Diario Vasco

Elecciones vascas: Joseba Egibar: «La nueva mayoría ensancha la base para el derecho a decidir y pactar otro estatus»

Egibar, encantado tras los 29 escaños obtenidos por el PNV, ayer en la terraza del GBB en Donostia.
Egibar, encantado tras los 29 escaños obtenidos por el PNV, ayer en la terraza del GBB en Donostia. / LOBO ALTUNA
  • joseba egibar, parlamentario electo del PNV, «Personalmente creo en un gobierno en solitario, porque una coalición exige un grado de intimidad política que se me antoja complicado»

Joseba Egibar afronta su octava legislatura en el Parlamento Vasco con la suficiencia de ese «29 mágico» que le otorgaron las urnas para gestionar unos pactos, que el electo por Gipuzkoa cree que deben dotar de estabilidad al Gobierno, pero desde fuera. Presupuestos, economía y protección social es la prioridad. Pero también, ve «más base pro derecho a decidir» para alcanzar un acuerdo «transversal» sobre el nuevo estatus.

-¿Mejor de lo esperado?

-Sí. El número 29 resulta una cifra mágica, aunque llena de responsabilidad, a efectos de definir estrategias de colaboración, ofertas, diálogo, consensos. Vamos a hacer una ronda con todas las formaciones, y el nivel de entendimiento será determinante para establecer la fórmula.

-¿Tienen la sartén por el mango y las manos libres para hacer lo que quieran?

-Pero hay que gestionar con mucha responsabilidad. Tener la sartén por el mango no significa que vayas a cocinar tú todo. Tienes que contar con lo que resta de 29 a 75.

-¿Es difícil autocontenerse y que el éxito no se les suba a la cabeza?

-No, al PNV esto no se le va a subir a la cabeza. Hay que gestionar con propiedad, humildad, decisión y determinación.

-¿Con ese 29 mágico, cree que el PNV debe gobernar en solitario?

-Yo personalmente creo que sí. Un Gobierno que se precie tiene que intentar controlar el máximo la situación en el Parlamento, no para atarle porque los grupos son libres de promover las iniciativas que quieran, sino para marcar las prioridades. En la campaña ha habido un guion admitido por todos, donde se ha hablado de economía e industria más que nunca... Nunca había oído hablar a la izquierda abertzale tanto de industria, de protección social, RGI... Hay temas estructurales que se pueden cocinar en el Parlamento pero después, por ejemplo la fiscalidad a la que tenemos que hincar el diente, se tiene que definir en las Juntas Generales. Por eso, va a ser laborioso, y hay que analizar esas proyecciones. También en el desarrollo del autogobierno. El PNV no va a ser tan ingenuo de intentar trenzar un mix con todo y presentar un menú para que se acepte en su globalidad o se descarte. Supongo que habrá que explorar el máximo entendimiento en los tres temas.

-¿Por separado?

-Se puede hacer conjuntamente, pero tampoco se puede atar a la oposición. Otegi ha hablado de un acuerdo de país, y luego hemos visto que sus propuestas de 40.000 empleos públicos, pensión mínima... Pero ¿está dispuesto a cruzar ese capítulo de intenciones con las cuentas públicas, con la realidad? Veremos. Ellos y Podemos veían muy difícil entendimientos en temas sociales porque nuestros programas estaban a distancia sideral... O el PSE con el derecho a decidir, que dice 'olvidaros de mí e igual cuestiono acuerdos vigentes (diputaciones y ayuntamientos)... Todo está ahí.

-¿Pero qué tipo de acuerdo buscarán de inicio?

-Hablaremos con todos los grupos, identificando los tres o cuatro capítulos estructurales para la gobernabilidad. Será una primera ronda para ver por dónde van las prioridades del PNV y escuchar las del resto.

-¿Pero no van a ir a buscar una coalición de gobierno, no?

-Para mí es lo lógico, porque requiere un grado de identificación e intimidad política de tal calibre que hoy por hoy se me antoja complicado. O puede haber un grupo que se identifique con las prioridades del PNV, pero en el resto de temas vía libre y que no quieran entrar al gobierno.

-Eso es un acuerdo de estabilidad.

-Sí, existen distintas fórmulas y aquí se han explorado casi todas.

-¿Esa es la más apetecible para el PNV, no atarse tampoco con nadie?

-Bueno, el umbral de comodidad es para todos. El Gobierno de coalición exige mucha identificación o una necesidad de tal magnitud que lleva a ello irremisiblemente.

-¿Y es compatible un gobierno en solitario con la estabilidad y solidez que propugna Urkullu?

-Es posible.

-¿La geometría variable puede ser estable?

