Vivebiotech se suma al despegue del sector empresarial biotecnológico guipuzcoano

La firma asentada en Miramón ha logrado contratos con clientes de la UE y de Estados Unidos. Sus responsables estiman que la llegada de la americana Asklepios a Donostia favorecerá la creación de un polo puntero en el sector biotecnológico

FERNANDO SEGURA SAN SEBASTIÁN.

El sector biotecnológico guipuzcoano está de enhorabuena. El pasado sábado este periódico desvelaba que la compañía norteamericana Asklepios ha elegido Miramón para asentarse en Europa. La firma de Carolina del Norte podía haberse decantado por cualquier otro lugar para su sede, pero sin duda en su decisión de recalar en Donostia ha sido determinante la existencia en el territorio de un ecosistema investigador de primer orden.

A esta positiva noticia se añade el hecho de que otra firma, esta ya asentada en el mismo parque tecnológico, Vivebiotech, se suma al despegue del sector biotecnológico guipuzcoano. Vivebiotech abrió sus laboratorios en 2015 y en solo dos años ha conseguido contratos que la sitúan como líder mundial. En breve firmará nuevos acuerdos internacionales que potenciarán su preeminencia en su especialidad, las terapias mediante vectores lentivirales.

Juan Carlos Ramírez, director científico de la empresa y propietario de la patente del vector viral en el que se asienta el trabajo de la compañía, se muestra optimista sobre el futuro de su empresa y del sector 'bio' en Gipuzkoa.

Ramírez explica que Vivebiotech produce vectores virales con el fin de usarlos en ensayos clínicos de terapia génica realizados en humanos. La Agencia Española del Medicamento concedió en febrero la acreditación. «Somos la primera compañía en España que dispone del permiso para producirlos y usarlos en humanos. Por tanto, para las agencias del medicamento española y europea, lo que producimos se contempla como una medicina, al igual que si fuéramos una farmacéutica».

Esta acreditación impulsará el negocio. De hecho, la compañía está a punto de cerrar dos acuerdos para realizar ensayos en pacientes españoles y europeos, enfocados a enfermedades que afectan a las células de la sangre. Ramírez indica que uno de los ensayos está destinado a combatir una inmunodeficiencia en niños cuyo organismo no responde a infecciones y el segundo a luchar contra un tipo de anemia crónica que acaba siendo letal. La producción comenzará el próximo mes.

Vivebiotech también mantiene conversaciones «muy avanzadas» con una compañía norteamericana que desarrolla tres ensayos en Europa y otros dos en EE UU. «Queremos ser sus proveedores para estas pruebas y las que realicen en el futuro».

Además, la firma negocia acuerdos con la clínica Mayo de Estados Unidos, con un hospital de Zurich y con una compañía china. En este último caso, se trata de una firma que realiza ensayos clínicos contra el cáncer tanto en su país de origen como en Estados Unidos. «Están buscando alguna compañía europea que produzca los vectores y estamos negociando con ellos para lograr ser los adjudicatarios», señala Juan Carlos Ramírez.

Prevé ampliar su plantilla y negocia nuevos contratos en China y Suiza para ensayos clínicos

El director científico de Vivebiotech se muestra satisfecho de la evolución de la compañía. «Arrancamos en 2015 de cero y ya hemos pasado dos filtros de certificación, uno público, la Agencia Española del Medicamento, y otro privado, el de la clínica norteamericana. Además, nos han concedido el sello de Centro de Excelencia de la UE. Estamos cumpliendo los objetivos antes de lo esperado. Tenemos cubierta nuestra capacidad de producción hasta el tercer trimestre de 2018».

Por lo que respecta al personal, la firma comenzó con nueve especialistas y ahora son el doble. A finales de año se contratará a otros dos. «A medida que vayamos firmando acuerdos necesitaremos personal para cumplir con los requerimientos de los nuevos clientes».

Sinergias

Repecto a Asklepios, Ramírez saluda su llegada con optimismo. «También trabajan en el sector de vectores virales así que su presencia, junto a la nuestra, pondrá a Donostia en el mapa internacional. De hecho, es muy posible que su elección en parte tenga que ver con nuestra localización en Miramón y la posibilidad de aprovechar sinergias».

Ramírez señala que el hecho de que Asklepios se asiente en Donostia, unido a la existencia de empresas con una trayectoria contrastada y centros tecnológicos potentes, puede propiciar la creación de un polo biotecnológico de primer orden. Ramírez pone el ejemplo de Milán, donde ya existía una firma de lentivirus y la llegada de GlaxoSmithKline conllevó el desarrollo de un polo empresarial.

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