PSE-EE, PNV y PP se repartirían las capitales
DV SAN SEBASTIÁN
Los tres principales partidos de Euskadi se repartirían las alcaldías de las capitales el próximo domingo, aunque con una correlación de fuerzas muy dispar, según se desprende de una encuesta elaborada por Ikerfel para EL DIARIO VASCO. Odón Elorza (PSE) ganaría con una amplia ventaja en San Sebastián, aunque reduciría su ventaja respecto a las demás fuerzas. Iñaki Azkuna (PNV) también se impondría con holgura en Bilbao y rozaría la mayoría absoluta. En Vitoria, Javier Maroto (PP) vencería por apenas un puñado de votos. Los electores que aún se confiesan indecisos podrían alterar el mapa que dibuja el sondeo, realizado en la segunda mitad de abril. La ley reserva la Alcaldía para el cabeza de la lista más votada, salvo que un candidato alternativo sea respaldado por mayoría absoluta.
El socialista Elorza, con 9 representantes, sería el más votado en San Sebastián, por delante de PNV (5-6), PP (5-6) y Bildu (5). Sorprende la presencia de EB, que mantiene los dos escaños logrados en 2007, que acabaron luego en la escisión de Alternatiba. Azkuna se aseguraría un nuevo mandato con un rotundo triunfo: conservaría sus 13 concejales actuales e incluso podría alcanzar el 14. Un eventual pacto entre socialistas (7) y PP (6) sería insuficiente para desbancarle.
El PP podría recuperar Vitoria, donde aventajaría en apenas medio punto al PNV, con el que empataría a 8 concejales. El actual alcalde, Patxi Lazcoz (PSE), quedaría relegado a la tercera posición con 7 ediles. Ese enrevesado escenario político abre la puerta a todo tipo de alianzas.
San Sebastián
Odón Elorza se impone, aunque cede terreno
Odón Elorza, alcalde de San Sebastián desde hace veinte años, parte con ventaja de cara a las elecciones del próximo domingo en un Ayuntamiento de difícil gobernación por la fragmentación del voto, y que necesitará pactos transversales para configurar mayorías estables.
El candidato del PSE, una de las voces más heterodoxas de su partido, lograría el 30% de los votos. Ese apoyo se traduciría en 9 concejales -dos menos que ahora- sobre 27, lo que le obligaría a buscar alianzas.
Elorza ha rentabilizado políticamante la regeneración de la ciudad en las dos últimas décadas. Su carisma y su peculiar discurso político -está alineado en el sector más vasquista e izquierdista de su partido, con cuya línea oficial discrepa sin complejos- le permite arañar votos más allá de los caladeros tradicionales del PSE.
El PNV se convertiría en la segunda fuerza de San Sebastián con 5-6 ediles -en la actualidad tiene 5- y un respaldo del 19,2%. El PP pisaría los talones a los jeltzales al sumar también entre 5 y 6 concejales -en las últimas elecciones logró 6- y concitar un apoyo del 18,7%. Bildu conseguiría 5 representantes en la corporación, frente a los 3 que sumó EA en 2007, cuando la izquierda abertzale no pudo presentarse a las urnas. EB se haría con los dos puestos restantes en el pleno, uno menos de los que obtuvo hace cuatro años en alianza con Aralar.
Un hipotético acuerdo PNV-Bildu-EB sumaría, en el mejor de los casos, 13 concejales, uno menos de los necesarios para alcanzar una mayoría absoluta (14) alternativa para derrocar a Elorza. El alcalde es el candidato más conocido -99,4%, frente al 44,9% de Eneko Goia (PNV)- y su gestión es aprobada por los electores con un 5,1.
Bilbao
Azkuna roza la mayoría absoluta y EB desaparece
Iñaki Azkuna revalidaría su hegemonía en su cuarta noche electoral, aunque no podría reeditar la alianza con Ezker Batua que le ha brindado ocho años de mayoría absoluta. La encuesta vaticina para el PNV 13 ó 14 concejales, lo que supondría mantener su representación actual o ganar un escaño. Por el contrario, su socio de gobierno desaparecería del mapa municipal, en el que tampoco entraría Aralar. Ambas fuerzas se presentaron en coalición hace cuatro años y lograron dos representantes.
La irrupción de Bildu, con dos o tres ediles, dejaría fuera de juego a esos dos partidos minoritarios -ahora van a las urnas por separado- y obligaría a Azkuna a buscar nuevos socios para aprobar sus proyectos. El PNV concentraría el 40% de los votos. Casi el doble que el PSE, que mantendría sus siete concejales. Los populares, que en las pasadas elecciones adelantaron en votos a los socialistas con el mismo número de ediles, retrocederían hasta quedarse con seis.
En este escenario de cuatro fuerzas, con la nueva sigla aber-tzale en sustitución de EB, lo más factible sería un gobierno en solitario del PNV con apoyos para proyectos concretos. Azkuna cuenta con el aval de una gestión bien valorada por los bilbaínos -la nota media que le conceden es de 7,5 puntos- y de su capital político personal, que vuelve a marcar la diferencia y le permite pescar votos en caladeros no vinculados al PNV. Los ciudadanos califican al alcalde con un notable (7,5), mientras que a la actuación de los jeltzales le dan un aprobado (5,8), y a la de EB, un suspenso (3,5). El 99,1% de los bilbaínos sabe quién es Azkuna. Le siguen el socialista Txema Oleaga (61%) y Jon Sustatxa (50,8%). La portavoz del PP, Cristina Ruiz, tiene la menor notoriedad: un 33,8%.
