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Maddalen Iriarte: «Es el momento de que este pueblo avance y me dejaría piedras en el camino por acordar»

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En la silla de playa. Maddalen Iriarte mira al frente apoyada en una silla de playa donostiarra. / LOBO ALTUNA

  • candidata de eh bildu, «Soy independentista, pero sé que un proceso así no se consigue de la noche a la mañana; por lo menos, esta sociedad debe tener la opción de decidir lo que quiere ser»

Después de muchas campañas a sus espaldas como periodista de ETB, Maddalen Iriarte (Donostia, 1963) se estrena en ésta como candidata independiente de EH Bildu. La inhabilitación de Arnaldo Otegi le ha hecho ocupar el primer puesto de la lista por Gipuzkoa, lo que ha multiplicado su exposición pública. Acostumbrada a «trabajar sin reloj», Iriarte llega al final de la campaña con fuerza y no se deja arrebatar «ni un ápice de ilusión» por las encuestas, que han llegado a colocar a EH Bildu como tercera fuerza. «La izquierda soberanista siempre se ha levantado y lo volverá a hacer», advierte.

-En algún momento se ha planteado, ¿dónde me he metido?

-Me costó mucho tomar la decisión porque el periodismo ha sido mi vida, pero estoy muy contenta y la gente se me acerca con muchísimo cariño. No me arrepiento.

-¿Por qué ha dado ahora el paso de entrar en política?

-Euskal Herria atraviesa un momento histórico en el que debemos dar pasos para no perder trenes que están pasando por Europa por el derecho a decidir, como el de Cataluña o Escocia. Tampoco estoy muy de acuerdo con ese mensaje un tanto populista que busca desprestigiar la política en general. Hay cosas que mejorar, pero también ha habido hombres y mujeres que han hecho cosas positivas por este país. Puedo aportar una visión diferente por la experiencia que he tenido de la política vasca desde mi profesión.

-¿Quién y cómo la convenció?

-No fue un proceso fácil. Lo hablé mucho con mi familia e incluso hicimos votaciones con papeles... Luego me convencieron los militantes de EH Bildu que se acercaron a mí para decirme que podía ser un activo en esta nueva etapa. Quien me dio el último empujón fue Arnaldo Otegi. Me cogió la mano con fuerza y me dijo: 'Venga, anímate'. Arnaldo es buen animador socio-cultural, así que di el paso.

-Tras la inhabilitación de Otegi, ¿usted es la candidata a lehendakari de EH Bildu?

-Con la inhabilitación se ha cumplido la crónica de una decisión política anunciada por el ministro de Justicia. Pero no nos venimos abajo: en vez de tener un candidato a lehendakari, ahora somos tres.

-¿Cómo llevan esa situación de aparente indefinición?

-Entre nosotras tres no hay indefinición. Miren (Larrion), Jasone (Agirre) y yo nos hemos centrado en la campaña y nos llevamos muy bien. Si llega el momento de decidir quién debe ser candidata, lo volverán a decidir las bases de EH Bildu.

-¿Los resultados de las últimas encuestas les han quitado la aspiración de ganar al PNV?

-Nosotros salimos a ganar y trabajaremos hasta el final para conseguir ese objetivo. Las encuestas dan al PNV como favorito, pero no vamos a perder ni un ápice de ilusión por conseguir los mejores resultados. Este domingo no se acaba el mundo. Al día siguiente habrá que trabajar mucho para que este país avance y vamos a hacer lo posible para alcanzar grandes acuerdos. Cuanto mejores resultados tengamos será más fácil, claro.

-Si Elkarrekin Podemos supera a EH Bildu, ¿sería un fracaso?

-Está claro que si salimos a ganar y somos terceros será peor que si al menos somos segundos... En todo caso, hemos caído muchas veces y nos hemos levantado. Y eso es lo que haremos si quedamos terceros.

-¿Qué puede aportar una periodista a la política actual?

-Puedo aportar algo de realismo. En estos años he seguido muchos plenos del Parlamento, he observado a los políticos en entrevistas y en los pasillos, y me he dado cuenta de que el registro cambiaba. A veces se encendían las cámaras y todo se tensaba entre ellos. Lo que me gustaría aportar es que dejen de funcionar en esa especie de teatro y que den pequeños pasos para, aunque pensemos de manera diferente, nos acerquemos en muchas materias. EH Bildu ha planteado grandes acuerdos con el PNV y con Elkarrekin Podemos, pero no queremos dejar de lado al PSE y ni siquiera al PP, aunque a botepronto no tengamos puntos en común. Si cada uno de nosotros dejamos una palabra encima de la mesa y recogemos otra, habrá un momento en el que algún punto de encuentro podamos tener. Esa es mi ilusión, que seamos capaces de construir un país mejor del que hemos tenido hasta ahora.

-En los parlamentos es habitual que los políticos de un partido ni siquiera escuchen a sus rivales...

-Hay que escuchar al adversario político y creo que las relaciones que se consiguen en el pasillo tomándose un café tienen que valer también para el discurso desde la tribuna. Tenemos que saber discutir. Yo no tengo miedo a la confrontación, bien llevada siempre es interesante. No estaremos de acuerdo en todo y nosotros vamos a defender lo que creemos hasta el final, pero podemos establecer una nueva pedagogía de convivencia.

-¿Su entrada en la política tiene vocación de continuidad?

-Si los ciudadanos me votan, estoy trabajando para los próximos cuatro años. En principio, no llego con la idea de estar cuatro años y marcharme. En estos cuatro años tenemos que hacer todo lo posible para avanzar en proyectos importantes.

-¿Se refiere sobre todo al proyecto soberanista?