-Sí, pero tampoco podemos ser tan ingenuos de pensar que en la geometría solo uno articula el juego, porque la oposición puede ponerse de acuerdo contra el Gobierno. Por ejemplo, contra su Presupuestos, y es la herramienta clave para la acción de gobierno. El Gobierno tiene que procurar las Cuentas.

-¿Ese será el primer punto sobre la mesa? ¿Garantizar que no se retiren como hace cuatro años?

-Sí, eso va a marcar el inicio de la legislatura. Por tiempo, será complicado aprobarlo antes de fin de año.

-En ese diálogo, ¿el PSE tendrá un lugar preferente dada su alianza en diputaciones y ayuntamientos?

-No he entendido qué campaña querían hacer, muy improvisada y extremada. Y el resultado, no por eso, igual hay corriente de fondo desfavorable, ha sido el que ha sido. Con todo, la suerte del PSE también está ligada a lo que Pedro Sánchez está 'dirigiendo' (las comillas las pone él), que va a tener un desenlace en las próximas semanas. No sé qué hará el PSOE, pero al PSE le veo muy ligado en su suerte a Pedro Sánchez.

-¿Y cree que una posible caída de Sánchez puede arrastrar a la dirección de Mendia?

-No lo sé. Pero no veo bien al PSE. Y si además ellos entienden que las prioridades del PNV no se ajustan a sus intenciones, incluso llegando a condicionar y cuestionar acuerdos vigentes... Primero les diría que reflexionen, diriman lo que tengan que dirimir, y observaremos. Ellos dirán. Nosotros no vamos a cuestionar los acuerdos vigentes.

-¿En qué orden situarán sus prioridades a la hora de pactar?

-Las prioridades son simultáneas. Reactivación económica/empleo, sistema de protección social, horizonte presupuestario vinculado a la fiscalidad, paz y convivencia y nuevo estatus. Pero no todo es un paquete, ni se hace al mismo tiempo.

-¿Cuándo van a empezar a apretar con el debate de autogobierno?

-Una vez constituido el Parlamento, podría arrancar antes de terminar el año. Pero habrá que hablar con el resto de grupos, no tenemos ninguna consigna para apretar los tiempos.

-Con una mayoría parlamentaria pro derecho a decidir, ¿ve el camino más allanado para pactar su nuevo estatus?

-Sí. Se ensancha potencialmente la base sobre la que articular el desarrollo del derecho a decidir. Si en la legislatura pasada los votos en torno al derecho a decidir eran 48 de 75, ahora la suma PNV-EH Bildu puede subir hasta 57 con Podemos, aunque no hayan consolidado aún su definición. Y sería una base transversal, entre opciones nacionalistas y no nacionalistas, como se suele decir. Esa transversalidad despeja alguno de los inconvenientes que se utilizaban como argucia y como como veto del desarrollo político del derecho a decidir. Ahora eso desaparecería teóricamente, pero creo que incluso los partidos clásicos, el PSOE y el PP, se tienen que hacer mirar qué es lo que está pasando, participar en ese debate y ensancharlo en lo posible. Sin perder la esencia de la ponencia, que todas las tradiciones políticas estén si no en el acuerdo sí en el debate es importante. Porque la territorialidad en el Estado español, necesitará un desenlace. Aquí quien está practicando la unilateralidad es el Estado español, y si se aferra a ella, enquista los problemas. El PP o el PSOE tendrán en algún momento que activar un chip para buscar una solución democráticamente.

-¿Ese supuesto pacto a tres en el Parlamento sería suficiente para ir a Madrid si allí la mayoría es otra?¿O el hándicap seguirá ahí?

-Es que el pacto con el Estado tiene que ser más como consecuencia de una profundización democrática que no por una suma de actores. No será el PNV quien ponga límites de desarrollo político a la voluntad de los ciudadanos, ni vamos a obligar a nadie. ¿Pero el PP y el PSOE por qué tienen que ponerlos, si un 75% de la Cámara vasca se expresa de esa manera?

-¿Ve mimbres para extender un pacto de autogobierno con EH Bildu hasta la coalición de gobierno que les propone Otegi?

-No lo entiendo como acuerdo de gobierno. Otegi tiene sus deseos y su cuadro de necesidades de incorporar a la agenda determinadas cuestiones. Nosotros hablamos de configurar un proyecto político (estatus) en todos sus frentes, educativo, social, institucional... No es el derecho a decidir como cosa difusa. Y me pregunto en qué le perjudica a un vasco, abertzale o no, que sus instituciones tengan competencia plena en todas las materias y servicios públicos que afectan a su vida ordinaria. En nada. Esa es la materia de autogobierno, más allá del nacionalismo del corazón.