Vitoria
Cambio municipal con una ligera mayoría del PP
Vitoria volverá a vivir una noche electoral con los nervios de punta. A una semana para la cita con las urnas, la encuesta revela que el PP y el PNV lucharían hasta última hora por la Alcaldía y relegarían al PSE -ahora en el gobierno- al tercer lugar. Todo indica que el sillón consistorial volverá a decidirse por la mínima. Ya en 2007, los populares -entonces liderados por Alfonso Alonso- cedieron el primer puesto a los socialistas por solo 1.752 votos.
El sondeo indica que el mapa político del Ayuntamiento sufriría otra vez un cambio de calado. El PP, con Javier Maroto a la cabeza, lograría la victoria con el 26,1 % de los votos. Su ventaja sobre el nacionalista Gorka Urtaran sería raquítica, ya que el candidato jeltzale obtendría el 25,5%.
Patxi Lazcoz, el actual alcalde del PSE, debería conformarse con un 23,7% de los sufragios, con lo que vería cómo populares y peneuvistas le toman la delantera. La cuarta fuerza municipal sería Bildu. La coalición formada por EA, Alternatiba e independientes vinculados a la izquierda abertzale lograría el 11,4%, muy por encima de EB (6%). Aralar, UPyD y el resto de formaciones no contarían con apoyos suficientes para conseguir representación.
El reparto de concejales dibujaría un pleno municipal sin mayorías claras. El PP perdería un edil y se quedaría en 8; el mismo número que el PNV, que ganaría dos. Los socialistas, por su parte, conseguirían 7 -dos menos que en la actualidad-; Bildu lograría 3, y EB, uno. Los indecisos pueden alterar esa correlación de fuerzas.
El estudio demoscópico indica que Patxi Lazcoz es el candidato con mayor notoriedad: un 96,6% de los vitorianos le conoce. La actuación del PSE alcanza una nota media de 4,2 puntos, la misma que la del PNV. El PP se queda en un 2,4.
Irun
Los socialistas mantienen una cómoda ventaja
Los socialistas revalidarían un amplio triunfo en Irun, uno de sus tradicionales feudos, en el que apenas habrá variaciones, según el sondeo. El único cambio es que el PSE-EE perdería un escaño, quedándose en 11, en beneficio del PP, que sería la segunda fuerza con cinco. El PNV se mantendría en tercera posición con los mismos cuatro escaños que logró en 2007. Bildu conservaría los tres representantes que hace cuatro años lograron los miembros de la ilegalizada ANV, mientras EB volvería a obtener dos munícipes, pese a no concurrir en coalición con Aralar y la escisión con
Alternatiba. Precisamente, Aralar se queda fuera del consistorio fronterizo, al igual que otras fuerzas como Hamaikabat o UPyD.
El socialista José Antonio Santano debería seguir, por tanto, como alcalde, salvo una más que improbable unión de todos los demás partidos. El PSE-EE se queda a dos escaños de la mayoría absoluta, en una situación similar a la de esta legislatura, en la que le faltaba un corporativo para llegar a esa situación. Con este escenario, los socialistas podrían buscar la estabilidad o pactos puntuales tanto en el PP, como con el PNV o la propia EB.
Eibar
El PSE revalida el triunfo pero sin mayoría absoluta
Repetir el gran resultado de 2007, cuando el PSE-EE logró la mayoría absoluta, nunca es fácil, pero los socialistas se quedan ahora a un sólo escaño de ese umbral. Los diez ediles que, según la encuesta, obtendría el día 22 le sirven para revalidar el holgado triunfo, con cinco representantes de ventaja respecto a la segunda fuerza, el PNV, que se mantiene con cinco. El PP, con dos, es el partido que arrebata un asiento a los socialistas. Bildu se convertiría en la tercera fuerza eibartarra, por encima de los populares, con tres concejales. En 2007, la izquierda abertzale no pudo presentarse, aunque sí EA, que logró dos ediles. Por tanto, la nueva coalición mejora ese resultado, aunque por poco. Aralar mantendría un concejal, frente a los dos que consiguió hace cuatro años en coalición con Ezker Batua, que ahora desaparece del consistorio. Tampoco el nuevo partido H1! logra representación en Eibar, en una dinámica que se reproduce en los principales municipios guipuzcoanos.
Así las cosas, parece claro que Miguel de los Toyos volverá a ser el alcalde de la villa armera, y tratará de buscar en el PNV o el PP el voto que le falta para dotar de estabilidad a la próxima legislatura .
Tolosa
Bildarratz aguanta el tirón ante el efecto Bildu
Tolosa es uno de los municipios de mayoría abertzale donde la pugna PNV-Bildu se prevé muy apretada para lograr el primer puesto. En el caso de la villa papelera, el actual alcalde, el peneuvista Jokin Bildarratz, aguanta el tirón de la coalición de EA, Alternatiba e independientes, según el sondeo. El PNV vencería con holgura con ocho escaños frente a cuatro de Bildu. Los jeltzales ceden un representante en beneficio de la coalición, que tiene como referencia los tres de EA en 2007, cuando la izquierda abertzale ilegalizada no pudo presentarse. Bildu no alcanza los siete ediles que logró la izquierda abertzale en 1999, la última vez que pudo presentarse, y que le dieron la Alcaldía. El PSE-EE y Aralar quedarían en tercera y cuarta posición, respectivamente, y lograrían cada uno dos ediles. El último partido con representación es el PP, que mantendría su único asiento. Con estos datos, el PNV tiene todas las papeletas para seguir gobernando, ya que Bildu sólo podría apoyarse en Aralar para desbancar a Bildarratz, pero sumarían seis insuficientes votos. A los peneuvistas, por su parte, les basta un escaño para la mayoría absoluta y podrían tener donde elegir, en especial entre PSE-EE y Aralar.