El PP vasco insiste en bajar la presión fiscal porque la recaudación va bien

M. A. SAN SEBASTIÁN.

La reforma fiscal vasca está a la vuelta de la esquina, porque el compromiso del Gobierno y las diputaciones es presentarla el próximo mes. Y todos toman posición. El Partido Popular, cuyo concurso resulta imprescindible para sacar adelante el proyecto en Álava, -en ese territorio la unión del PNV y el PSE es insuficiente-, insistió ayer en que es necesaria una bajada de impuestos en Euskadi. Sobre todo, enfatizó, tras los últimos datos de recaudación fiscal, que marchan muy por encima de las previsiones (un 15,6% más entre las tres haciendas).

La secretaria general del PP vasco, Amaya Fernández, recordó ayer que sigue viva la propuesta de su partido para la reforma de la fiscalidad en el País Vasco, adelantada en julio, y que pasa por bajar el IRPF a las clases medias (hasta los que ganan 31.100 euros anuales) y reducir el tipo del Impuesto de Sociedades del 28% al 25% este mismo año, equiparándose así al vigente en el resto de España.

Este descenso, dijo la número dos de los populares, «es necesario para mejorar la competitividad de las empresas y para aliviar el bolsillo de las clases medias. Los esfuerzos a los ciudadanos hay que pedirlos cuando sea necesario, y lo fueron en 2013, cuando teníamos una caída brutal de los ingresos. Esos esfuerzos ya no son necesarios con estos datos de la recaudación».

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