Diario Vasco

Laca y tinte: Trump se despeina el tupé

Donald Trump se dejó tocar el pelo por Jimmy Fallon para demostrar que era de verdad.
Donald Trump se dejó tocar el pelo por Jimmy Fallon para demostrar que era de verdad. / AFP
  • En su intento por parecer humano, el candidato se dejó mesar el cabello por Jimmy Fallon. No había peluca y, entonces ¿cómo se sostiene?

A veces, en campaña, los candidatos tienen que hacer cosas. Cada vez tienen que hacer más. Cantan, se desnudan, montan en bici... Donald Trump hasta le dio de comer a un águila en la mesa de su despacho y, por cierto, casi le lleva el dedo. Lo que nunca se pensó es que se iba a dejar despeinar ese pelo suyo que es un misterio de la física. Los asesores del asombroso candidato deben de estar tan desesperados por hacer de este hombre un buen tipo a ojos de los americanos que dejaron que le echaran mano. En 'Tonight Show' (en la NBC), Jimmy Fallon hizo lo que deseaba todo el mundo: tomó su mano derecha y despeinó la coraza capilar dorada del magnate, que puso cara de circunstancias e intentó hacer como que no le importaba. La placa pilosa debe de estar bastante endurecida, porque a Fallon le costó moverla.

El gesto quería demostrar que el pelo 'trumpero' era de verdad y tuvo su éxito, pero ahora se abre otra gran pregunta: si el pelo es natural, ¿cómo se sostiene? El cabello de Trump ha desafiado la gravedad desde los años 70. Entonces aparecía tupido e hirsuto y a finales de esa década se vio por última vez su frente, que desde los años 80 fue cubierta por un flequillo hecho tupé que descendía y después volvía arriba bruscamente, como una ola orillera. Esos extraños remolinos han sido un clásico de la prensa estadounidense, que ha sacado a pasear la hemeroteca. En los 90, el flequillo se unió a las cejas y se hizo uno, e incluso se dejó atrás una versión domesticada de las coletillas quinquis ochenteras españolas.

A partir del año 2000, la cosa fue a más: llegó el tinte clarísimo y brillante, de proporciones alquímicas, casi de pan de oro, y las patillas se extendieron hacia atrás por encima mismo de las orejas, no me pregunten cómo. En los últimos años, su cabeza ha sido el reino indiscutible de la laca y el pelo era todo uno, así que si soplaba el viento se levantaba en un bloque unido, como los tejados de los graneros que arrancan los tornados. Dicen que se peina en dos partes: de delante a atrás y de izquierda a derecha, pero ¿cómo se hace? El misterio perdura.