genio. El Súper Don Pollo sacó de quicio al cocinero madrileño que se encontró con un equipo desorganizado, en el que todos los empleados se tiraban los trastos a la cabeza. «Eres un gilipollas y un matado» , dijo el jefe de sala a un compañero delante de todos los clientes cuando se encontraban en pleno servicio.

La caótica situación superó a la directora del negocio que echó a correr perseguida por Alberto Chicote «No me hagas correr que estoy muy gordo» dijo el cocinero en un intento por conseguir que Helena se detuviera para charlar y buscar soluciones.

La mayoría de los problemas los causaba el jefe de cocina que recibió las críticas más duras del chef Chicote. Fue con Julián con quien el cocinero tuvo más desencuentros, sobre todo por la gestión del producto. Alberto Chicote encontró una cocina ingobernable en la que las cosas no se hacían bien. En un intento por corregir al cocinero del local, éste acusó al popular chef de ser «muy listo», a lo que Chicote respondió con uno de sus tradicionales zascas: «muy listo no soy, pero muy tonto tampoco».

Con un lavado de cara, un nuevo nombre y una carta renovada basada en el pollo, Chicote puso todas sus herramientas en manos de Helena y su equipo para que el negocio reflotara en medio de una crisis en la que el cierre era la única solución. ¿Será suficiente?