Diario Vasco

Retrato con silla playera y rotativa al fondo

  • Urkullu, Iriarte, Mendia, Alonso, Zabala y De Miguel posaron para las entrevistas de campaña con uno de los emblemas donostiarras

  • Dispuestos y disciplinados, los candidatos a lehendakari aceptaron el juego fotográfico propuesto por DV

Esta historia va de una silla de playa, una rotativa y seis candidatos a lehendakari. Se dirá, con un punto de razón, que se trata de una combinación extravagante, pero no tanto si repasamos las cosas cada vez más raras que les toca asumir a los políticos en campaña. El festín electoral de los últimos nueve meses obliga a agudizar el ingenio periodístico, en busca de ese ángulo del aspirante que desvele algo de sí mismo desconocido para el votante y que no esté ya carbonizado por la ristra de carteles en marquesinas, fotos en las situaciones más variopintas, vídeos de todo pelaje, entrevistas, mítines, encuentros a pie de calle y mensajes voladores en Twitter que llenan estas dos semanas de irrealidad programada. Sabíamos muchas cosas de los candidatos al palacio de Ajuria Enea, pero no cómo iban a acomodarse en uno de los emblemas de San Sebastián: esa silla de playa teñida de azul, que se abre con un simple golpe de mano y que identifica por sí misma los días gozosos de sol, arena y mar de este final de verano que ha enmarcado la caravana electoral de Iñigo Urkullu, Maddalen Iriarte, Idoia Mendia, Alfonso Alonso, Pili Zabala y Nicolás de Miguel.

Los seis -los veteranos y los noveles- son gente dispuesta y disciplinada. Tanto como para aceptar sin pegas, haciendo un hueco en sus agendas desbordadas, el juego que les propuso este periódico: posar para las entrevistas de campaña sentados en la silla más donostiarra y en un entorno tan singular como la rotativa plagada de engranajes y bobinas de papel en la que cada noche se imprime DV. Hay pocos lugares más evocadores para los periodistas que esos pabellones industriales en los que cada día ven la luz los diarios, cuyas páginas se gestan con mucho oficio, pero también con muchas prisas, alertas de última hora, páginas desechadas y noticias que no salen. Este reportaje fotográfico muestra a los candidatos en un escenario muy inhabitual para ellos, en las horas en las que la rotativa aún permanecía en silencio antes de iniciar la tirada que iba a acercar al lector, entre otras informaciones de la jornada, el relato de cada uno de sus maratones de campaña.

Hubo sorpresa general ante el montaje organizado; algunos de los invitados, como Alonso y Zabala, también se dijeron impresionados por las instalaciones, cuya maquinaria retumba de madrugada en la redacción situada justo encima. Mientras el fotógrafo preparaba la escena, Urkullu tuvo unos minutos para confesar lo mucho que le gustan los relojes y Mendia para dar algún consejo sobre cómo mejorar el aprendizaje del inglés. La falta de tiempo apuró la visita de De Miguel y de Iriarte, que imploraba a su equipo que le dejara relajarse echando unas caladas a un cigarro. Si el lenguaje no verbal retrata lo invisible, los secretos de los candidatos han quedado guardados en una silla de playa con rotativa al fondo.