Diario Vasco
El candidato del PNV a la Alcaldía de Donostia, Eneko Goia, frente al Muelle, su rincón favorito de la ciudad.
El candidato del PNV a la Alcaldía de Donostia, Eneko Goia, frente al Muelle, su rincón favorito de la ciudad. / USOZ

Eneko Goia (PNV): «No me gustaría hacer la prueba de que Bildu tenga mayoría para decidir sobre el PaP»

  • El candidato jeltzale apuesta por una ciudad con proyectos definidos que deje atrás el tiempo de las «imposiciones»

El PNV vuelve a confiar en Eneko Goia como «única alternativa» de cambio para San Sebastián. El candidato jeltzale encara la cita del 24-M con una plancha «equilibrada» en la que repiten todos los actuales concejales del partido en el Ayuntamiento menos Iñaki Gurrutxaga, quien se encarga de la redacción del programa electoral.

-¿Por qué necesita San Sebastián un nuevo alcalde?

-Para hacer frente a los retos que tiene planteados como ciudad. Los cuatro años que hemos vivido son representativos de un cierto desnortamiento del proyecto de ciudad, de qué es lo que como ciudad queremos. Nosotros tenemos las ideas claras, hemos hecho un esfuerzo por recoger las aportaciones de la gente y nos hemos hecho una composición de lugar adecuada para dar respuesta a la demanda de un nuevo impulso.

-Su campaña es atípica, con un mural de ideas y exigencias ciudadanas. ¿Las incorporarán al programa electoral?

-Era importante hacer un ejercicio de acercamiento a la sociedad porque la política consiste en dar respuesta a las necesidades de la ciudadanía, nada más y nada menos. Todos los post-its han sido registrados y categorizados por materias y sirven de referencia para muchas de las cosas que se recogen en el programa, que está a punto de ser rematado. Ha sido un proceso enriquecedor e interesante.

-El PNV propone 'otra Donostia'. ¿Qué piden los ciudadanos para esa otra Donostia?

- Fundamentalmente, claridad de ideas. Debemos definir cuál es la apuesta estratégica para la ciudad, preguntarnos de qué va a vivir Donostia en el futuro. Es el punto de partida para lograr lo que todos queremos, una ciudad en la que se pueda vivir dignamente.

-¿Y a qué podría dedicarse?

-Hay que plantearse en qué somos buenos: en conocimiento, en investigación aplicada a la industria del territorio, en turismo, en comercio... Son campos de actividad que pueden guiar a Donostia hacia un futuro de prosperidad. Pero esas apuestas estratégicas que intuimos necesitan de un acompañamiento claro por parte del Ayuntamiento y eso es lo que la gente nos demanda. Todo ello sabiendo que no todos pensamos igual y que hemos de buscar puntos de unión sobre los que avanzar. Y no intentar imponer, establecer dogmas o actuar de forma sectaria. Creemos que hay que funcionar de otra manera.

-Otros modos de hacer y, ¿otros modos de comportarse?

-Por supuesto. El gobierno municipal se ha ido deslizando en estos cuatro años de una posición inicial que aparentemente decía iba a ser respetuosa con la voluntad de un Pleno plural, con 27 concejales, hacia un enrocamiento en sus posturas y un desprecio de lo que es la opinión del máximo órgano del Ayuntamiento, que es el Pleno. Esta forma de proceder tensiona muchísimo las situaciones y nos lleva a un terreno que ya es conocido por actuaciones precedentes de la izquierda abertzale y que hay que superar. Me refiero al maniqueísmo ese de estás conmigo o estás contra mi. Creo que hay que superar el discurso del frente del no, que es como nos califican a todos los que no pensamos como ellos.

-¿Le ha faltado a Bildu cultura democrática en su primera experiencia de gobierno?

-Probablemente haya algo de eso. En la medida que la izquierda aber-tzale representa una cultura política que se ha basado en la imposición de sus postulados y de forma además muy violenta, sigue existiendo una cierta voluntad de imposición de los postulados propios que en muchas ocasiones asoma.

-Algunos partidos acusan al PNV de haber permitido el gobierno de Izagirre...

-Bildu ganó las elecciones y eso es algo que algunos parecen olvidar. Y además lo hizo, en gran medida, por una estrategia de ilegalización y exclusión que algunos pusieron en práctica previamente y que, como ha quedado demostrado, fue un error.

-¿Qué es lo primero que haría como alcalde?

-La prioridad del próximo alcalde, sea quien sea, debe ser la Capitalidad Cultural. En enero se abre el telón y tenemos que quedar bien. Es algo que está en la conciencia de todos los donostiarras. Esto no puede salir mal, aunque sea por vergüenza. No podemos dejar pasar esta oportunidad. En los meses que nos quedan tenemos que hacer todo lo posible para lograr ese objetivo y dejarnos la piel en ello.

