Ventas históricas, pero cada vez con menores márgenes

La sección eólica de la compañía guipuzcoana se ve expuesta a la competencia de la energía solar y a la reducción de exenciones fiscales en EE UU

F. S. SAN SEBASTIÁN

. Indar prevé alcanzar el próximo año un récord histórico de facturación, 220 millones de euros, frente a los entre 196 y 200 millones con que terminará el presente ejercicio. Sin embargo, la emblemática compañía del Goierri no quiere lanzar las campanas al vuelo. Todo lo contrario. En un ejercicio de realismo, no oculta la existencia de nubarrones. Es cierto que la gráfica de ventas apunta hacia arriba, pero los márgenes caen. La razón radica en la exposición de Indar al sector eólico, una actividad nuclear de la compañía y que ve aminorados sus beneficios por dos razones: el sistema de subastas a la hora de adjudicar proyectos y la reducción de las exenciones fiscales en Estados Unidos, que sufrirán un recorte del 20%.

Fotovoltaicas

El sistema de subasta se basa en un precio del kw/h fijado por el promotor y la puja posterior entre empresas. La planta la construirá quien presente el presupuesto más bajo. Peio Pagola, director general de Indar, explica que este procedimiento está favoreciendo a la energía fotovoltaica, porque sus costes de producción son menores. En consecuencia, obliga a la división eólica de la empresa a ajustar sus números al máximo si quiere competir. «Los precios del mercado están a unos niveles que no se han visto en los últimos siete años. Este hecho impacta en los márgenes».

Alex Belaustegi, consejero delegado de la compañía, corrobora que la pelea es ardua. «Estamos creciendo, pero el mercado nos traslada una sensación de prudencia e incertumbre. Incrementamos nuestro volumen de ventas, un buen ejemplo es el contrato de las motobombas en Estados Unidos. Nuestra competencia se constriñe y nosotros crecemos, pero el hándicap es el coste de la energía, que incide en las ventas».

Belaustegi señala que los problemas de los grandes turbinistas, como Vestas, General Electric o Siemens-Gamesa, con fuertes desplomes en bolsa, se explican por las citadas adjudicaciones a la baja, que se están extendiendo a la India, un mercado clave, y al cambio de regulación en Estados Unidos. «Nosotros somos proveedores de esas grandes empresas, así que también sufrimos», explica Belaustegi.

No obstante, el consejero delegado recalca que la fortaleza de Indar radica en disponer de tecnología propia, adaptada a cada cliente y con capacidad de ofrecer soluciones integrales. En este sentido, añade que la compañía explora la entrada en nuevos sectores, al tiempo que asegura la permanencia de los actuales. ¿A qué nuevos sectores se refiere Alex Belaustegi? Su respuesta es una sonrisa que augura sorpresas.

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