Las ventas exteriores no impiden que el déficit comercial estatal se dispare un 40%

El saldo negativo alcanza los 11.088 millones en el primer semestre, lastrado por la dependencia energética y el aumento de las importaciones

DAVID VALERA MADRID.

El sector exterior español tiene dos caras. En una de ellas las exportaciones baten récord todos los meses y esa fortaleza se traslada en un mayor peso de esta variable en el PIB. La cruz radica en que la recuperación económica, paradójicamente, implica un alza de las importaciones que impide corregir el déficit comercial. De hecho, en el primer semestre del año este agujero se disparó un 40,7%, lo que supone el mayor incremento en ese periodo desde 2014. En concreto, el saldo negativo ascendió hasta los 11.088 millones, frente a los 7.878 millones del ejercicio anterior. Un aumento del desfase que está relacionado con la dependencia energética del país, principalmente petróleo y gas. Así, el desfase del sector energético se elevó un 42,3% hasta junio debido al aumento de las importaciones de estos productos. Es más, el saldo no energético recoge un superávit de 262 millones.

De esta forma, a pesar del continuo aumento de las exportaciones y de la contribución positiva del sector exterior a la economía -aportará cinco décimas al PIB este año, según la estimación del Gobierno- el volumen de compras sigue siendo superior al de ventas, lo que impide reducir el desfase. Algo que se refleja en el nivel de cobertura que se sitúa en el 92,7%, la tasa más baja desde 2015, según los datos del Ministerio de Economía publicados ayer.

Una brecha difícil de corregir si se tiene en cuenta que los productos energéticos representan el 13,6% de las importaciones y acumulan un déficit de 11.350 millones en el primer semestre de 2017. De hecho, el saldo comercial negativo en petróleo alcanza los 6.836 millones, el gas los 3.434 millones y el carbón y la electricidad los 1.079 millones.

Aun así, el Ejecutivo insiste en que el crecimiento económico actual (la previsión es un avance del 3% este curso) es más equilibrado al no estar tan apoyado en la demanda interna y el consumo que, sin embargo, se mantiene como el principal motor del crecimiento.

Las noticias positivas del sector exterior tienen que ver, como es habitual, con las exportaciones. En concreto, se elevaron un 10% en los primeros seis meses del año hasta alcanzar los 140.875 millones, lo que implica un nuevo máximo de toda la serie histórica. Una solidez en las ventas que se mantiene a pesar de que algunas variables no son positivas. Es el caso del repunte de la inflación en lo que va de año, que ha lastrado la competitividad vía precios, sobre todo en la zona euro donde se encuentran los principales socios comerciales.

Así, la tasa de IPC se ha incrementado por encima de la media comunitaria en lo que va de 2017. En los primeros meses del ejercicio la inflación se disparó al 3%, aunque se ha moderado según han transcurrido los meses. En cualquier caso, el aumento de los precios se ha reflejado en una caída del índice de competitividad en el segundo trimestre de seis décimas respecto a los países de la Eurozona, según el Ministerio de Economía. Algo que, de momento, no ha tenido consecuencias en el volumen de exportaciones.

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