-Entre sus propuestas destaca el programa 'Hoy toca tu barrio'. ¿Tan sucia está la ciudad?

-No me gusta caer en las exageraciones, pero sí es verdad que la ciudad ha sufrido un deterioro en los últimos cuatro o seis años. Se han destinado menos recursos, ha habido recortes en limpieza y eso al final se deja notar. El programa se basa en el concepto de limpieza general que usamos en nuestras propias casas: reunir todos los recursos en un barrio concreto para poder mejorarlo.

-También prometen no impulsar el sistema de recogida de basura puerta a puerta (PaP). ¿La amenaza sigue latente?

-No me gustaría hacer la prueba de que Bildu tuviera la mayoría suficiente para decidir esa cuestión. Por si acaso... Así de claro lo digo.

-Proponen crear un registro de personas y empresas disponibles para contratos menores, inferiores a 18.000 euros, que no precisan de concurso ni publicidad. ¿Se ha abusado de esta fórmula durante la legislatura con contratos de 17.500 y 17.900 euros?

-Ha habido unos cuantos contratos menores por esos importes. Es una práctica legal, pero no habla muy bien de quien la realiza. Es importante hacer un ejercicio de transparencia, tratar de no generar impresiones que no son las más adecuadas en estos momentos para un Ayuntamiento.

-De las urnas surgirá una corporación que se prevé diferente a la actual. ¿Qué impacto tendrá la aparición de nuevos partidos e iniciativas ciudadanas en el reparto de las concejalías?

-La fotografía que nos vaya a quedar será la que los ciudadanos quieran y a partir de ahí tendremos que lidiar con lo que resulte. Hasta ahora había cuatro formaciones políticas bastante igualadas e intuyo que eso va a cambiar. Probablemente habrá nuevos actores, pero no sé en qué número.

-¿Cómo afectará a la gobernabilidad o gestión diaria de la ciudad?

-Depende del esfuerzo que hagas para lograr las más amplias mayorías. A la pluralidad no le tengo miedo, siempre y cuando seas consciente de que tienes que jugar con ese factor y que alcanzar acuerdos será más difícil.

-Con la nueva ley de racionalización de las administraciones local, algunos de los concejales de la oposición no cobrarán en la próxima legislatura. ¿Puede esta circunstancia perpetuar al vencedor en el poder?

-Es uno de los riesgos de esta decisión del Gobierno central, decisión equivocada porque se minusvalora la representación política del Ayuntamiento. La democracia significa que cualquiera pueda participar y tener disponibilidad, y esto supone un paso atrás. Habrá que amoldarse a las nuevas circunstancias, aunque en términos democráticos no es lo más deseable.

-¿Cuál es su rincón favorito de San Sebastián? El Muelle. Está junto a la Parte Vieja y se ve el mar.

-¿Qué envidia de otras ciudades? Su carácter internacional.

-¿Cómo serían sus vacaciones ideales? Las que combinen tranquilidad y ruinas mediterráneas.

-¿Tiene coche, moto o bici? Tengo coche y bici.

-¿Tiene tarjeta Mugi o Lurraldebus? Sí.

-¿Qué redes sociales utiliza? Personalmente, soy más bien de Facebook.

-¿Qué le dicen en casa por estar todo el día fuera? Mi hijo le dijo hace poco a mi mujer: 'Hay que buscarle un nuevo trabajo al aita para que los fines de semana esté en casa'.

-¿Cuál es su programa de televisión o serie favorito? En casa, la tele está secuestrada por los niños. Soy un gran experto en Shin Chan, Doraemon y cosas así.

-¿Qué tipo de música escucha? La música es fundamental para mí: influye en mi estado de ánimo, me gusta casi todo -desde el pop rock hasta clásica- y escucho mucha.

-¿Qué libro tiene en la mesilla? 'A history of Scotland', de Neil Oliver.

-¿Una película reciente que le haya gustado? Vimos hace poco 'El Concierto', de Radu Mihaileanu.

-¿Un concierto que recuerde? U2, en la gira 360°, en Anoeta.

-Cuando le visitan amigos de fuera, ¿dónde les lleva a comer y qué les da a probar? A Bokado. Algunos no pueden superar el reparo que les da el color de los txipirones en su tinta.

-¿Qué quería ser de mayor cuando era niño? Me gustaba el derecho, pero no creo que soñara con ser abogado.

-¿Qué dejará para hacer cuando se jubile? Me gustaría pintar.

-¿Cuándo lloró por última vez? No lo recuerdo...

-¿Cuál ha sido el momento más complicado de la legislatura? Igeldo.

-¿Qué hará el 24-M? Andar mesa por mesa llevando el almuerzo a los voluntarios del partido.

-¿A qué estaría dispuesto para ganar votos? Me resisto a no ser yo.

-Convénzame en pocas palabras de que le vote... Donostia necesita un cambio y somos la única opción que puede hacerlo posible.