-Hablo en general. El proceso soberanista es una parte de los instrumentos que necesitamos para lograr un empleo digno, unos servicios sociales que no dejen a nadie atrás... Lo podemos hacer a la par, pero sin olvidarnos de los problemas que tiene la ciudadanía vasca. Es el momento de que este pueblo avance, y estoy dispuesta a dejarme piedras en el camino si es para llegar a acuerdos.

-¿Le preocupa que este paso por la política le marque si decide volver al periodismo?

-No descarto volver a mi profesión y creo que podría hacerlo sin problemas. Tal vez no volvería a moderar debates, pero dentro de ETB se pueden hacer muchos trabajos sin que trasluzca la ideología de cada cual. Cualquier periodista, como cualquier profesional, puede tener su ideología, si no seríamos robots. Pero en todos mis años de trabajo he tratado de ser profesional y de dar voz a todo el mundo.

-En el debate de ETB1, cuando se le interpeló sobre ETA, dijo que usted es una candidata independiente de EH Bildu y que no podía hablar en nombre de la izquierda abertzale. También dijo que en su día votó a Ibarretxe. ¿Dónde se colocaría ideológicamente?

-Una matización: Cuando algunas personas hablan de 'los de la izquierda abertzale', me parece que lo hacen para cargarle una especie de mochila, pero evitan dar el paso que dieron la propia izquierda abertzale y el resto de los partidos que forman EH Bildu. Sortu, EA, Alternatiba, Aralar y los profesionales que nos hemos acercado a ellos nos consideramos la izquierda soberanista de este país. Lo que dije es que no podía hablar en nombre de Sortu.

-¿...?

-Que me considere de izquierdas y soberanista no quiere decir que, en un momento de mi vida, no pueda votar a otra formación. En su día voté a Ibarretxe porque fue una persona que puso en marcha un proceso soberanista que me parecía que requería del mayor respaldo social posible. De hecho, no fui la única, porque el PNV sumó 600.000 votos que nunca ha vuelto a repetir.

-Si todavía hubiese un contexto de violencia, ¿habría dado el paso de presentarse?

-Para cualquier ciudadano de este país, que no exista un contexto de violencia ha sido mucho mejor para cualquier cosa, y para mí también. De todas formas, la oportunidad se me ha presentado ahora.

-No ha tenido problemas en reconocer que estuvo mal que ETA matara. ¿Cómo valora la historia de violencia política de este país?

-De una manera muy dura. Han sido por lo menos cien años en los que mucha gente ha sufrido mucho. Hay víctimas del franquismo, de ETA, de los GAL, de la Policía... Han sido unos años terribles, por eso creo que tenemos que trabajar todos para establecer un escenario de verdad, justicia y reparación para todos. Si no lo hacemos para todos, no cerraremos bien el ciclo de violencia. Si logramos avanzar, seremos una sociedad más sana y más feliz. Todo esto nos ha quitado mucha felicidad.

-¿En la próxima legislatura se podrían dar nuevos avances?

-Yo estoy empeñada en dar pasos en ese sentido. Como decía, si cada uno dejamos una palabra y recogemos otra, es posible avanzar. Requerirá también mirar a los ojos a todas las víctimas. A lo mejor tendremos que hacer varios relatos, pero pongámonos en marcha. Hay dos opciones: quedarnos parados y dar vueltas a lo mismo de siempre o dar pequeños pasos. Avancemos y esta sociedad nos lo agradecerá, porque muchas personas ya han dado esos pasos en su vida cotidiana.

-Su padre conoció la cárcel durante el franquismo por motivos políticos. ¿Eso la ha marcado?

-Lo que siempre le agradeceré es que me educó en unos valores en los que el odio no tuvo lugar. Me dijo que nosotros nos merecíamos otro país y me pidió que nunca odiara a nadie, que siempre tratara de tender la mano a las personas. Ése es el camino que he intentado seguir.

-¿Él le transmitió su ideología soberanista?

-Me inculcó la idea de la resistencia, de no dejarse pisar. Él cree en este pueblo y en que debe tener un sitio en Europa, y así lo siento yo también. Por eso queremos poner en marcha un proceso soberanista.

-¿Es usted independentista?

-Sí, soy independentista. En todo caso, vivo aquí y sé que un proceso independentista no es algo que se consiga de la noche a la mañana. Lo que quiero es que sea un proceso absolutamente democrático, que sea esta sociedad la que quiera llevarlo adelante. Si somos dos y el gato no tendría mucho sentido. Se puede hacer con calma, acordando mucho y con unas mayorías sociales y políticas amplias que, a lo mejor, se podrían dar en el próximo Parlamento. Antes de que nos dotáramos de las instituciones actuales, otros hombres y mujeres crearon instrumentos para ser casi, casi un Estado: pusieron en marcha las ikastolas, las cooperativas... Luego las instituciones vascas han mantenido el motor encendido, pero es el momento de poner el motor en primera y empezar a avanzar.

-¿En los últimos 40 años no se ha avanzado nada?

-Claro que se ha avanzado, pero en el camino de la soberanía hemos mantenido el país quieto. Tenemos que arrancar y, si lo hacemos, nos daremos cuenta de que el coche va fácil en primera y pide segunda. Y si la mayoría social empuja, igual hay que meter tercera.

-¿Que haya una mayoría social a favor del derecho a decidir en el próximo Parlamento equivale a decir que hay una mayoría a favor de la independencia?

-Creo que no, pero lo interesante es que los vascos podamos decidir lo que queremos ser y que se respete esa voluntad. Un ejercicio similar ya se ha hecho en Escocia y no ha pasado nada. Luego cada uno ya verá si apuesta por la independencia o no, pero lo fundamental es que se dé esa opción de decidir.

-¿Qué labor harán en el Parlamento la próxima legislatura si les toca estar en la oposición?

-La labor de EH Bildu debe ser constructiva y de tender puentes.