Diario Vasco

EH Bildu perderá poder en las mancomunidades de Gipuzkoa, que pasarán a controlar PNV y PSE

  • Jeltzales y socialistas concentrarán el poder de al menos siete de estas entidades supramunicipales, quedando únicamente la duda en Urola-Medio

La pérdida de poder municipal de EH Bildu en Gipuzkoa en las elecciones del pasado domingo, sobre todo en favor del PNV, tendrá un claro reflejo en las mancomunidades del territorio, que dejarán de estar controladas en su mayoría por la coalición abertzale para pasar a ser dirigidas principalmente por los defensores del PIGRUG (plan integral de gestión de residuos urbanos de Gipuzkoa).

La victoria electoral del PNV en Gipuzkoa, sumada al apoyo que podría brindarle el PSE-EE -ambos partidos, junto al PP, defensores de los planes de gestión de los residuos urbanos aprobados antes de 2011-, y su consecuente traslación a las mancomunidades, cambiarán por completo las fuerzas en estas entidades supramunicipales.

Aunque se trata de organismos complejos, con dirección diferentes unas de otras, y mecanismos de nombramiento de sus rectores también complicados, ya que atienden a distintas variables que dan mayor o menor peso a unos u otros municipios, sí se vislumbra un cambio casi radical en su nueva orientación política.

Si EH Bildu ha controlado hasta ahora 5 de las 8 mancomunidades que agrupan a los 88 municipios que hay en Gipuzkoa, cuando en unos meses se renueven sus juntas directivas, que dependen sobre todo de los plenos, más que de los gobiernos que se conformen, jeltzales y socialistas concentrarán el poder de al menos 7 de estas entidades, quedando únicamente la duda en Urola-Medio.

A la espera de lo que den sí los posibles pactos para formar los gobiernos locales, una proyección de los resultados de las urnas, basada en las listas más votadas, inclinaría la balanza del lado de las formaciones que se han opuesto a la política desarrollada por la coalición abertzale en los últimos 4 años, en minoría y casi en solitario, y que ha tenido su máximo exponente en la paralización del proyecto de la incineradora de Zubieta.

Estos comicios han reforzado las actuales mayorías que ya tenían los partidos defensores del PIGRUG en San Markos, Txingudi y Debabarrena.

La Mancomunidad de Sasieta, que gestiona los residuos de 22 ayuntamientos del Goierri y el Alto Urola, regida por una junta rectora compuesta de 28 representantes, tiene hasta ahora como presidente al alcalde de Lazkao, de Bildu, formación que contaba con 11 miembros y el apoyo de 5 independientes de localidades pequeñas.

El domingo, los electores dejaron claro que la configuración de la mancomunidad de Sasieta estará a favor de los defensores del PIGRUG, que podrían incluso contar con mayoría absoluta en su seno, ya que el PNV ha recuperado 5 alcaldías importantes que estaban en poder de Bildu (Beasain, Lazkao, Legazpi, Ordizia y Urretxu, las dos primeras con mayoría absoluta), a la vez que otra de las grandes poblaciones, Zumárraga, continuará con el PSE-EE.

También la coalición antiincineradora gobernante en Gipuzkoa tenía hasta ahora el poder en la mancomunidad de Debagoiena, que presidía el alcalde de Arrasate, pero el 24M ha cambiado las tornas en favor del PNV, al haber recuperado 4 de los 7 consistorios que gobernaba Bildu (Arrasate, Bergara, Eskoriatza y Aretxabaleta).

Aunque EH Bildu ha vencido en Oñati, Elgeta y Antzuola, estas dos últimas poblaciones tienen relativo poco peso en la mancomunidad.

En Tolosaldea, aunque son 29 los municipios los que integran su mancomunidad, son sobre todo Tolosa y Andoain los que tienen mayor poder en sus órganos de gobierno.

El PNV ha ganado a EH Bildu en Tolosa -además de en Villabona e Irura, entre otros pueblos de la comarca-, pero EH Bildu ha mantenido su liderazgo en Andoain, donde pese a perder votos y un edil sigue siendo la fuerza más votada.

La clave del poder político en esta entidad la tendrán los representantes que salgan de Andoain, corporación que ha quedado muy fragmentada, pues EH Bildu sólo ha obtenido 6 ediles de 17, mientras que el PSE ha quedado con 5, el PNV con 4, y Ganemos e Irabazi han irrumpido con uno cada uno. Pese a ello, si la representación que vaya a aportar Andoain refleja la realidad de su pleno, Tolosaldea se inclinaría también con claridad del lado del PIGRUG.

En Urola-Kosta, mancomunidad presidida por Bildu, que controlaba 3 de sus 5 ayuntamientos, entre ellos el de mayor peso, Zarautz, han vuelto cambiar las cosas. El PNV ha recuperado Zarautz y Zumaia, además de continuar en Aia y Orio, de manera que Bildu sólo ha conservado Getaria de los 5 pueblos que forman esta entidad.

La mancomunidad de Urola-Medio es la única que ofrece ciertas dudas, pues, aunque agrupa a 7 ayuntamientos, cuatro de ellos son pequeños y centra su peso en Azkoitia, Azpeitia y Zestoa, que hasta ahora estaban en manos de Bildu.

La coalición abertzale sólo ha conservado Azpeitia y el PNV le ha arrebatado los gobiernos de Azkoitia y Zestoa, pero el peso de la primera de estas poblaciones en la gestión de la mancomunidad es importante, más aún si se tiene en cuenta que es en esta localidad donde se ubica Lapatx, el único vertedero que a día de hoy está activo en la recepción de basuras de toda Gipuzkoa. EFE